Entradas con la etiqueta ‘los animales’

la jirafa el elefante y el refrigerador

la-jirafa-el-elefante-y-el-refrigerador Leer el resto de esta entrada »

Agua OSHO

Agua
En todas las tribus primitivas, el agua simboliza la vida. La vida se basa en el agua: el ochenta y cinco por ciento del cuerpo humano es agua. Toda la vida, tanto la del hombre como la de los animales, los árboles y los pájaros, depende del agua. El agua era uno de los elementos básicos a los que había que rendir culto. Lo mismo que al sol, todos los pueblos primitivos rendían culto al agua; ambos eran venerados como dioses. Y tiene al mismo tiempo un significado metafórico.
El agua representa varias cosas. La primera es que no tiene forma, pero puede adoptar cualquiera; tiene la capacidad de adaptarse a todas las formas. Si la viertes en un tarro, adopta la forma del tarro, y si la viertes en un vaso, toma la forma del vaso. Es infinitamente adaptable. Ahí radica su virtud: no conoce la rigidez. El hombre debe ser como el agua, y no tan rígido y frío como el hielo.
El agua siempre fluye en dirección al mar. Esté donde esté, siempre se dirige hacia el mar: hacia el infinito. El hombre debe ser como el agua y encaminarse siempre hacia Dios. El agua se conserva pura mientras está en movimiento: si fluye; y si se queda parada, se vuelve impura: estancada. Así que tanto el hombre como su conciencia deben mantenerse en movimiento, siempre fluyendo, y no quedarse parados en ninguna parte.
Cuando el hombre se queda parado, se vuelve sucio e impuro. Si el flujo se mantiene y uno está dispuesto a pasar de un instante al siguiente sin asideros y sin el lastre del pasado, conserva la inocencia y la pureza.

Comer bien es un arte – OSHO

Comer bien es un arte – OSHO
“Pero comer bien es un arte. No se trata sólo de atiborrarse. Es un gran arte: probar la comida, oler la comida, tocar la comida, masticar la comida, digerir la comida, y digerirla como algo divino. Es divino; es un regalo de lo divino.

Los hindúes dicen: Anam Brahma, la comida es divina. Así que come con gran respeto, y mientras comes olvida todo, porque es una plegaria. Es una plegaria existencial. Estás comiendo lo divino, y lo divino te va a nutrir. Es un regalo que debe aceptarse con profundo amor y gratitud. Y no atiborres al cuerpo, porque al atiborrar al cuerpo es estar en contra del cuerpo. Es el otro polo. Hay personas que están obsesionadas con el ayuno, y hay personas que están obsesionadas con atiborrarse. Ambas están equivocadas porque de las dos maneras el cuerpo pierde su balance.

Un verdadero amante del cuerpo come sólo al punto en el que el cuerpo se siente perfectamente en silencio, balanceado, tranquilo; en donde el cuerpo siente que ni se está inclinando a la izquierda ni a la derecha, sino justo en el medio. Es un arte entender el lenguaje del cuerpo, entender el lenguaje de tu estómago, entender lo que se necesita, darle sólo lo que se necesita, y darlo de manera artística, de manera estética.

Los animales comen, el hombre come. Entonces, ¿cuál es la diferencia? El hombre hace del comer una gran experiencia estética. ¿Qué caso tiene tener una hermosa mesa en el comedor? ¿Qué caso tiene el poner ahí velas encendidas? ¿Qué caso tiene el incienso? ¿Qué caso tiene el pedirle a los amigos que vengan y participen? Es convertirlo en un arte, no sólo atiborrarse. Pero éstas son señales externas del arte; las señales internas consisten en entender el lenguaje de tu cuerpo: escucharlo, ser sensible a sus necesidades. Y entonces comes, y entonces durante todo el día no te acordarás de la comida para nada. Sólo cuando el cuerpo tiene hambre llegará de nuevo el recuerdo. Entonces es natural”.

Osho, The Beloved

Parábola de la vida moderna

Los animales se reunieron en asamblea y comenzaron a quejarse de que los humanos no hacían-. más que quitarles cosas. «Se llevan mi leche», dijo la vaca. «Se llevan mis huevos», dijo la gallina. «Se llevan mi carne y mi tocino», dijo el cerdo. «Me persiguen para llevarse mi grasa», dijo la ballena.

Y así sucesivamente.
Por fin habló el caracol: «Yo tengo algo que les gustaría tener más que cualquier otra cosa. Algo que ciertamente me arrebatarían si pudieran: TIEMPO».

Tienes todo el tiempo del mundo. Sólo hace falta que quieras tomártelo. ¿Qué te detiene?