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El viejo de la verruga

Este es un relato japon茅s que hace muchos a帽os le铆 en una recopilaci贸n, me gusta mucho y su ense帽anza es buena adem谩s de que es algo chistoso, espero les agrade.

EL VIEJO DE LA VERRUGA.

Hace mucho tiempo existio una pareja de ancianos que vivian en un bosque. El anciano tenia una verruga en la mejilla izquierda, esta no le gustaba bido a que era grande y seguia creciendo, visito muchos medicos para poder quitarla pero no podia. Esto lo ponia triste a loque su mujer siempre le decia: -no te preocupes, tu eres un hombre bueno y habra algun dia alguien que te ayude-.

Un dia el anciano salio por le帽a al bosque, se fue caminando muy lentamente, dur贸 toda la tarde hasta que el sol empez贸 a querer ponerse en el horizonte. Cuando se dispon铆a a regresar con la carga de le帽a en su cansada espalda, empez贸 a llover. Volte贸 de un lado a otro buscando refugio, y vio que habia un pino grande con un hueco en medio, por lo que ese fue el lugar en donde se dipuso聽 a esperar que pasara la lluvia que se llen贸 de relampagos tambi茅n.

Cuando par贸 de llover, se pus贸 su carga de nuevo en la espalda para as铆 volver y no preocupar a su esposa. Pero de repente escuch贸 muchas voces, el crey贸 que eran personas que estaban en el bosque a las que tambi茅n hab铆a sorprendido la lluvia al igual que a 茅l,聽 pero sinti贸 que palideci贸 cuando vi贸 que eran muchos espiritus y fantasmas que ven铆an de las copas de los 谩rboles.

Se volvi贸 a esconder de nuevo en el hueco del pino ya que le dio miedo que le fueran a hacer algo esos espiritus, pero ellos no se percataron de su presencia y solo estaban hablando entre si y empezaron a hacer un tipo de danza con cantos.

El anciano maravillado hasta empezo a aplaudir pero del ruido que estaban hacidno ellos mismos, los espiritus, no lo escucharon.

Siguieron con su fiesta un rato , hasta que uno de ellos grit贸 – 驴que cantos y bailes tan feos son esos?, ojal谩 alguien nos pudiera mostrar otros diferentes!!’

Entonces el anciano sali贸 feliz de su guarida y grit贸: ‘Yo s茅 c贸mo, to les puedo ense帽ar!!-.

Todos maravillados, fantasmas y espiritus, lo observaron con que gracia se mov铆a aquel anciano y empezaron a aplaudirle.

-Ma帽ana tienes que volver de nuevo a ense帽arnos mas pasos de baile !-le dijeron los fanatasmas.

El anciano dijo que si. Pero uno de los espiritus pregunt贸: – 驴y como sabremos que de verdad volver谩s y no nos quedaras mal?- . -Tomemos algo en prenda, -grit贸 otro. -Si, quitemosle algo por lo que tenga que regresar ma帽ana-

-Quitemosle la gorra- empez贸 a decir uno.

-no, no, no, – la chaqueta, dijo otro.

- Quit茅mosle su verruga, he oido decir que dan buena suerte y los humanos las guardan como tesoros-.

-脡sta pues ser谩 tu prenda- dijo el jefe de los espiritus, y con sus dedos m谩gicos le quit贸 la verruga al viejo de su mejilla derecha. Entonces todos desaparecieron.

El viejo sorprendido se frot贸 la mejilla y vi贸 que ya no estaba su verruga, y as铆 son una gran sonrisa se amrch贸 a casa.

Su mujer muy preocupada sali贸 a su encuentro cuando vi贸 que se acercaba a su casa. Y vio con atenci贸n a su marido.

-Pero….donde esta tu verruga??.-

El viejo muy feliz le cont贸 la historia de los esp铆ritus y juntos se pusieron a celebrar.

A la ma帽ana siguiente toc贸 a su puerta un vecino de la pareja, que siempre les ped铆a comida, ya que era muy glot贸n. Aquel hombre tambi茅n tenia una verruga pero en la mejilla izquierda de la cara, por lo que cuando vio a l viejo sin la suya le pregunt贸 abriendo mas los ojos:- 驴qu茅 ha pasado, d贸nde est谩 la verruga de tu cara?, Yo tambien quiero quitarme la mia, que hiciste?, dime que hiciste para deshacerte de ella!-

El viejo cont贸 con detalles lo que pas贸 la noche anterior.

Por lo que el vecino se dispuso a hacer lo mismo que el anciando para quitarse su verruga.

Entonces en el atardecer fue al bosque, busc贸 el 谩rbol donde el anciano estuvo el d铆a anterior y esper贸 hasta que anocheci贸.

Cuando la sol empez贸 a ocultarse, lso espiritus empezaron a bajar , cantar y bailar.

El jefe de los espiritus mir贸 a su alrededor y dijo: – me pregunto si el viejo que bail贸 ayer con nosotros tardar谩 en venir.-

Al oir esto el vecino glot贸n sali贸 y dijo -si aqui estoy!-. Y sac贸 un abanico comenzando as铆 a bailar, pero el no sab铆a el arte de la danza por lo que sus pasos eran feos y descoordinados.

-Oh!! eso es horroroso!!, no sabemos que hacer contigo. Toma aqui est谩 tu verruga-.

Y con un ruido de sus dedos, el jefe puso la verruga en la mejilla derecha del vecino.

Oh!! gritaba llorando el vecino. -nunca me har茅 pasar por otro-.

Ahora no s贸lo tenia una gran verruga en su mejilla izquierda sino tambien en la derecha. Y as铆, el vecino glot贸n regres贸 con dos verrugas en su cara.

LA TRISTE HISTORIA DE UNA BRUJA…

Beatriz Bezares Garc铆a es la autora de esta interesant铆sima historia, nos presenta elementos que nos lleva a la reflexi贸n de manera amena. En el plano profesional, el uso de metaforas y cuentos, es uno de mis recursos predilectos, sobretodo al enfocarme en situaciones de violencia.
He visto los rostros de las ni帽as y adolescentes al escuchar esta historia, y su mirada sorprendida al repetirse as铆 misma la soluci贸n de la protagonista, al igual que las mujeres adultas!! Es una historia que abre la puerta al empoderamiento de la mujer, espero la disfruten.

LA TRISTE HISTORIA DE UNA BRUJA
galeria09PrincesaBruja 300x259 LA TRISTE HISTORIA DE UNA BRUJA...

Dentro de una cueva subterr谩nea vive el destinetero, su trabajo consiste en observar las auras de los ni帽os y de acuerdo a la forma de sus ojos, predice el destino de los futuros hombres. Sus decisiones son muy sabias y pocos son los que se atreven a contradecirlo.

Fue as铆 como un d铆a la se帽ora Murrieta llev贸 a su hija Fausta a que le predijera el futuro. Era una costumbre que las madres hac铆an para no errar y saber desde un principio qu茅 educaci贸n brindarles a sus hijos.

Iba tambi茅n con ellas la vecina y su hija Melina, una ni帽a rubia de ojos verdes. A Fausta no le importaba ser amiga de una ni帽a tan bonita, pues ten铆a la creencia de que llegar铆a muy lejos con la medicina, que importa que no fuera muy agraciada, pues pensaba ser la mejor doctora que se ha conocido.

Su madre hizo la pregunta:
鈥 Gran gu铆a, 驴qu茅 ser谩 de mi preciosa hija?
鈥擟omo Fausta s茅 que se llama sin que t煤 me lo digas鈥攃ontest贸 sin titubear鈥, s茅 tambi茅n que una bruja malvada en el futuro ser谩.

驴Bruja? 驴Malvada? 隆No, no, se ha de haber equivocado!, pens贸 Fausta, tal vez confundi贸 m茅dico con bruja. Y ya iba a reclamar cuando la vecina tambi茅n pregunt贸:

鈥 Gran gu铆a, 驴qu茅 ser谩 de mi preciosa hija?
鈥擟omo Melina s茅 que se llama sin que t煤 me lo digas鈥攃ontest贸 de nuevo el destinetero鈥, s茅 tambi茅n que una hermosa hada en el futuro ser谩.

Las dos madres salieron muy satisfechas con sus hijas, pues hab铆an dado a luz a dos protagonistas de cuento de hadas. No es para menos, cualquiera cr铆a m茅dicos, arquitectos, profesores, dentistas, 隆qu茅 va!… 驴Pero d铆ganme cu谩ntas hadas y brujas hay en el mundo? Era un suceso digno de celebrarse.

Cuando Fausta regres贸 de su escuela al otro d铆a, vio sobre su cama una enorme caja de regalo con una nota que dec铆a: 鈥淧ara que nuestra inteligente hija cumpla su destino鈥. Abri贸 la caja y encontr贸 para su decepci贸n: dos calderitos, una mini escoba, una bola de cristal, una rana dentro de un frasco y un sombrerito coqueto que terminaba en pico.

Ella no entend铆a porque le regalaban esas cosas. No lo encontraba divertido, 驴se estar铆an burlando sus pap谩s? C贸mo no ten铆a intenci贸n de usar ninguno de estos objetos raros, termin贸 por abandonarlos debajo de su cama.

Sali贸 al jard铆n para animarse un poco y vio frente a su casa que Melina jugaba feliz con una varita m谩gica que ten铆a en la punta una estrella dorada. Iba con intenci贸n de acercarse y preguntar si pod铆a jugar con ella, cuando una abeja se puso a gimotear una cancioncilla molesta en su o铆do.

鈥 驴Te gusta mi abeja? 鈥攃hill贸 con su vocecilla Melina鈥 Tengo muchas, mira en el panal 鈥攍evant贸 su varita y se帽al贸 la rama de un frondoso 谩rbol donde colgaba un panal que ejecutaba toda una orquesta鈥. Las alimento con todas esas flores que ves all谩. 隆Ah, y adem谩s tengo un pony! 鈥攖ermin贸 diciendo con una sonrisa abierta e irritante.

Melina llevaba puesto un vestidito corto azul cielo con volantes rosas pastel en las mangas, sin duda alguna luc铆a esplendorosa, lo suficiente como para molestar a una ni帽a con una simple y est煤pida t煤nica negra.

A partir de ese momento la amistad entre ellas cambi贸. La peque帽a hada no dejaba de presumirle a Fausta sus artefactos m谩gicos y sus lindos vestidos, por lo que la brujita se volvi贸 verde de envidia. Ella tambi茅n quer铆a lindos juguetes, bonitas mascotas y lindos vestidos.

鈥 Hija, debes aceptar tu oficio con dignidad 鈥攍e repet铆a su padre una y otra vez鈥 el destino te puso en el camino de la brujer铆a y as铆 es como debe ser.

En la escuela Fausta sufr铆a mucho por conseguir amigos, pues la rechazaban por tener la piel verde y una vestimenta anticuada; mientras que Melina ten铆a m谩s amigos de lo que pod铆a contar con los dedos de su mano, la segu铆an a todos lados y le ped铆an muchos consejos.

Y aunque siempre estaba sola, Fausta disfrutaba mucho la escuela, aprender le daba nuevas esperanzas; sospechaba que el conocimiento ser铆a su 煤nica herramienta para enfrentar al destino. El 煤nico problema era que ni en clases sus compa帽eros la dejaban tranquila, siempre que ella quer铆a participar, se burlaban de ella y la insultaban dici茅ndole que era muy fea. El 煤nico refugio que ten铆a era el ba帽o de la escuela, ah铆 todas las tardes le lloraba a su retrete favorito. A Melina en cambio se le hac铆an muy aburridas las clases, profesores parloteando a cada rato detalles que a nadie le importaba; pero por ser hermosa siempre la pasaban con diez.
Un d铆a antes de la fiesta de graduaci贸n a la hadita le salieron unas hermosas alas viol谩ceas que cautivaron a todos los que la miraban. A Fausta, s贸lo le sali贸 una horripilante verruga en la nariz.

Desolada se refugi贸 en las entra帽as del bosque donde compr贸 una caba帽a muy sencilla alejada de la civilizaci贸n. Ah铆 cre贸 una basta biblioteca donde aprendi贸 f铆sica y qu铆mica. Como ninguna Universidad la aceptaban por miedo a supuestas maldiciones, y al no ver cumplido su sue帽o de ser doctora, se conform贸 con aprender por correo farmac茅utica.

Bajo un laboratorio improvisado cre贸 muchos medicamentos a los que ella llam贸 鈥淧贸cimas鈥. Las vend铆a a buen precio y se volvi贸 famosa, a cada rato iban a verla para comprar una P贸cima milagrosa, que si para el cutis, los reumas, la gripe, el insomnio, la alergia鈥

Melina tampoco ingres贸 a la Universidad, simplemente no le interesaba, ella era feliz chismeando con los animales del bosque y jugando a las escondidas con otras hadas y lindas criaturas. Aunque no todo era mil sobre hojuelas, tambi茅n ten铆a un lado mal茅volo que la impulsaba a molestar a la bruja del bosque todas las ma帽anas mientras ella a煤n dorm铆a. Le gritaba a su ventana: 鈥淓res fea y te morir谩s fea. Nadie te quiere, si gustas puedes volverte m谩s verde, pues nadie te va a hacer caso.鈥

Poco a poco Fausta se cans贸 de las burlas y decidi贸 vengarse, a煤n cuando estaba segura de que Melina lo hac铆a de pura envidia. No hab铆a nadie tan sabia y poderosa como la mism铆sima 鈥淏ruja del bosque鈥.

Su ayudante, un jorobado amante del tap, pero que no pod铆a bailar por culpa de su joroba, recibi贸 贸rdenes de su jefa de robarse las alas de esa molesta hada, tan molesta como el zigzagueo de una mosca. Al menos ya no podr铆a volar hasta su ventana y decirle esas cosas horrendas que escuchaba todas las ma帽anas.

D铆a con d铆a llegaba el jorobado con alas de colores, pero ninguna pertenec铆a a Melina, Fausta lo sab铆a pues a la ma帽ana siguiente escuchaba de nuevo: Eres fea y te morir谩s fea鈥 y todos aquellos insultos que no es necesario repetir para que Fausta no se ofenda m谩s. Para remediar ese problema de una vez por todas, la bruja le pidi贸 a su ayudante el hada completa.

Y as铆, a las once de la noche, justo una hora antes de su cumplea帽os, el jorobado entr贸 a la casa con un costal en hombros. En el interior de la bolsa alguien gritaba y suplicaba piedad, y el coraz贸n de Fausta bailaba de emoci贸n al pensar que por fin arreglar铆a cuentas con su antigua rival. Corri贸 por una enorme jaula y ah铆 avent贸 el costal, luego cerr贸 la puertecita y desde afuera con una vara abri贸 la bolsa y sali贸 a toda velocidad una hermosa hada azul; pero no era Melina.

鈥 驴Por qu茅 me has encerrado, malvada bruja? 鈥攑regunt贸 asustada la hada azul鈥 驴qu茅 mal te he hecho?

鈥擳煤 ninguno, por cierto 鈥攔espondi贸 Fausta鈥 pero hay un hada que es m谩s molesta que un calcet铆n h煤medo dentro de un zapato. Estoy cansada de que me traten como a un ser despreciable. De cierto que yo no he elegido este camino y no es justo que aparte me lo echen en cara todos los d铆as.

La hadita azul guard贸 silencio un rato y al final le expuso a la bruja una teor铆a sobre revelarse contra el destino.

鈥擭o entiendo porque tanto sufrimiento, si no quieres ser bruja pues no lo seas y ya. 驴Qu茅 m谩s da si un tal destinetero te dijo que lo ser铆as? T煤 tienes voz y puedes decir sin problema: No quiero, gracias, mi destino lo marco yo.

Por un momento la bruja qued贸 perpleja, nunca se imagin贸 que podr铆a hacer tal cosa, era el consejo m谩s atrevido que alguien le hab铆a dicho. De todas formas ya era demasiado tarde, hab铆a sido educada como bruja, y por lo tanto, bruja deb铆a ser; m谩s a煤n si piensa y se comporta como tal. El hada azul aprovech贸 la confusi贸n de Fausta y, para salir de aquel embrollo, le prometi贸 que si la dejaba libre, ella le regalar铆a unas lindas alas.

鈥斅縔 podr茅 verme bella como una mariposa? 鈥攄ijo la bruja con los ojos llorosos.
鈥擯ues conf贸rmate con verte como un murci茅lago 鈥攔eplic贸 el hada.

Decidida, Fausta abri贸 la puerta de la jaula y cerr贸 los ojos. Imaginaba todo lo que podr铆a hacer con unas alas nuevas, ya no necesitar铆a de escobas ni artefactos raros, podr铆a ser libre como una lib茅lula y volar a lugares nunca antes vistos鈥 y tal vez, s贸lo tal vez, la gente podr铆a verla como alguien diferente. Pero cuando sospech贸 que ya hab铆a pasado un tiempo y nada de nada, escuch贸 azotarse la puerta de la caba帽a鈥 S铆, el hada azul se hab铆a escapado鈥

Unas l谩grimas se escaparon de la mejilla verde de Fausta. Siempre era lo mismo. No serv铆a de nada so帽ar en tonter铆as. El jorobado la hab铆a estado observando y sinti贸 tristeza de ver as铆 a su jefa, ella que pon铆a empe帽o en ser mejor cada d铆a, y m谩s a煤n que era su cumplea帽os.

Se retir贸 en silencio a la cocina y prepar贸 t茅 y pastelillos para ambos. Fausta, aunque agradec铆a el gesto de su ayudante, no ten铆a muchos 谩nimos de festejar. Sin embargo, una vocecita en su interior no dejaba de repetirle: Si el destinetero pudo decidir mi vida con s贸lo enunciar unas palabras como si fueran ciertas, tal vez yo tambi茅n pueda hacerlo y decidir lo que har茅 el resto de mis d铆as鈥 Educarme a m铆 misma鈥

QUE ESTE SEA UNO DE TUS MEJORES DIAS…………… BRILLA SIEMPRE :)

como un aguila o una gallina…. tu eres lo que piensas

Un hombre se encontr贸 un huevo en el camino, el huevo pertenec铆a a聽 un 谩guila. El hombre聽 lo recogi贸 del suelo y al聽 llegar a su granja聽 lo coloc贸 en el nido de una de sus gallinas.

Pasaron unos d铆as y el aguilucho sali贸 del cascar贸n cri谩ndose con los todos los polluelos de la granja.

El 谩guila paso su vida comport谩ndose como una gallina. Rascaba la tierra buscando peque帽as semillas e insectos para alimentarse.Cacareaba y cloqueaba como las gallinas. Cuando quer铆a聽 volar, solo bat铆a levemente sus alas聽 de modo que apenas se elevaba un metro sobre el suelo. Nada de eso le parec铆a anormal ya que as铆 era como comportaban las dem谩s gallinas.

Un d铆a vio que un ave majestuosa volaba por el cielo despejado.

-隆Qu茅 hermosa ave! -le dijo a una de las gallinas que se hallaban a su lado. 驴Que tipo de ave es esa ?

-Es un 谩guila, 鈥渓a reina de las aves鈥 – le contesto su compa帽era. Pero no te hagas ilusiones y ya no la mires m谩s que t煤 nunca ser谩s como ella.

El 谩guila se dej贸 llevar por los consejos de las otras gallinas y simplemente dej贸 de prestarle atenci贸n a las 谩guilas que volaban sobre la granja.聽 Al final el 谩guila muri贸 creyendo que era una gallina.

Moraleja : 鈥淭u pensamiento es lo que tu eres鈥, si una persona cree que es una gallina simplemente morir谩 como gallina. Los seres humanos est谩n llamados a volar alto , a conquistar las estrellas y a ser los l铆deres como聽 las 谩guilas imperiales.

aguilagallina como un aguila o una gallina.... tu eres lo que piensas

QUE ESTE SEA UNO DE TUS MEJORES DIAS!!!!!!!!

BRILLA SIEMPRE聽 :)

La gallina que f煤e al sur

Las golondrinas se posaban en fila a lo largo de los aguilones de la granja, parloteando unas con otras con inquietud, hablando de muchas cosas, pero con el pensamiento puesto s贸lo en el verano y en el sur, pues se acercaba el oto帽o y el viento del norte estaba a punto de llegar.

Y de repente, un d铆a desparecieron todas. Todo el mundo habl贸 entonces de las golondrinas y del sur.

-Creo que me ir茅 al sur el pr贸ximo a帽o 鈥揹ijo una gallina.

El a帽o se termin贸 y regresaron las golondrinas. El a帽o se termin贸 y se posaron otra vez en los aguilones, y en todo el corral se hac铆an comentarios sobre el viaje de la gallina.

Y una ma帽ana muy temprano, con el viento del norte, s煤bitamente las golondrinas se echaron a volar mientras sent铆an el viento en sus alas y una fuerza les llegaba junto con el misterioso, antiguo conocimiento y una fe m谩s que humana. Se remontaron entonces hacia lo algo y abandonaron el humo de nuestras ciudades.

-Creo que el viento es el adecuado 鈥揹ijo la gallina, as铆 que extendi贸 sus alas y sali贸 corriendo del corral. Continu贸 luego aleteando en direcci贸n a la carretera y sigui贸 un trecho m谩s abajo hasta que lleg贸 a un jard铆n.

Al atardecer regres贸 jadeante. En el corral cont贸 a los pollos y gallinas c贸mo hab铆a ido hacia el sur hasta llegar a la autov铆a y c贸mo hab铆a visto pasar el tr谩fico del mundo y llegado luego a campos donde crecen las patatas. Hab铆a visto adem谩s los rastrojos que dan de vivir a los humanos y, entonces, al final del camino, hab铆a encontrado un jard铆n sembrado de rosas, de bellas rosas, y al jardinero mismo all铆 presente.

-隆Qu茅 cosa m谩s interesante 鈥揹ijeron las aves del corral-, y qu茅 descripci贸n tan hermosa, 隆de verdad!

Pas贸 el invierno y los meses amargos se alejaron dando paso a la primavera, y con ella a las golondrinas que llegaron otra vez.

Las aves de corral no aceptaron entonces que hubiese un mar en el sur.

-Tendr铆an que escuchar a nuestra gallina 鈥揳legaban.

La gallina se ha convertido ahora en la que sabe. Sabe qu茅 hay en el sur, pero ni siquiera ha salido del pueblo, s贸lo ha recorrido una corta distancia camino abajo. El intelecto es una gallina. No puede ir muy lejos. Pero una vez la gallina sabe algo, te pone sobre aviso; se convierte en un obst谩culo.

Abandona tu intelecto, y no perder谩s nada. Carga con tu intelecto, y lo perder谩s todo. Abandona tu intelecto, y s贸lo perder谩s tu prisi贸n, tu falsedad. Abandona tu intelecto, y tu consciencia se remontar谩 s煤bitamente hacia lo alto, desplegar谩 sus alas鈥 y podr谩s ir al mismo sur, a los mares abiertos a los que perteneces. El intelecto es un agobio para el hombre.

Par谩bola tomada de OSHO: El sendero del tao

Pelea de lobos

Un viejo cacique de una tribu estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida. El les dijo:

-”Una gran pelea est谩 ocurriendo dentro de mi, es entre dos lobos….”
” Uno de los lobos es maldad, temor, ira, envidia, avaricia, dolor, rencor, arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, orgullo, egolatr铆a, competencia, superioridad”.
“El otro es Bondad, Alegr铆a, Paz, Amor, Esperanza, Serenidad, Humildad, Dulzura, Generosidad, Benevolencia, Amistad, Empat铆a, Verdad, Compasi贸n y Fe”.
“Esta pelea est谩 ocurriendo, dentro de mi, dentro de vosotros y dentro de todos los seres de la Tierra”.

Lo pensaron por un minuto y uno de los ni帽os le pregunt贸 a su abuelo:

-”驴Y cu谩l de los lobos crees que ganar谩?”.

El viejo cacique respondi贸 simplemente:

-”El que alimentes”.

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LA MARIPOSA (Jorge Bucay)

Mi mam谩 era hija de una pareja de campesinos de Entre R铆os. Naci贸 y creci贸 en el campo entre animales, p谩jaros y flores. Ella nos cont贸 que una ma帽ana, mientras paseaba por el bosque recogiendo ramas ca铆das para encender el fuego del horno vio un capullo de gusano colgando de un tallo quebrado. Pens贸 que ser铆a m谩s seguro para la pobre larva llevarla a la casa y adoptarla a su cuidado. Al llegar, la puso bajo una l谩mpara para que diera calor y la arrim贸 a una ventana para que el aire no le faltara.
Durante las siguientes horas mi madre permaneci贸 al lado de su protegida esperando el gran momento. Despu茅s de una larga espera, que no termin贸 hasta la ma帽ana siguiente, la jovencita vio c贸mo el capullo se rasgaba y una patita peque帽a y velluda asomaba desde dentro. Todo era m谩gico y mi mam谩 nos contaba que ten铆a la sensaci贸n de estar presenciando un milagro. Pero, de repente, el milagro pareci贸 volverse tragedia. La peque帽a mariposa parec铆a no tener fuerza suficiente para romper el tejido de su c谩psula. Por m谩s que hacia fuerza no consegu铆a salir por la peque帽a perforaci贸n de su casita ef铆mera. Mi madre no pod铆a quedarse sin hacer nada. Corri贸 hasta el cuarto de las herramientas y regres贸 con un par de pinzas delicadas y una tijera larga, fina y afilada que mi abuela usaba en el bordado. Con mucho cuidado de no tocar al insecto, fue cortando una ventana en el capullo para permitir que la mariposa saliera de su encierro. Despu茅s de unos minutos de angustia, la pobre mariposa consigui贸 dejar atr谩s su c谩rcel y camin贸 a los tumbos hacia la luz de la ventana.
Cuenta mi madre que, llena de emoci贸n, abri贸 la ventana para despedir a la reci茅n llegada, en su vuelo inaugural. Sin embargo, la mariposa no sali贸 volando, ni siquiera cuando la punta de las pinzas la roz贸 suavemente. Pens贸 que estaba asustada por su presencia y la dej贸 junto a la ventana abierta, segura de que no la encontrar铆a al regresar.
Despu茅s de jugar toda la tarde, mi madre volvi贸 a su cuarto y encontr贸 junto a la ventana a su mariposa inm贸vil, las alitas pegadas al cuerpo, las patitas tiesas hacia el techo.
Mi mam谩 siempre nos contaba con qu茅 angustia fue a llevar el insecto a su padre, a contarle todo lo sucedido y a preguntarle qu茅 m谩s deb铆a haber hecho para ayudarla mejor.
Mi abuelo, que parece que era uno de esos sabios casi analfabetos que andan por el mundo, le acarici贸 la cabeza y le dijo que no hab铆a nada m谩s que debiera haber hecho, que en realidad la buena ayuda hubiera sido hacer menos y no m谩s:
-”Las mariposas necesitan de ese terrible esfuerzo que les significa romper su prisi贸n para poder vivir, porque durante esos instantes, explic贸 mi abuelo, el coraz贸n late con much铆sima fuerza y la presi贸n que se genera en su primitivo 谩rbol circulatorio inyecta la sangre en las alas, que as铆 se expanden y la capacitan para volar. La mariposa que fue ayudada a salir de su caparaz贸n nunca pudo expandir sus alas, porque mi mam谩 no la hab铆a dejado luchar por su vida”.
Mi mam谩 siempre nos dec铆a que muchas veces le hubiese gustado aliviarnos el camino, pero recordaba a su mariposa y prefer铆a dejarnos inyectar nuestras alas con la fuerza de nuestro propio coraz贸n.

Nasrudin y la tumba

Sucedi贸 que el mul谩 Nasruddin entr贸 en la oficina de un ce颅

menterio y se quej贸 al encargado:

-S茅 que mi esposa est谩 enterrada en este cementerio, pero no

encuentro su tumba.

El encargado consult贸 su registro y pregunt贸:

-驴C贸mo se llama?

-Se帽ora del mul谩 Nasruddin -dijo el mul谩.

El encargado volvi贸 a mirar y dijo:

-No hay ninguna se帽ora del mul谩 Nasruddin, pero s铆 que hay

un mul谩 Nasruddin. Lo siento, parece que ha habido un error en el registro.

-No hay ning煤n error-dijo Nasruddin-. 驴D贸nde est谩 la tum颅

ba del mul谩 Nasruddin? Porque todo est谩 a mi nombre.

隆Incluso la tumba de su mujer!

Posesi贸n… todos se empe帽an en poseer al ser amado, al aman颅te. Ya no hay amor. De hecho, cuando posees a una persona, odias, destruyes, matas; eres un asesino. El amor deber铆a dar libertad; el amor es libertad. El amor hace al ser amado cada vez m谩s libre, el amor da alas, el amor abre la inmensidad del cielo. No puede con颅vertirse en una prisi贸n, en un encierro. Pero ese amor t煤 no lo co颅noces, porque solo se da cuando est谩s despierto; esa calidad de amor solo aparece cuando hay conciencia. El amor que t煤 conoces es un pecado, porque se genera en el sue帽o.

El gran desaf铆o OSHO

Un monje Zen hab铆a sido sentenciado a muerte. El rey del pa铆s le llam贸 y le dijo: 芦S贸lo tienes veinticuatro horas; 驴c贸mo vas a vivirlas?禄.
El monje se ri贸 y contest贸: 芦隆Momento a momento; tal como siempre he vivido! Para mi nunca ha habido m谩s que este momento, as铆 que 驴qu茅 m谩s da si me quedan veinticuatro horas o veinticuatro a帽os? Eso es irrelevante.
Yo siempre he vivido momento a momento as铆 que un momento es m谩s que suficiente para m铆. Veinticuatro horas es demasiado; un momento es suficiente禄.
El rey no pod铆a comprenderlo. El monje le dijo: 芦Se帽or d茅jeme preguntarle algo: 驴puede usted vivir dos momentos simult谩neamente?禄.

Las cualidades del ni帽o OSHO

La experiencia del ni帽o obsesiona durante toda su vida a la gente inteligente. La quieren repetir: la misma inocencia, el mismo asombro, la misma belleza. Ahora es un eco lejano; parece como si la hubieses visto en un sue帽o.
Pero toda la religi贸n nace de la cautivadora experiencia de la infancia, del asombro, de la verdad, de la belleza y de la hermosa danza de la vida en todas las cosas. Los cantos de los p谩jaros, los colores del arco iris, la fragancia de las flores, le recuerdan al ni帽o, en lo m谩s profundo de su ser, que ha perdido el para铆so.
Yo siempre he vivido momento a momento as铆 que un momento es m谩s que suficiente para m铆. Veinticuatro horas es demasiado; un momento es suficiente禄.
El rey no pod铆a comprenderlo. El monje le dijo: 芦Se帽or d茅jeme preguntarle algo: 驴puede usted vivir dos momentos simult谩neamente?禄.

Haz feliz a la humanidad OSHO

Las personas desgraciadas son peligrosas, por la simple raz贸n de que no les importa si la Tierra sobrevive o no. Son tan desgraciados que en lo m谩s profundo de s铆 mismos pueden pensar que ser铆a mejor que todo terminase, 驴qu茅 te importa eso si t煤 vives en el sufrimiento?

S贸lo a la gente feliz, a la gente gozosa, a la gente que danza, le gustar铆a que este planeta sobreviviese para siempre.

La seriedad es simplemente una enfermedad del esp铆ritu, pero la sinceridad es un fen贸meno completamente distinto.

Un hombre serio no puede re铆r, no puede bailar, no puede jugar. Est谩 siempre control谩ndose a s铆 mismo, se ha convertido en un carcelero de s铆 mismo. El hombre sincero puede divertirse aut茅nticamente, puede bailar aut茅nticamente, puede re铆r sinceramente. Y en la risa, el cuerpo se unifica, la mente se unifica, el ser se unifica, las divisiones desaparecen, la personalidad esquizofr茅nica desaparece.

La risa te devuelve tu energ铆a.

El quitar la risa alej谩ndola de ti es una castraci贸n espiritual.

La gente que se ha reunido alrededor de m铆 est谩 aprendiendo c贸mo estar m谩s contenta, c贸mo ser m谩s meditativa, c贸mo re铆rse m谩s y amar m谩s, y extender el amor y la risa alrededor del mundo. Esta es la 煤nica protecci贸n contra las armas nucleares.

Si el globo entero pudiese aprender a amar y re铆rse y divertirse y bailar, entonces Ronald Reagan y Mikhail Gorbachev se sorprender铆an: 驴Qu茅 ha pasado? 隆El mundo entero parece haberse vuelto loco!

La gente que es feliz, que est谩 contenta, no es gente a quien se la pueda forzar a matar a otra gente que no le haya hecho ning煤n da帽o. No es sorprendente que a todos los ej茅rcitos a trav茅s de los tiempos se les haya mantenido sexualmente reprimidos, porque la gente sexualmente reprimida por fuerza tiene que ser destructiva. Su misma represi贸n la fuerza a destruir algo.

驴Has observado alguna vez en tu propio ser? Cuando est谩s contento, alegre, quieres crear algo. Cuando eres desgraciado, est谩s sufriendo, quieres destruir algo. Es una venganza. A todos los ej茅rcitos se les mantiene en un estado de represi贸n sexual, para que cuando llegue el momento de matar, eso se convierta en su placer. Por lo menos sus energ铆as reprimidas se expresan; naturalmente, de un modo muy desagradable, de una forma inhumana. Pero algo se expresa.

驴Te has dado cuanta alguna vez de que los pintores, poetas, escultores, bailarines nunca son gente sexualmente reprimida? De hecho, son excesivamente sexuales; aman demasiado. Quieren a muchas personas. Quiz谩s una persona no es suficiente para saciar su amor. Han sido condenados por los sacerdotes a trav茅s de todas las 茅pocas, “Esos poetas, pintores, escultores m煤sicos, 茅sos no son buena gente”. Y 茅sa es la 煤nica gente que ha hecho hermosa a la Humanidad, es la que ha dado al mundo algunas flores de alegr铆a, algunas flores de m煤sica, algunas danzas hermosas.

Es uno de los fundamentos de la vida, que si no creas algo, no llegas a alcanzar tu dignidad completa. T煤 creatividad trae libertad, fuerza, inteligencia y consciencia.

驴Qu茅 han hecho los sacerdotes por el mundo? Han incinerado vivas a mujeres llam谩ndolas brujas. Han matado a personas que pertenec铆an a otras creencias. No han sido gente creativa. No han mejorado la Tierra y no han mejorado la vida.

Necesitamos respetar mucho a la gente creativa de cualquier dimensi贸n.

Y tendr铆amos que aprender c贸mo transformar nuestras energ铆as para que no fueran reprimidas, para que se expresen en el amor, en la risa, en la alegr铆a. Y esta Tierra ser铆a m谩s que un para铆so; no hay que ir a ning煤n otro lugar.

El Para铆so no es algo que se tenga que alcanzar, es algo que debe ser creado. De nosotros depende.

Esta crisis da una oportunidad a la gente valiente para que se desconecte del pasado y empiece a vivir de una nueva manera; no una modificaci贸n ni una continuaci贸n del pasado; no mejor que en el pasado, sino absolutamente una vida nueva.

Y tiene que hacerse ahora, porque el tiempo es muy corto. Al final del siglo veinte, o bien entraremos al primer siglo de una nueva historia del hombre, o no quedar谩 nadie, ni siquiera una sola flor silvestre con vida. Todo estar谩 muerto.

Aparte de las bombas de neutrones, las cuales ya existen, hay experimentos que se est谩n haciendo en la Uni贸n Sovi茅tica y quiz谩s en los Estados Unidos tambi茅n, sobre rayos de muerte. En lugar de arrojar la bomba, es mucho m谩s f谩cil esparcir rayos de muerte que simplemente matan a las personas vivas, los animales, p谩jaros, 谩rboles. S贸lo las cosas muertas: casas, templos, iglesias, permanecer谩n. Ser谩 realmente una pesadilla. Y estos rayos de muerte no son visibles. Sabemos que existen, est谩n intentando averiguar c贸mo irradiarlos, c贸mo hacerlos llegar a un cierto destino y destruir a todos los seres vivientes que se encuentren en el camino.

Necesitamos m谩s gente feliz en toda de la Tierra para impedir la Tercera Guerra Mundial. Esas armas nucleares y esas m谩quinas destructivas de guerra no pueden funcionar solas. Tienen que ser manejadas por seres humanos; detr谩s de ellas hay manos humanas. Una mano que conoce la belleza de una rosa no puede dejar caer una bomba en Hiroshima. Una mano que conoce la belleza del amor no es la mano que sostendr谩 una pistola cargada de muerte. Solamente un poco de contemplaci贸n y entender谩s lo que estoy diciendo.

Estoy diciendo: difunde la risa, difunde el amor, difunde los valores afirmativos de la vida, cultiva m谩s flores alrededor de la Tierra. Todo lo que es hermoso, apr茅cialo y todo lo que sea inhumano, cond茅nalo.

Si t煤 quieres cambiar el mundo en un fen贸meno totalmente nuevo, con una consciencia nueva, tendr谩s que arrebatar la Tierra entera de las manos de los pol铆ticos y sacerdotes.

El hombre tiene que ser liberado de esos monstruos.

Nuestro trabajo es ense帽ar consciencia a la gente, a estar m谩s despierta, a tener m谩s amor, m谩s comprensi贸n, m谩s alegr铆a, y a extender la danza y la celebraci贸n por toda la Tierra.

Reduci茅ndolo a una sola declaraci贸n, puedo decir: si podemos hacer que la Humanidad sea feliz, no habr谩 Tercera Guerra Mundial.