como un aguila o una gallina…. tu eres lo que piensas

Un hombre se encontró un huevo en el camino, el huevo pertenecía a  un águila. El hombre  lo recogió del suelo y al  llegar a su granja  lo colocó en el nido de una de sus gallinas.

Pasaron unos días y el aguilucho salió del cascarón criándose con los todos los polluelos de la granja.

El águila paso su vida comportándose como una gallina. Rascaba la tierra buscando pequeñas semillas e insectos para alimentarse.Cacareaba y cloqueaba como las gallinas. Cuando quería  volar, solo batía levemente sus alas  de modo que apenas se elevaba un metro sobre el suelo. Nada de eso le parecía anormal ya que así era como comportaban las demás gallinas.

Un día vio que un ave majestuosa volaba por el cielo despejado.

-¡Qué hermosa ave! -le dijo a una de las gallinas que se hallaban a su lado. ¿Que tipo de ave es esa ?

-Es un águila, “la reina de las aves” – le contesto su compañera. Pero no te hagas ilusiones y ya no la mires más que tú nunca serás como ella.

El águila se dejó llevar por los consejos de las otras gallinas y simplemente dejó de prestarle atención a las águilas que volaban sobre la granja.  Al final el águila murió creyendo que era una gallina.

Moraleja : “Tu pensamiento es lo que tu eres”, si una persona cree que es una gallina simplemente morirá como gallina. Los seres humanos están llamados a volar alto , a conquistar las estrellas y a ser los líderes como  las águilas imperiales.

QUE ESTE SEA UNO DE TUS MEJORES DIAS!!!!!!!!

BRILLA SIEMPRE  🙂

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El águila que nunca fue

Un guerrero indio encontró un huevo de águila en el tope de una montaña, y lo puso junto con los huevos que iban a ser empollados por una gallina. Cuando el tiempo llegó, los pollitos salieron del cascarón, y el aguilucho también. Después de un tiempo, aprendió a cacarear al escarbar la tierra, a buscar lombrices y a subir a las ramas más bajas de los árboles, exactamente como todas las gallinas. Su vida transcurrió en la conciencia de que era una gallina.

Un día, ya vieja, el águila estaba mirando hacia arriba y tuvo una visión magnífica. Un pájaro majestuoso volaba en el cielo abierto como si no necesitase hacer el más mínimo esfuerzo. Impresionada, se volvió hacia la gallina más próxima y le preguntó:

– ¿Qué pájaro es aquel?

La gallina miró hacia arriba y respondió:

– ¡Ah! Es el águila dorada, reina de los cielos. Pero no pienses en ella: tú y yo somos de aquí abajo.

El águila no miró hacia arriba nunca más y murió en la conciencia de que era una gallina, pues así había sido tratada siempre.

¿Qué tal si trata de descubrir su águila interior?

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