Imagen: Wikimedia.org

Del anecdotario de cada cada persona podemos aprender valiosas lecciones; cada día conversamos con quienes tiene una visión muy diferente de la vida de de cómo debería de ser ésta, pero a veces esa cosmogonía es increíblemente limitada. Me explico.

Como un día cualquiera nos dispusimos a buscar algo de comer, las opciones son muchas, sin embargo, hay lugares consentidos, una quesadilla preparada en un puesto en el que el sabor y la limpieza son aceptable fue la opción. Al llegar pedimos un sope. Para quien no sea de México, un sope es una tortilla gruesa de masa, con frijoles, lechuga, cebolla y salsa en su versión básica, hay quienes le ponen un guisado adicional; en este puesto, le ponen crema. Al pedirlo, la respuesta fue, “no tengo sopes porque ya no tengo crema y no los puedo preparar” -Está bien, sin crema -Tampoco tengo papas….Mejor diga que no quiere vender, fue lo primero que muchos incluyéndonos podemos pensar.

Buscamos otro lugar. Hicimos el pedido y mientras comíamos otro comensal pidió una quesadilla de pollo, uno de los encargados respondió que no había pollo, pero otro más respondió, “Claro que hay pollo, si no en quesadillas, tenemos flautas o le hacemos una quesadilla de tinga que tiene pollo, pero si usted quiere pollo, le damos pollo”. Una respuesta que nos hizo intercambiar una expresión de ¡qué diferencia de respuesta con respeto a la señora del otro puesto.

Lo que podría quedar sólo para el anecdotario, me hizo pensar en las limitaciones que nosotros mismos ponemos en el día a día. Más allá de la poca vocación de servicio de la señora que atiende ahora ese puesto de quesadillas, las visiones sobre lo que debe de ser la satisfacción al cliente, las ganas de hacer bien las cosas, de encontrar opciones para resolver problemas cotidianos son evidentes. Las materias primas las tenemos a la mano, y si no hay algún elemento es cuestión de buscar alternativas.

La oportunidad entre hacer crecer tu negocio, crear comensales fieles, se puede desvanecer con una sola frase: No tengo crema.

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