CRECIMIENTO PERSONAL

Cierra los ojos e imagina por un momento que estas en una escalera y junto a ti la persona mas importante para ti (novio, esposo, amigo, etc.) y están agarrados de las manos, mientras están al mismo nivel todo es perfecto, su compañía te hace sentir bien, de pronto tu subes un escalón y esa persona prefiere quedarse en el mismo nivel, de cualquier forma puedes seguir tomando su mano, pero… tu subes otro escalón mas y tu compañer@ sigue sin querer avanzar entonces las manos ya empiezan a sentir ese estirón, subes otro escalón mas y ya no se disfruta ese tirón en las manos, empiezas a sentir que esa persona detiene tu avance, pero tu si tu quieres que suba contigo para no perderla.
Pero para esa persona no a llegado el momento de comenzar su avance, no es el momento que ella suba de nivel, empieza la batalla en ti, no quieres perderla pero tampoco quieres retroceder, luchas contra el deseo de no perderla.
Subes otro escalón, inmediatamente viene lo inevitable, la separación, puedes quedarte hay a observar como pudieron separarse las manos, gritar y patalear, llorar tratando de convérsela que te siga, incluso ir en contra de ti mismo y bajar de nivel con tal de no perderla, pero después de una ruptura entiendes que ya nada es igual, así que por mas doloroso que sea, entiendes que no puedes hacer nada mas que seguir tu camino, seguir avanzando y esperar que algún día vuelvan estar en el mismo nivel.
Eso pasa cuando inicias tu camino hacia el crecimiento personal , en ese proceso a veces pierdes cosas, amigos, amores, trabajos, todo aquello con quien ya no coincide en quien te estas convirtiendo, ni puede estar en el nivel que estas entrando.
Puedes pelearte con el mundo entero, pero el proceso es así, el crecimiento personal es eso, personal no en pareja, grupo o familia, puede ser que después de un tiempo esa persona a la que querías contigo emprenda su propio camino y te alcance o quizás suba mas que tu, lo importante de lo que debes estar consciente ES QUE NADA SE FORZA EN ESTA VIDA.
Llega un momento que en el acenso de tu escalera te lleva a estar solo un tiempo y duele, claro que duele, pero conforme mas avances te vas encontrando personas mas afines a ti, personas que gracias a su propio proceso, están en el mismo nivel que tu. En este avance de niveles llega un momento que ya no hay dolor, ni apego, ni celos, ni sufrimiento, ni dudas, HAY AMOR, COMPRENSION, RESPETO ABSOLUTO.
Y así es la vida queridos amigos, una escalera que te permite acceder a nuevos niveles, lo cierto es que cuando alguien cambia la estructura siempre se modificara, así que cada perdida, cada cosa que sale, es porque así tiene que ser, déjalo ir y prepárate para lo bueno que viene en tu vida, tu sigue avanzando PORQUE ESA ESCALERA ES MAGICA….. ¿NO ME CREES? TE INVITO A QUE LO COMPRUEBES POR TI MISMO.

Un hombre, su caballo y su perro

Un hombre, su caballo y su perro andaban por una calle. Después de mucho caminar, el hombre se dio cuenta de que los tres habían muerto en un accidente.

Hay veces que lleva un tiempo para que los muertos se den cuenta de su nueva condición. La caminata era muy larga, cuesta arriba, el sol era fuerte y los tres estaban empapados en sudor y con mucha sed. Precisaban desesperadamente agua. En una curva del camino, avistaron un portón magnífico, todo de mármol, que conducía a una plaza calzada con bloques de oro, en el centro de la cual había una fuente de donde brotaba agua cristalina. El caminante se dirigió al hombre que desde una garita cuidaba de la entrada.

-Buen día -dijo el caminante-.

-Buen día -respondió el hombre-.

-¿Qué lugar es este, tan lindo? -preguntó el caminante-.
-Esto es el cielo -fue la respuesta-.

-¡Qué bien que hemos llegado al cielo!, tenemos con mucha sed –dijo el caminante-.

-Usted puede entrar a beber agua a voluntad -dijo el guardián, indicándole la fuente-.

-Mi caballo y mi perro también tienen sed.

-Lo lamento mucho -le dijo el guarda-. Aquí no se permite la entrada de animales.

El hombre se sintió muy decepcionado porque su sed era grande. Mas él no bebería, dejando a sus amigos con sed. De esta manera, prosiguió su camino. Después de mucho caminar cuesta arriba, con la sed y el cansancio multiplicados, llegaron a un sitio, cuya entrada estaba marcada por un portón viejo semiabierto. El portón daba a un camino de tierra, con árboles de ambos lados que le hacían sombra. A la sombra de uno de los árboles, un hombre estaba recostado, con la cabeza cubierta por un sombrero, parecía que dormía.

-Buen día -dijo el caminante-.

-Buen día -respondió el hombre-.

-Estamos con mucha sed, yo, mi caballo y mi perro.

– Hay una fuente en aquellas piedras -dijo el hombre indicando el lugar-. Pueden beber a voluntad.

El hombre, el caballo y el perro fueron hasta la fuente y saciaron su sed.

-Muchas gracias -dijo el caminante al salir-.

-Vuelvan cuando quieran -respondió el hombre-.

-A propósito -dijo el caminante-, ¿cuál es el nombre de este lugar?

-Cielo -respondió el hombre-.

-¿Cielo? ¡Pero si el guardián del portón de mármol me dijo que allí era el cielo!

-Aquello no es el cielo, aquello es el infierno.

-Entonces -dijo el caminante-, esa información falsa debe causar grandes confusiones.

-De ninguna manera -respondió el hombre-. En verdad ellos nos hacen un gran favor, porque allí quedan aquellos que son capaces de abandonar a sus mejores amigos.

La tortuga caida del cielo

-¡Una tortuga ha caído del cielo! –gritaban-.

Pronto todo Benarés estuvo conmocionado. Todos estaban muy excitados y ¡cómo no!, hacían miles de conjeturas.

-Nunca había ocurrido una cosa así antes -murmuraba la muchedumbre-.

-¿Se trata de una tortuga marina o terrestre? -preguntaban otros-. Pero nadie sabía responderles.

-Llevémosla al palacio real y preguntemos allí. Esto debe de tener algún significado secreto.

-¿Cómo es posible que pase una cosa así? -preguntó el rey Bramha Datta cuando le dieron la noticia-. ¿Qué opina mi consejero?

Habéis de saber que Bramha Datta, el rey de Benarés, era extremadamente charlatán. Le encantaba tener largas conversaciones y, cuando se ponía a hablar, nadie podía decir ni una palabra.

Su consejero, un hombre sabio, buscaba la manera de curarle de esa mala costumbre, pero hasta ese momento todos sus intentos habían fracasado. La tortuga caída del cielo le inspiró.

Cuando el rey y toda la Corte fueron a investigar la razón por la cual la tortuga había caído, el consejero mencionó, como por casualidad, que muchos patos de la llanura iban al lago Manasa, en los Himalayas, a pasar el verano.

-¿Qué nos quieres decir con esto? -le interrumpió el rey-. ¿Por qué ha caído la tortuga desde las nubes?

El consejero se recordó a sí mismo que debía tener paciencia y contó que una vez, dos patos se hicieron amigos de una charlatana tortuga en el lago Manasa. Un día cercano al final del verano, cuando los tres se estaban bañando juntos, los patos dijeron:

-Amiga tortuga, nuestra casa de invierno es un lugar delicioso -y añadieron, antes de que la tortuga iniciara uno de sus interminables monólogos-, ¿quieres venirte con nosotros y pasar el invierno allí?

-Ya me gustaría – replicó la tortuga -, pero, ¿cómo podría hacerlo? Yo no tengo alas como vosotros.

-En realidad esto no es un problema -dijeron los patos, antes de que su amiga pudiera empezar un largo discurso acerca del arte de volar o la técnica del planeo-, no es un problema real -repitieron-, podemos llevarte con nosotros, pero a condición de que permanezcas callada durante todo el viaje. ¿Podrás tener tu lengua quieta tanto tiempo?

-Claro que puedo -respondió la tortuga, sumamente molesta de que los patos la considerasen incapaz de controlar su charlatanería-, con toda seguridad os digo que puedo.

-Entonces será muy sencillo -le dijeron-.

E hicieron que la tortuga agarrara fuertemente el centro de un palo con su boca mientras ellos cogían cada uno un extremo del palo con sus picos. Así los tres volaron a través del cielo. Este extraño espectáculo atrajo la atención de los hombres en los campos y en las calles. Habían visto a menudo volar a los patos hacia el sur al principio del invierno, pero nunca a una tortuga llevada de ese modo.

-¡Mirad! -gritaban, señalando hacia el cielo-, ¡mirad a esos patos que llevan a una tortuga agarrada de un palo! ¿No es extraordinario?

Esto ya fue demasiado para la charlatana tortuga, que abrió su boca para decir:

-Si mis amigos desean llevarme con ellos, ¿qué os importa a vosotros? Ocupaos de vuestros propios asuntos.

Pero al soltarse para hablar cayó en picado y ése fue su fin. La tortuga nunca pudo acabar de decir lo que intentaba decir.

-Y así fue como -dijo el consejero al rey-, esa tortuga llegó a la Corte en el Palacio. En verdad te digo que la cháchara sin fin conduce a la desgracia. Una sola palabra de más puede causar la ruina. Mientras se contiene la lengua, todo va bien. Al hablar, se yerra. Aprende esta lección, mi honorable amigo:

-Hablar de más puede significar el propio final.

El rey Bramha Datta entendió en ese momento el significado que esa lección tenía para él. Y preguntó:

-Dime, consejero, ¿has hablado para mí?

-Señor -replicó el consejero-, cualquiera que hable moderadamente, sea príncipe o mendigo, aleja la desgracia de él.

Desde entonces, el rey de Benarés se convirtió en un hombre de pocas palabras, aprendió a controlar su lengua y así llegó a la maestría del arte del autocontrol.

El carro de la vida

Existió un viajero que tuvo que hacer una larga travesía, ató su animal a un carro e inició la marcha hacia un largo destino, con un límite fijo de tiempo. Al animal lo llamo Necesidad, al carro Deseo, a una rueda la llamó Placer y a la otra Sufrimiento. Así pues el viajero llevaba su carro a derecha e izquierda, pero siempre hacia su destino. Cuanto más velozmente iba el carro, más rápidamente se movían las ruedas del Placer y el Sufrimiento, conectadas como estaban por el mismo eje y transportando como estaban el carro del Deseo.

Como el viaje era muy largo y nuestro viajero se aburría, decidió entonces decorarlo, ornamentarlo con muchas bellezas. Pero cuanto más embelleció el carro del Deseo más pesado se hizo para la Necesidad, de tal manera que en las curvas y en las cuestas, el pobre animal desfallecía no pudiendo arrastrar el carro del Deseo. En los caminos arenosos las ruedas del Placer y el Sufrimiento se incrustaban en el piso.

El viajero desesperado, porque el camino era muy largo y estaba muy lejos su destino, decidió meditar sobre el problema y, al hacerlo, escuchó el relincho de su viejo amigo. Comprendiendo el mensaje, a la mañana siguiente desbarató los adornos del carro, lo alivió de sus pesos y muy temprano llevó al trote a su animal avanzando hacia su destino. No obstante , había perdido un tiempo que ya era irrecuperable. A la noche siguiente volvió a meditar y comprendió, por un nuevo aviso de su amigo, que tenía ahora que acometer una tarea doblemente difícil, porque significaba su desprendimiento.

Muy de madrugada sacrificó el carro del Deseo. Es cierto que al hacerlo perdió la rueda del Placer, pero con ella perdió también la rueda del Sufrimiento. Montó al animal de la Necesidad, y sobre sus lomos, galopó por las verdes praderas hasta llegar a su destino.

Demasiado bueno

En México se vive evidentemente, como todos ustedes pueden saber una educación machista, afortunadamente todavía quedamos muchos que reivindicamos esta “causa machista”, pero que les ha sido muy complicado vivirla porque imagínense en un lugar donde todavía te educan con películas de Pedro Infante, imagínate con una madre que si cree en el machismo pero con ideas feministas, dentro de estas confusiones yo crecí creyendo, porque mi madre me dice a las mujeres se les tienes que querer mucho se les tiene que cuidar que a ellas les gusta que las traten bien, que les abras la puerta del coche, que les regales flores, que le mandes chocolates,

porque si eres una buena persona las vas a tener muy contentas, cuando me voy dando cuenta que eso es un error, que eso es una mentira total, que siempre el mas gandul es el que trae a la mejor mujer, he pero bueno yo no lo sabía hasta mis primeros acercamientos porque yo me comportaba como una persona buena, como a mí me habían platicado, porque yo pedía las cosas por favor, también parte de mi educación era mira mi hijo si tu pides las cosas por favor, si tu amigo le pides las cosas por favor te la va a prestar, y cual que yo llegaba y le decía por favor me prestas tu pelota y total no me la prestaba, bueno yo crecí, y así me pasaba con las muchachas, disculpe señorita fíjese que me gusta su … ¿me lo podría prestar? y no me lo prestaban tampoco, entonces el pedir las cosas por favor no funcionaba del todo, el colmo fue, cuando una mujer, cuando yo era muy inexperto, me dejo por ser buena persona, así un día sin más ni más hizo alarde de la inteligencia extrema que tienen las mujeres por periodos reducidos, pero cuando son más inteligentes y que es cuando no saben cómo te van a poner una patada en el trasero para cambiarte por otro, como te lo van a decir en ese momento las mujeres se vuelven más inteligentes se les revoluciona la cabeza, te hablan por teléfono y en vez de “oye mi amor nos vemos en mi casa” como normalmente, te dice “Francisco nos vemos en la bodega a las 5: 15 tenemos que hablar”, entonces llegas 5 minutos más tarde, no media hora como acostumbras hacerlo pero esos 5 minutos bastaron, porque ella llego media hora antes para empezar a encabronarse, en ese momento su voz cambia se aterciopela su mirada se profundiza sus movimientos se vuelven cadenciosos y te ven como lo que eres un “ser inferior” y empiezan diciéndote: te voy a explicar (ya cuando una mujer tiene algo que explicarte está bien cabrón), después de que te dicen “mira no eres tu soy yo (por supuesto si fuera yo, yo te estaría citando en la bodega pero creen que no lo entendemos), mira es que yo creo que como amigos, nosotros podemos quedar mejor. mira hay un sentimiento que me une a ti que va mas allá de el toqueteo personal en el que estamos tu y yo, o sea ya no quiero meterme a la cama contigo encontré a otro mejor”, el problema fue cuando a mi me dijeron que yo era muy bueno, me dejaron por ser buena persona, un día alguien me dijo te dejo porque eres muy bueno, toda mi educación medio machista medio feminista combinada revuelta agítese antes de usar se fue al carajo, y decidí que me iba a reeducar con las películas de Pedro Infante por lo menos de la manera más funcional o cómo funcionan las cosas aquí.

Si a alguien lo han dejado por eso va a saber qué mal se siente, el que te digan que eres demasiado bueno es como causarle ternura a una mujer eso no es un sentimiento benéfico imagínense que van saliendo con una toalla minúscula ella esta acostada viendo la televisión y de repente haces como que se te cae la toalla y ella en vez de espantare sorprenderse le da ternura ese no es un sentimiento que un hombre quiere provocar en una mujer.

(Tomado de una introducción utilizada por Edgar Oceransky para su canción Demasiado bueno)

Dos jóvenes en la india

Cuentan que hace muchos años había en la India dos jóvenes que eran grandes amigos. Trabajaban en una pequeña aldea y decidieron ir a pasar unos días a la ciudad. Cuando llegaron a ella, comenzaron a caminar por las calles populosas, llenas de actividad y gentes bulliciosas. Y así fue que llegaron a una gran calle donde se encontraba un conocido burdel que estaba frente a la casa de un hombre santo muy famoso. Uno de los amigos decidió pasar unas horas en el burdel, bebiendo y disfrutando de las bellas prostitutas, en tanto que el otro optó por pasar ese tiempo en el santuario, escuchando al maestro que hablaba sobre la conquista interior. Cuando había pasado un buen rato:
El joven que estaba en el burdel comenzó a lamentar no estar escuchando al maestro en el santuario, en tanto que el otro amigo, por el contrario, en lugar de estar atento a las enseñanzas que estaba oyendo, estaba fantaseando con los placeres del burdel y reprochándose a sí mismo lo necio que había sido por no elegir la diversión. De este modo, el hombre que estaba en el burdel obtuvo los mismos méritos que si hubiera estado en el santuario, y el que estaba en el santuario acumuló tantos deméritos como si hubiera estado en el burdel. Mientras tanto el maestro seguía hablando del valor de vivir el momento presente con todo el ser y el corazón y decía: -No basta con estar físicamente presente, ni con hacer los gestos o decir las palabras de forma mecánica. Precediendo a los actos, está la actitud interior, la conciencia del acto y sus consecuencias. En la actitud interior, en la conciencia del acto se encierra su auténtico valor. Pero el discípulo, perdido en sus fantasías, no lo escuchaba.

El reflejo de la vida

Había una vez un anciano que pasaba los días sentado junto a un pozo a la entrada de un pueblo. Un día pasó un joven se acercó y le preguntó lo siguiente: -Nunca he venido por estos lugares, ¿cómo son la gente de esta ciudad? El anciano le respondió con otra pregunta:

-¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de donde vienes? -Egoístas y malvados, por eso estoy contento de haber salido de allá. -Así son los habitantes de esta ciudad, -le respondió el anciano. Un poco después, pasó otro joven, se acercó al anciano y le hizo la misma pregunta: -Voy llegando a este lugar, ¿cómo son los habitantes de esta ciudad? El anciano le respondió de nuevo con la misma pregunta: -¿Cómo son los habitantes de la ciudad de donde vienes? -Eran buenos y generosos, hospitalarios, honestos y trabajadores. Tenía tantos amigos que me ha costado mucho separarme de ellos. -También los habitantes de esta ciudad son así, -respondió el anciano. Un hombre que había llevado sus animales a beber agua al pozo y que había escuchado la conversación, en cuanto el joven se alejó le dijo al anciano: -¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta realizadas por dos personas? -Mira -respondió el anciano-, cada persona lleva el universo en su corazón. Quien no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí. En cambio, aquel que tenía amigos en su ciudad, también aquí encontrará amigos fieles y leales. Porque las personas son lo que encuentran en sí misma, encuentran siempre lo que esperan encontrar.

La mujer perfecta

Nasrudín conversaba con sus amigos en la casa de té y les contaba como había emprendido un largo viaje para encontrar a la mujer perfecta con quién casarse. Les decía: -Viajé a Bagdad, después de un tiempo encontré a una mujer formidable, atenta, inteligente, culta de una gran personalidad. Dijeron sus amigos:

-¿Por qué no te casaste con ella? -No era completa, -respondió Nasrudín-, después fui a El Cairo, allí conocí a otra mujer ciertamente fabulosa; hermosa, sensible, delicada, cariñosa. -¿Por qué no te casaste con ella?, dijeron los amigos. -No era completa -respondió nuevamente Nasrudín-, entonces me fui a Samarcanda allí por fin encontré a las mujer de mis sueños; ingeniosa y creativa, hermosa e inteligente, sensible, culta, delicada y espiritual. -¿Por qué no te casaste con ella? -insistieron sus amigos. -Pues saben por qué, ella también buscaba a un hombre perfecto.

SERA CIERTO? Cuando te quieren solo como amigo

SERA  CIERTO?  Cuando te quieren solo como amigo las viejas :

Hasta ahora pensaba  que  la peor frase que te puede decir una vieja es: “Tenemos que
hablar…”. Pero no, la peor frase que te pueden decir es: “Yo también te
quiero… pero como amigo”.
Eso  significa  que  para ella tú eres el mas simpático del mundo, el que
mejor  la escucha, el mas a toda madre… pero que no va a salir contigo.
Va a salir con un X impresentable que sólo quiere acostarse con ella. Eso
sí,  cuando  el otro le haga una chingadera, te llamará a ti para pedirte
consejo. Es como si vas a buscar trabajo y te dicen: "Señor Fernández, es
usted la persona idónea para el puesto, el que mejor curriculum tiene, el
más  preparado…pero  no  lo  vamos  a contratar. Vamos a contratar a un
incompetente. Eso sí, cada vez que la cague, ¿le podríamos llamar a usted
para que nos saque del lío?"
 
Me  pregunto,  ¿qué  he  hecho  mal? Hemos ido al cine, nos hemos! reído,
hemos  pasado  horas  tomando  café…  ¿A partir de qué café nos hicimos
amigos?  ¿Del  quinto?  ¿Del  sexto? Chingao, eso se avisa. ¡Uno menos, y
ahora  me estaria acostando con ella! Para ellas un amigo se rige por las
mismas  normas  que  un  Tampax:  puedes ir a la piscina con él, montar a
caballo,  bailar…  Lo  único  que  no  puedes  hacer  con  él  es tener
relaciones sexuales.
 
Es  que  si  lo  piensas…  Si  para  una  vieja considerarte "su amigo"
consiste  en arruinar tu vida sexual, ¿Qué hará con sus enemigos? A mi me
parece  muy  bien  que  seamos  amigos,  lo que no entiendo es por qué no
podemos  "hacerlo  como  amigos".  Yo  creo que la amistad entre hombre y
mujeres  no  existe, porque si existiera, se sabría. Lo que ocurre es que
cuando  ella  te  dice que te quiere sólo como amigo, para ella significa
eso y punto. Pero para ti no. Para ti significa que si una noche están en
la  playa,  ella  se  emborracha,  hay  luna  llena,  se han alineado los
planetas  y  un  meteorito  amenaza la Tierra… A lo mejor consigues que
ella afloje! Por eso tragas, porque nunca pierdes la esperanza.
 
¿Qué  anda con Pedro? Pues ya romperá… cuando lo hace, tú atacas con la
técnica  de "consolador": "No llores, el pinché Pedro es un carbón. Tú te
mereces  algo mejor, alguien que te comprenda, alguien que sepa estar ahí
cuando  lo  necesitas…  Que  sea bajito, que sea moreno, que no sea muy
guapo,  que se llame Toño…como yo". Al menos, siendo amigo puedes meter
cizaña para eliminar competencia.
 
Es la técnica del "gusano miserable". Cuando ella te dice:
-Ay, que guapo es Luis, ¿verdad?
-¿Luis? Es muy guapo, sí… un poco bizco.
-No es bizco, lo que pasa es que tiene una mirada muy tierna.
-Sí, en eso tienes razón, me fijé el otro día, cuando miraba a Marta.
-No la miraba a ella, me miraba a mí.
-¿Ves como es bizco?
 
El   colmo   es  que  las  viejas  consideran  que  tienen  una  relación
"superespecial"  con alguien cuando pueden dormir con él en la misma cama
y  que  no  pase  nada.  Pero  bueno, ¿lo "superespecial" no sería que SI
pasara  algo?  Un  día  después  de  una  fiesta,  te quedas ayudándola a
recoger, como haces siempre, y cuando acaban, ella dice:
 
-Huy, es muy tarde, ¿por qué no te quedas a dormir?
-¿Y donde duermo?
-Pues en mi cama.
 
A  ti  te  tiemblan  las piernas: "¡Ésta es mi noche, se han alineado los
planetas!!  Ya chingue!" Al rato te das cuenta de que no son precisamente
los  planetas  los que se han alineado, porque ella, como son amigos, con
toda  la  confianza,  se  queda en camiseta y pantis,y tú, visto lo visto
piensas:
 
"Me  voy  a  tener  que  quedar  en  calzoncillos… con la alineación de
planetas  que  traigo".  Así  es  que  te metes en la cama de un brinco y
doblas  las  rodillas  para disimular. Ella se mete, te pega el culo y te
dice: "Hasta mañana". ¡Y se duerme!
"Pero  bueno,  ¿cómo  se ha podido dormir tan pronto? ¿Pero esta vieja no
reza ni nada?".
¡Estas  acostado  con la vieja que te gusta! Al principio no te atreves a
moverte, para no tocar  nada. 
 
Sabes  que  si  en  ese momento hicieran un concurso, nadie
podría ganarte: eres el wey mas caliente del mundo.
¡Y  que  larga  se  te  hace la noche! Te vienen a la cabeza un montón de
preguntas:
"¿Tocar una teta con el hombro será de mal amigo? ¿Y si es la teta la que
me  toca  a  mí?".  Pero  después  de  muchas  horas ya solo te haces una
pregunta:
 
"¿SERE REALMENTE TAN PENDEJO?".
 
No  puedes  creer  que  estas  en  la  misma cama y no vaya a pasar nada.
Confías en que en cualquier momento se dé la vuelta y te diga:
"Andale wey, que ya has sufrido bastante, ¡hazme  tuya!".
Pero no. A las viejas nunca les parece que hayas sufrido bastante. Y mira
que  sufres…  Porque  tienes  toda la sangre del cuerpo acumulada en el
mismo sitio. Se han dado casos de hombres que han llegado a reventar.
Pero!!  ahí  no termina tu humillación. A las siete de la mañana suena el
timbre de la puerta:
 
-¡Ay, es Pedro !
-¿Pedro?  ¿Pero  que no lo habías cortado? Ya te contaré, que ahora tengo
prisa.  Se  me olvidó decirte que iba a traer a su perro, porque como nos
vamos  al Cervantino…, yo le dije que el perro mejor que contigo no iba
a  estar  con  nadie.  Qué  tu eres un amigo! Tienes mala cara, ¿dormiste
bien?
 
Y  ahí  te  quedas  con el pinché perro y Bien caliente  , que ése sí es el mejor amigo del
hombre.

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