Por
David Miranda
closeAuthor: David Miranda
Name: David Miranda
Site: http://algo.mx
About: Veamos... diseño, programo, posteo, twitteo, hosteo, registro y demás...See Authors Posts (383)
Al pasar un barbero bajo un árbol embrujado, oyó una voz que le decía: «¿Te gustaría tener los siete tarros de oro?». El barbero miró en torno suyo y no vio a nadie. Pero su codicia se había despertado y respondió anhelante: «Sí, me gustaría mucho». «Entonces ve a tu casa en seguida», dijo la voz, «y allí los encontrarás».
El barbero fue corriendo a su casa. Y en efecto: allí estaban los siete tarros, todos ellos llenos de oro, excepto uno que sólo estaba medio lleno. Entonces el barbero no pudo soportar la idea de que un tarro no estuviera lleno del todo. Sintió un violento deseo de llenarlo; de lo contrario, no sería feliz.
Fundió todas las joyas de la familia en monedas de oro y las echó en el tarro. Pero éste seguía igual que antes: medio lleno. ¡Aquello le exasperó! Se puso a ahorrar y a economizar como un loco, hasta el punto de hacer pasar hambre a su familia. Todo inútil. Por mucho oro que introdujera en el tarro, éste seguía estando medio lleno.
De modo que un día pidió al Rey que le aumentara su sueldo. El sueldo le fue doblado y reanudó su lucha por llenar el tarro. Incluso llegó a mendigar. Y el tarro engullía cada moneda de oro que en él se introducía, pero seguía estando obstinadamente a medio llenar.
El Rey cayó en la cuenta del miserable y famélico aspecto del barbero. Y le preguntó: «¿Qué es lo que te ocurre? Cuando tu sueldo era menor, parecías tan feliz y satisfecho.
Y ahora que te ha sido doblado el sueldo, estás destrozado y abatido. ¿No será que tienes en tu poder los siete tarros de oro?». El barbero quedó estupefacto: «¿Quién os lo ha contado, Majestad?», preguntó.
El Rey se rió. «Es que es obvio que tienes los síntomas de la persona a quien el fantasma ha ofrecido los siete tarros.
Una vez me los ofreció a mí y yo le pregunté si el oro podía ser gastado o era únicamente para ser, atesorado; y él se esfumó sin decir una palabra. Aquel oro no podía ser gastado. Lo único que ocasiona es el vehemente impulso de amontonar cada vez más. Anda, ve y devuélveselo al fantasma ahora mismo y volverás a ser feliz».
En ocasiones la avaricia, las metas o simplemente la forma en la cual nos educan nos enruta a realizar actos que muchas veces no queremos; cuantas veces por “un mejor futuro” dejas de disfrutar tu presente, con esto no quiero decir que te conformes simplemente acepta lo que tienes, disfrútalo y no te sientas mal por lo que no tienes.
Feliz año 2008 con esto empieza generadordeideas.com gracias por seguir aquí
Por
David Miranda
closeAuthor: David Miranda
Name: David Miranda
Site: http://algo.mx
About: Veamos... diseño, programo, posteo, twitteo, hosteo, registro y demás...See Authors Posts (383)
Otro año a terminado y otro comienza con nuevas oportunidades, miles de razones para seguir y disfrutar de todo lo que nos rodea; miles de pupilas donde vernos y sentirnos vivos; miles de sonrisas sinceras y carcajadas tempraneras; mas de trescientos amaneceres y ocasos por disfrutar; pero solo una vida y unos cuantos compañeros para compartir; ¿qué esperas para salir, disfrutar, reír, llorar, amar, crecer, simplemente vivir, dormir y soñar?, Hoy empiezas a darle otra vuelta más al sol disfruta el tiempo y se feliz que para eso estas aquí…
David Miranda
Piensa, crea, genera…
www.generadordeideas.com
Por
David Miranda
closeAuthor: David Miranda
Name: David Miranda
Site: http://algo.mx
About: Veamos... diseño, programo, posteo, twitteo, hosteo, registro y demás...See Authors Posts (383)
Los animales se reunieron en asamblea y comenzaron a quejarse de que los humanos no hacían-. más que quitarles cosas. «Se llevan mi leche», dijo la vaca. «Se llevan mis huevos», dijo la gallina. «Se llevan mi carne y mi tocino», dijo el cerdo. «Me persiguen para llevarse mi grasa», dijo la ballena.
Y así sucesivamente.
Por fin habló el caracol: «Yo tengo algo que les gustaría tener más que cualquier otra cosa. Algo que ciertamente me arrebatarían si pudieran: TIEMPO».
Tienes todo el tiempo del mundo. Sólo hace falta que quieras tomártelo. ¿Qué te detiene?
Por
David Miranda
closeAuthor: David Miranda
Name: David Miranda
Site: http://algo.mx
About: Veamos... diseño, programo, posteo, twitteo, hosteo, registro y demás...See Authors Posts (383)
En el siglo pasado, un turista de los Estados Unidos visitó al famoso rabino polaco Hofetz Chaim.
Y se quedó asombrado al ver que la casa del rabino consistía sencillamente
en una habitación atestada de libros. El único mobiliario lo constituían una mesa y una banqueta.
«Rabino, ¿dónde están tus muebles?» preguntó el turista.
«¿Dónde están los tuyos?», replicó Hofetz.
«¿Los míos? Pero si yo sólo soy un visitante… Estoy aquí de paso… », dijo el americano.
«Lo mismo que yo», dijo el rabino.
Cuando alguien comienza a vivir más y más profundamente, vive también más sencillamente.
Por desgracia, la vida sencilla no siempre conlleva profundidad.
Por
David Miranda
closeAuthor: David Miranda
Name: David Miranda
Site: http://algo.mx
About: Veamos... diseño, programo, posteo, twitteo, hosteo, registro y demás...See Authors Posts (383)
Un cuento del Bhagawat Purana:
Una vez volaba un cuervo por el cielo llevando en su pico un trozo de carne. Otros veinte cuervos se pusieron a perseguirle y le atacaron sin piedad. El cuervo tuvo que acabar por soltar su presa. Entonces, los que le perseguían le dejaron en paz y corrieron, graznando, en pos del trozo de carne.
Y se dijo el cuervo:
Por
David Miranda
closeAuthor: David Miranda
Name: David Miranda
Site: http://algo.mx
About: Veamos... diseño, programo, posteo, twitteo, hosteo, registro y demás...See Authors Posts (383)
El maestro Zen, Ryokan, llevaba una vida sencillísima en una pequeña cabaña al pie de la montaña. Una noche, estando fuera el maestro, irrumpió un ladrón en la cabaña y se llevó un chasco al descubrir que no había allí nada que robar.
Cuando regresó Ryokan, sorprendió al ladrón. «Te has tomado muchas molestias para visitarme», le dijo al ratero.
«No deberías marcharte con las manos vacías. Por favor, llévate como regalo mis vestidos y mi manta».
Completamente desconcertado, el ladrón tomó las ropas y se largó.
Ryokan se sentó desnudo y se puso a mirar la luna. «Pobre hombre», pensó para sí mismo, «me habría gustado poder regalarle la maravillosa lux de la luna».
Por
David Miranda
closeAuthor: David Miranda
Name: David Miranda
Site: http://algo.mx
About: Veamos... diseño, programo, posteo, twitteo, hosteo, registro y demás...See Authors Posts (383)
Desde lo alto de un cocotero, un mono arrojó un coco sobre la cabeza de un sufí. El hombre lo recogió, bebió el dulce jugo, comió la pulpa y se hizo una escudilla con la cáscara.
Gracias por criticarme.
Por
David Miranda
closeAuthor: David Miranda
Name: David Miranda
Site: http://algo.mx
About: Veamos... diseño, programo, posteo, twitteo, hosteo, registro y demás...See Authors Posts (383)
El místico judío Baal Shem tenía una curiosa forma de orar a Dios. «Recuerda, Señor», solía decir, «que Tú tienes tanta necesidad de mí como yo de Ti. Si Tú no existieras, ¿a quién iba yo a orar? Y si yo no existiera, ¿quién iba a orarte a Ti?».
Me produjo una enorme alegría pensar que si yo no hubiera pecado, Dios no habría tenido ocasión de perdonar. También necesita mi pecado. Ciertamente, hay más alegría en el cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse.
¡Oh, felíz culpa! ¡Oh, necesario pecado! Donde abunda el pecado, sobreabunda la gracia.
Category: Parabolas
Tags: baal shem, culpa, curiosa, fel, habr, iquest, jud, la gracia, nbsp, perdonar, raquo, sol, stico Leave a Comment
Por
David Miranda
closeAuthor: David Miranda
Name: David Miranda
Site: http://algo.mx
About: Veamos... diseño, programo, posteo, twitteo, hosteo, registro y demás...See Authors Posts (383)
En cierta ocasión le decía Pu Shang a Confucio: «¿Qué clase de sabio eres tú, que te atreves a decir que Yen Hui te supera en honradez; que Tuan Mu Tsu es superior a ti a la hora de explicar las cosas; que Chung Yu es más valeroso que tú; y que Chuan Sun es más elegante que tú?».
En su ansia por obtener respuesta, Pu Shang casi se cae de la tarima en la que estaban sentados. «Si todo eso es cierto», añadió, «entonces, ¿por qué los cuatro son discípulos tuyos?». Confucio respondió: «Quédate donde estás y te lo diré. Yen Hui sabe cómo ser honrado, pero no sabe cómo ser flexible. Tuan Mu Tsu sabe cómo explicar las cosas, pero no sabe dar un simple ’sí’ o un ‘no’ por respuesta. Chung Yu sabe cómo ser valeroso, pero no sabe ser prudente. Chuan Sun Shih sabe cómo ser elegante, pero no sabe ser modesto. Por eso los cuatro están contentos de estudiar conmigo».
Por
David Miranda
closeAuthor: David Miranda
Name: David Miranda
Site: http://algo.mx
About: Veamos... diseño, programo, posteo, twitteo, hosteo, registro y demás...See Authors Posts (383)
Un rey musulmán se enamoró locamente de una joven esclava y ordenó que la trasladaran a palacio. Había proyectado desposarla y hacerla su mujer favorita. Pero, de un modo misterioso, la joven cayó gravemente enferma el mismo día en que puso sus pies en el palacio.
Su estado fue empeorando progresivamente. Se le aplicaron todos los remedios conocidos, pero sin ningún éxito. Y la pobre muchacha se debatía ahora entre la vida y la muerte.
Desesperado, el rey ofreció la mitad de su reino a quien fuera capaz de curarla. Pero nadie intentaba curar una enfermedad a la que no habían encontrado remedio los mejores médicos del reino.
Por fin se presentó un ‘hakim’ que pidió le dejaran ver a la joven a. solas. Después de hablar con ella durante una hora, se presentó ante el rey que aguardaba ansioso su dictamen. «Majestad», dijo el ‘hakim’, «la verdad es que tengo un remedio infalible para la muchacha. Y tan seguro estoy de su eficacia que, si no tuviera éxito, estaría dispuesto a ser decapitado. Ahora bien, el remedio que propongo se ha de ver que es sumamente doloroso…, pero no para la muchacha, sino para vos, Majestad».
«Di qué remedio es ése», gritó el rey, «y le será aplicado, cueste lo que cueste». El ‘hakim’ miró compasivamente al rey y le dijo: «La muchacha está enamorada de uno de vuestros criados. Dadle vuestro permiso para casarse con él y sanará inmediatamente».
¡Pobre rey…! Deseaba demasiado a la muchacha para dejarla marchar. Pero la amaba demasiado para dejarla morir.