Entradas con la etiqueta ‘mi familia’

Rie cuando puedas llora cuando lo necesites – Chojin

Feliz domingo disfruten el video y tomen en cuenta la letra hasta pronto.

Si quieren la letra denle a leer más. Suerte icon smile Rie cuando puedas llora cuando lo necesites   Chojin

Ahí me tenéis en uno de esos días
En que nadie te coje el teléfono
Y las paredes se te echan encima
Yo se que siempre hay salida
Pero saber que todo ira mejor
No quita que me sienta echo una porquería

Pasan lo años los proyectos los sueños
Recuerdas como querías ser cuando eras pequeño?
Crecer es darse cuenta que la vida no es como quisieras que fuera
Todo es mucho más complejo responsabilidades
Luchas deberes
Sonreír cuando no te apetece
Mentir para no hacer daño a la gente que quieres
Fingir cuando perfectamente sabes que te mienten
Merece la pena hacer lo que se supone
Que debes mas veces de lo que realmente quieres?
Porque termine haciendo lo que todos hacen
Si se supone que siempre me sentí diferente
He sido un cobarde disfrazado de valiente
Siempre pendiente del que dirá la gente
Escondo mis miedos para parecer fuerte
Pero ya no es mas es hora de ser consecuente
Porque ja creo que lo he visto amigo y ja

Quizás la clave para ser realmente libre
Sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites
Ser honesto con uno mismo
Centrarse en lo importante y olvidarse del ruido
Quizás la clave para ser realmente libre
Sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites
No cegarse con los objetivos
Tratar de relajarse y vivir algo mas tranquilo

Con este tema me hago una promesa
Y es hacer lo que sea para encontrar soluciones no problemas
Se que no soy perfecto bien
No me castigare más por no serlo
Voy a aprender a decir que no
Aceptarme como soy a medir el valor
Porque a veces fui valiente por miedo
Se que suena extraño
Pero sabes que?
Lo peor de todo es que es cierto
Hoy busco dormir a gusto
No suena muy ambicioso pero créeme es mucho
Llevo 30 años estudiando la vida
Que no hay mal que por bien no venga?
Eso es mentira
Me centrare en lo importante
En mi familia mis amigos mi pasión por el arte
Aceptare que tengo derecho a estar de bajón
De vez en cuando
Porque estar de bajón es humano
No pienso rendirme ante ningún problema
Confío en mi soy capaza de vencer lo que sea
Volveré a caer millones de veces
Peor siempre volveré a erguirme
Porque me di cuenta de que ja
Oh si amigo me di cuenta de que jum

Quizás la clave para ser realmente libre
Sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites
Ser honesto con uno mismo
Centrarse en lo importante y olvidarse del ruido
Quizás la clave para ser realmente libre
Sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites
No cegarse con los objetivos
Tratar de relajarse y vivir algo mas tranquilo

Cambiar yo para que cambie el mundo

El sufí Bayazid dice acerca de sí mismo: «De joven yo era un revolucionario y mi oración consistía en decir a Dios: ‘Señor, dame fuerzas par cambiar el mundo’». «A medida que fui haciéndome adulto y caí en la cuenta de que me había pasado media vida sin haber logrado cambiar a una sola alma, transformé mi oración y comencé a decir:

‘Señor, dame la gracia de transformar a cuantos entran en contacto conmigo. Aunque sólo sea a mi familia y a mis amigos. Con eso me doy por satisfecho’».
«Ahora, que soy un viejo y tengo los días contados, he empezado a comprender lo estúpido que yo he sido. Mi única oración es la siguiente: ‘Señor, dame la gracia de cambiarme a mí mismo’. Si yo hubiera orado de este modo desde el principio, no habría malgastado mi vida».

¿Qué pasa en este mundo que queremos cambiar a todos pero nunca pensamos en lo que nos gustaría cambiar de nosotros mismos? 

Empezar

Había una vez un hombre que tuvo un sueño, en el cual Dios le encomendaba una importante misión:

-Debes cambiar el mundo, para convertirlo en un mundo mejor.

Al día siguiente cuando el hombre despertó, se dijo:

-Y ahora por donde empiezo entre todos los países del mundo? Pues empiezo con mi país. ¿Y de todas las ciudades…? Pues empiezo con la mía. ¿Y entre todos los barrios?, empezaré con el mío. ¿Y entre todas las viviendas?, pues por mi casa. ¿Y entre todos los miembros de mi familia?, pues empezaré conmigo mismo.

El árbol de manzanas

Este era un enorme árbol de manzanas al cual un niño amaba mucho. Todos los días jugaba a su alrededor, trepaba hasta el tope, comía sus frutos y tomaba la siesta bajo su sombra. El árbol también lo quería mucho.

Pasó el tiempo, el niño creció y no volvió a jugar alrededor del árbol. Un día regresó y escuchó que este le decía con cierta tristeza:
- ¿Vienes a jugar conmigo?

Pero el muchacho contestó:
- Ya no soy el niño de antes que juega alrededor de los árboles. Ahora quiero tener juguetes, y necesito dinero para comprarlos.


- Lo siento -dijo el árbol-. No tengo dinero, pero te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas; así podrás comprar tus juguetes.

El muchacho tomó las manzanas, obtuvo el dinero y se sintió feliz. También el árbol fue feliz, pero el muchacho no volvió. Tiempo después, cuando regresó, el árbol le preguntó:
- ¿Vienes a jugar conmigo?

- No tengo tiempo para jugar; debo trabajar para mi familia y necesito una casa para mi esposa e hijos. ¿Puedes ayudarme?

- Lo siento -repuso el árbol-. No tengo una casa, pero puedes cortar mis ramas y construir tu casa.

El hombre cortó todas las ramas del árbol, que se sintió feliz, y no volvió. Cierto día de un cálido verano, regresó. El árbol estaba encantado.
- ¿Vienes a jugar conmigo? -le preguntó.

- Me siento triste, estoy volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar, ¿puedes dármelo?

El árbol contestó:
- Usa mi tronco para construir uno; así podrás navegar y serás feliz.

El hombre cortó el tronco, construyó su bote y se fue a navegar por un largo tiempo. Regresó después de muchos años y el árbol le dijo:

- Lo siento mucho, pero ya no tengo nada que darte, ni siquiera manzanas.

El hombre replicó:
- No tengo dientes para morder ni fuerzas para escalar, ya estoy viejo.

Entonces el árbol, llorando, le dijo:
- Realmente no puedo darte nada. Lo único que me queda son mis raíces muertas.

Y el hombre contestó:
- No necesito mucho ahora, sólo un lugar para reposar. Estoy cansado después de tantos años…

- Bueno -dijo el árbol-, las viejas raíces de un árbol son el mejor lugar para recostarse y descansar. Ven, siéntate conmigo y descansa.

El hombre se sentó junto al árbol y este, alegre y risueño, dejó caer algunas lágrimas.

Esta es la historia de cada uno de nosotros: el árbol son nuestros padres. De niños, los amamos y jugamos con ellos. Cuando crecemos los dejamos solos; regresamos a ellos cuando los necesitamos, o cuando estamos en problemas. No importa lo que sea, siempre están allí para darnos todo lo que puedan y hacernos felices. Usted puede pensar que el muchacho es cruel con el árbol, pero ¿no es así como tratamos a veces a nuestros padres?