Zorba es el camino hacia Buda – Osho

Zorba es el camino hacia Buda
«¿Han leído Zorba el griego? ¡Léanlo! Zorba le dice a su jefe:

– Hay algo que te falta, jefe. ¡Un toque de locura! Hasta que no cortes la cuerda no estarás realmente vivo.

Un poco de locura te proporciona dimensiones, poesía y el suficiente coraje para ser feliz en este mundo infeliz…

Zorba es un hombre hermoso…, no te­nía miedo al infierno, no codiciaba el cielo, vivía momento a mo­mento, disfrutaba las pequeñas cosas…, la comida, la bebida, las mujeres. Después de un día de trabajo, se llevaba su instrumen­to a la playa y bailaba durante horas.

Y la otra cara de Kazantzakis que vivió en Zorba el griego…, Zorba es el criado; la otra parte es el amo que empleó a Zorba de criado. Siempre está triste, sentado en su oficina, clasificando sus archivos, nunca se ríe, nunca disfruta, nunca sale y en el fondo tiene envidia de Zorba porque él gana poco dinero, no demasia­do, pero vive como un emperador, sin pensar en el mañana, en qué pasará. Come bien, canta bien, baila bien. Y su amo, que es muy rico, está triste, tenso, angustiado, padeciendo, sufriendo….

Toda la vida de Zorba es un placer físico, pero sin ansiedad, sin culpa, sin preocuparse por el pecado o la virtud….

Me gustaría que Zorba estuviese vivo dentro de todas las per­sonas del mundo, porque es vuestro patrimonio natural. Pero no deberías detenerte en Zorba. Zorba es sólo el principio.

Me gustaría que fueses a la vez Zorba el griego y Gautama el Buda, simultáneamente. No me conformo con menos. Zorba re­presenta la tierra con las flores y el follaje, las montañas, los ríos y los mares. Buda representa el cielo con todas las estrellas, las nubes y los arco iris. El cielo sin la tierra estaría vacío. El cielo no se puede reír sin la tierra. La tierra sin el cielo estaría muerta. La unión de ambos, y nace un baile en la existencia. El cielo y la tierra bailando juntos…. hay risa, hay alegría, hay celebración.

Si un hombre puede ser un auténtico Zorba no estará lejos de ser un Buda. Habrá hecho la mitad del camino. Y la primera mi­tad es la más difícil, porque todas las religiones se oponen. Todas las religiones te arrastran hacia otro lugar, te alejan de la primera mitad: cuando te hayan arrastrado hacia otra dirección ya nunca podrás ser un Buda, porque sólo este camino te lleva a Buda.

Zorba es el camino hacia Buda».

Osho, El libro del Hombre

Seguir leyendo

Confucio y el niño precoz

Confucio viajaba con sus discípulos cuando supo que en una aldea vivía un niño muy inteligente. Fue hasta allí para conocerlo y hablando en broma le preguntó: -¿Qué tal si me ayudaras a acabar con las desigualdades?


-¿Por qué acabar con las desigualdades?, -dijo el niño-, si aplanáramos las montañas, los pájaros ya no tendrían refugio, si acabáramos con la profundidad de los ríos y de los mares, todos los peces morirían, si el jefe de la aldea tuviera la misma autoridad que el loco nadie se entendería. El mundo es muy basto, déjalo con sus diferencias. Los discípulos salieron de allí impresionados por la sabiduría del chico y siguiendo su camino hacia otra ciudad, comentó uno de ellos, que todos los niños deberían ser así. -He conocido a muchas criaturas precoces que en vez de estar jugando o haciendo cosas propias de su edad procuraban entender el mundo -dijo Confucio-, y ninguna de ellas consiguió hacer nada importante, porque jamás experimentaron la inocencia y la sana irresponsabilidad de la infancia.

Seguir leyendo