Hagamos un trato Si alguna vez adviertes que te miro a los ojos, y una veta de amor reconoces en los míos no pienses que deliro, piensa simplemente que puedes…
Esta historia nos lleva a entender que sólo ahondando en nosotros mismos hallaremos respuestas, podremos conocernos, seremos auténticos y lograremos una comunicación más profunda con nuestro entorno.