GENTE TAN NECESARIA

Hay gente que con solo decir una palabra Enciende la ilusión y los rosales; Que con solo sonreír entre los ojos Nos invita a viajar por otras zonas, Nos hace recorrer toda la magia. Hay gente que con solo dar la mano Rompe la soledad, pone la mesa, Sirve el puchero, coloca las guirnaldas, Que con solo empuñar una guitarra Hace una sinfonía de entrecasa. Hay gente que con solo abrir la boca Llega a todos los límites del alma, Alimenta una flor, inventa sueños, Hace cantar el vino en las tinajas Y se queda después, como si nada. Y uno se va de novio con la vida Desterrando una muerte solitaria Pues sabe que a la vuelta de la esquina Hay gente que es así, tan necesaria. Hamlet Lima Quintana

El amor provoca el deseo de estar solo – OSHO

El amor provoca el deseo de estar solo “El hombre mundano sólo conoce una parte de la polaridad; de ahí su desdicha. Sólo conoce el calor; no conoce la balsámica frescura de ser un Buda. Y el monje sólo conoce la frialdad, no conoce la euforia, el éxtasis, la emoción, la inmensa celebración de vivir en una ardiente pasión…. Bajo mi punto de vista, no hay necesidad de elegir. Deja de elegir y verás el juego de las polaridades. Ambos extremos del espectro son tuyos, y ambos tienen que ser vividos. Sí, tienes que volverte profunda, intensa, auténticamente apasionado, pero también tienes que volverte frío, silencioso, tranquilo. Tienes que amar y también tienes que meditar. La meditación y el amor no deberían estar separados, deberían estar juntos, como los valles y las montañas. La montaña tiene su belleza, sus cumbres soleadas y su nieve virgen….; y la pureza de su aire, su cercanía a las estrellas…. parece como si pudieras susurrarles al oído. Pero el valle también tiene su belleza, su oscuridad y su textura aterciopelada, su oscuridad y su inmensidad, su oscuridad y su misterio, la sombra de los árboles, el murmullo de las corrientes de agua. Ambas cosas son hermosas…. La vida existe en polos opuestos, y es una forma maravillosa. Si amas, para tu sorpresa, del amor pronto surgirá un gran deseo de estar solo. Todos los amantes lo sienten. Si no lo has sentido es porque no has amado, porque tu amor ha sido tibio; no ha sido realmente apasionado. Si lo hubiera sido, habría surgido un gran deseo de estar solo, de tener tu propio espacio, de ir hacia adentro, de caer, de desaparecer hacia dentro, porque el amor, cuando es tan apasionado, te cansa, te agota, te vacía. Y vaciarse es maravilloso, pero luego empiezas a sentir que necesitas nutrirte. ¿Y dónde obtendrás ese alimento? Simplemente, yendo hacia dentro, escapándote hacia tu interior, cerrando los ojos al mundo y olvidándote por completo de los demás. En esos momentos de interioridad tu energía se recarga, vuelves a sentirte lleno de nuevo. Luego, estás demasiado lleno, y de ese exceso, surge el desbordamiento; entonces tienes que encontrar a alguien que esté dispuesto a compartir tu energía, a compartir tu canción, a bailar contigo. De esa soledad, surge un gran deseo de estar con alguien. Ese es el ritmo…. Esta es una de las verdades que todo el mundo tiene que aprender. Los amantes no lo saben, así que cuando quieren estar solos, se sienten culpables. Cuando una de las dos personas quiere estar sola, la otra se siente rechazada. Es un gran malentendido…. Cuando le dices a tu amante o a tu amado: “Quiero estar solo unos días, me gustaría pasar unas semanas solo en el campo”, no puede entenderlo, porque nadie le ha explicado el hecho fundamental de que el amor provoca el deseo de estar solo…. Acepta la vida en su totalidad. Tanto la pasión fogosa como la refrescante compasión son buenas. Deja que ambas sean tus dos alas; no te cortes un ala, porque entonces nunca podrás emprender el vuelo eterno, el vuelo del solitario al solitario…. Observa tus propias experiencias y te darás cuenta de que lo que estoy diciendo es cierto, porque lo que estoy diciendo no son ideologías, son hechos”. Osho, Bienestar emocional

LA VENTANA Y EL ESPEJO

LA VENTANA Y EL ESPEJO Un joven muy rico fue a ver a un rabino y le pidió consejo para orientar su vida. Este lo condujo hacia la ventana y le preguntó: * ¿Qué ves a través de los vidrios? * Veo hombres que van y vienen, y un ciego que pide limosna en la calle. Entonces el rabino le mostró un gran espejo y nuevamente lo interrogó: * Mira este espejo y dime ahora qué ves. * Me veo a mí mismo. * ¡Y ya no ves a los otros! Repara en que la ventana y el espejo están hechos ambos de la misma materia prima, el vidrio: pero en el espejo, porque tiene una fina lámina de plata pegada al vidrio, no ves más que tu persona. Debes compararte a estas dos especies de vidrio. Pobre, veías a los otros y sentías compasión por ellos. Cubierto de plata -rico-, apenas te ves a tí mismo. Sólo valdrás algo cuando tengas el coraje de arrancar el revestimiento de plata que te cubre los ojos y puedas nuevamente ver y amar a los demás.

En la orilla del Tigris

Maaruf Kharki, el sufí, se paseaba por la orilla del Tigris, en Bagdad, acompañado de un gran número de discípulos. Un grupo de jóvenes se divertía de manera indecente en el río, gritaban, cantaban, bailaban, bebían y su exuberancia ofendía a los discípulos, quienes requirieron a Maaruf Kharki: -¡Maestro, si os place, rogad a Dios que ahogue estas condenadas almas en las profundidades del Tigris! El sufí, levantó las manos al cielo y pidió: -¡Oh, Señor, en este mundo les habéis dado alegría y felicidad, concededles felicidad y alegría en el otro también! Extraña oración a los ojos de los discípulos que se ofendieron aún más. Presionaron a Maaruf Kharki para que les diera una explicación por semejante súplica. -No comprendéis nada -dijo-, pero Él está de acuerdo

La vida es una obra de teatro

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos… Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida… …antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos. ¡Hey, hey, sonríe! más no te escondas detrás de esa sonrisa… Muestra aquello que eres, sin miedo… Existen personas que sueñan con tu sonrisa,  así como yo. ¡Vive! ¡Intenta! La vida no pasa de una tentativa. ¡Ama! Ama por encima de todo, ama a todo y a todos… No cierres los ojos a la suciedad del mundo, no ignores el hambre Olvida la bomba, pero antes haz algo para combatirla, aunque no te sientas capaz. ¡Busca! Busca lo que hay de bueno en todo y todos. No hagas de los defectos una distancia, y si, una aproximación. ¡Acepta! La vida, las personas, haz de ellas tu razón de vivir. Entiende! Entiende a las personas que piensan diferente a ti, no las repruebes… Eh! Mira… Mira a tu espalda, cuantos amigos… ¿Ya hiciste a alguien feliz hoy?¿O hiciste sufrir a alguien con tu egoísmo? ¡Eh! No corras…¿Para que tanta prisa? Corre apenas dentro tuyo. ¡Sueña! Pero no perjudiques a nadie y no transformes tu sueño en fuga. ¡Cree! ¡Espera! Siempre habrá una salida, siempre brillará una estrella. Llora! ¡Lucha! Haz aquello que te gusta… siente lo que hay dentro de ti. Oye…Escucha lo que las otras personas tienen que decir, es importante. Sube… Haz de los obstáculos escalones… para aquello que quieres alcanzar. Mas no te olvides de aquellos que no consiguieron subir en la escalera de la vida. Descubre! descubre aquello que es bueno dentro tuyo… Procura por encima de todo ser gente, yo también voy a intentar. ¡Hey! Tú…ahora ve en paz. Yo preciso decirte que… TE ADORO, simplemente porque existes… Charles Spencer Chaplin Jr., KBE (Londres, 16 de abril de 1889 – Corsier-sur-Vevey, 25 de diciembre de 1977)

El jardín de la vida

Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos. Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: no sabía quién era. Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano: -Si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ves qué fácil es? -No lo escuches -exigía el rosal-, es más sencillo tener rosas y, ¿ves que bellas son? Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado. Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó: -No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución: no dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas… Sé tu mismo, conócete, y para lograrlo, escucha tu voz interior. Y dicho esto, el búho desapareció. -¿Mi voz interior… ? ¿Ser yo mismo… ? ¿Conocerme… ? -se preguntaba el árbol desesperado-. De pronto, comprendió… Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole: -Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje… Tienes una misión. Cúmplela. Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz. Yo me pregunto al ver a mí alrededor, ¿Cuántos serán robles que no se permiten a sí mismos crecer? ¿Cuántos serán rosales que por miedo al reto, sólo dan espinas? ¿Cuántos naranjos que no saben florecer? En la vida todos tenemos un destino que *****plir, un espacio que llenar.

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