Archivo del 1 abril, 2010
juguemos
juguemos a desnudarnos como si la vida dependiera de ello para poder hacer el amor…
juguemos a encontrarnos en nuestros cuerpos sudados, sucios y complices del momento que ocacionan las palabras exactas para llevarte a la cama…
juguemos a perdernos en las miradas elocuantes que incitan a que te toque con la exactitud que me ordenan tus cenos cuando estan frente a mi….
juguemos a ser eternos cuando se trate de amar y ser ocacionales cuando se trata de caer en la esclavitud de la rutina…
juguemos a ser virgenes cuando se trata de hablar con dios y pecadores cuando caemos en el infierno de nuestro pecado llamado sexo…
juguemos a no lastimar a nadie por tocarnos de esa manera y de no engañar a alguien mas cuando nos entregamos asi siendo amantes…
juguemos a ser amantes cuando nos encontramos en la cama y ser concientes cuando nos damos el saludo…
juguemos a que la cama es nuestro mundo, el aire nuestros cuerpos y la vida sea el acto sexual cada vez que nos encontremos…
juguemos a ser nuestros cuando nos amemos y ser de los demas cuando no nos toquemos…
juguemos a ser el mas rico de los placeres los momentos que compartimos y pecado por callar nuestros sentimientos…
juguemos a confesar nuestras pasiones deshibidas en la cama y llevar el castigo en nuestro cuerpo…
juguemos a ser mas amantes pero tambien hay que dejar de jugar… para empezar a vivir
bueno eso es tan solo escrito para una mujer que paso, y desde entonces no ha vuelto jejes.. saludos a todos.
Vulnerabilidad

En alguna platica sostenida con compañeras de la carrera salio a la luz algo q muy pocas vcs como hombres nos damos cuenta y que va ralcionado con el tema de la represion masculina, hablo dela vulnerabilidad en los hombres.
Esto es que al crecer en una sociedad estereotipada donde el hombre es el fuerte, pocas veces los mismos hombres se dan ese regalo de sentirce vulnerables.
Es como un ciclo, (o porlomenos asi lo veo yo) ps ya q una vez el hombre a logrado conectarce con su anima (parte femenina en la teoria de C. G. Jung) el hombre desnudara su alma frente a su compañera dejando ver q el tmbn necesita sentirse protejido, protejido en un abrazo, en un beso o en su intelecto, asi al sentirse no solo querido o deseado, al sentirse protejido se llanara de fuerza para proteger a ese ser hermoso que le brinda proteccion.

Asi pues hombres los invito a sentir, atrevance a desnudar mas q su cuerpo y dejar ver sus debilidades, xq aquel hombre q deja ver las no es menos fuerte si no todo lo contrario.

VIVE FELIZ Q NO TE CUESTA NADA☻☺
mitos sexuales
ups!!! haber si no me voy al infierno por publicar esto en jueves santo, ja! hay les aparto un lugarcito.
La sexualidad es la actividad humana más contaminada culturalmente y más reglamentada, con todo tipo de normas, lo que da lugar a los tabúes, mitos y falacias que rigen en cada civilización y cultura. a lo que la religión de carácter judeo-cristiano ha contribuido beligerantemente.
Los mitos sexuales se extienden como los rumores. Una opinión no fundada sobre algo relacionado con el sexo acompañado de la ignorancia o falta de información sobre este tema, se convierte fácilmente en una creencia de toda una generación.
El objetivo de este artículo es desmitificar algunas ideas erróneas, tabúes y miedos comunes en la sociedad en relación con la sexualidad con el fin de romper con ciertas ideas culpabilizadoras y que rompen la libertad y el conocimiento sexual de cada individuo.
1. EL CULTO AL PENE
Para muchos hombres, el pene es el único símbolo de masculinidad. Efectivamente el pene es un símbolo de lo masculino, pero forma parte de un sistema completo que une el cuerpo masculino con sus emociones. El pene no es un ente autónomo, aunque muchos piensen que se manda sólo(a poco no hombres, ja!), sino que responde a una serie de estímulos y sensaciones percibidas por el cuerpo entero
Un hombre con un pene grande tiene mayor potencia sexual. El hombre no sólo tiene el pene para dar placer, también puede recurrir a sus manos, boca, en fin a todo su cuerpo. Es muy limitado pensar que su potencial erótico, su valor como ser humano y su capacidad para dar afecto y placer esté únicamente en esa parte de sus genitales.
La satisfacción sexual de la mujer depende del tamaño del pene. Una mayor longitud en el pene no proporciona más placer a la mujer. Las mujeres pueden lograr el orgasmo sin penetración, es decir, sin la presencia del falo. Para muchas mujeres el falo es el final de un largo camino de afecto, caricias, ternura …
2. EN BUSCA DE EL ORGASMO Y EL PUNTO “G”.
La mujer no necesita llegar al orgasmo tanto como el hombre. Hay hombres que piensan que las mujeres no necesitan obtener el orgasmo en cada relación sexual porque emocionalmente puede quedar tan satisfecha y tan llena o más que si lo hubiera disfrutado. Rotundamente NO. La interrupción del orgasmo de forma frecuente y duradera origina el síndrome de Congestión Pelviana (con síntomas que producen varices que llegan a los ovarios y el útero, sensación de peso y dolor en el vientre, hinchazón de todo el abdomen, pinchazos al sentarse y dolor profundo en el coito (así que flojitas y cooperando).
La relación sexual sólo es plena cuando hombre y mujer llegan al orgasmo simultáneamente. Hay parejas que tienen mitificado lo de “llegar al mismo tiempo”: el orgasmo simultáneo. El cine ha contribuido mucho en eso y en esto otro: “polvos” ultrarrápidos sin quitarse los pantalones, mujeres que entran en éxtasis más que física, milagrosamente en cuanto el individuo se le pone encima. Es muy difícil, por eso se propone que primero consiga el orgasmo ella y luego él (porque si lo consigue él antes ella se puede quedar con las ganas – periodo refractario si es que están haciéndolo exclusivamente con penetración. Lo importante es que ambos queden satisfechos de la manera que a cada uno le resulte más placentera.
El punto “G” sólo consiguen encontrarlo los más machos. Estructura del punto “G”: descrito por Gräfenberg por primera vez. Hay un líquido que segregan algunas mujeres y no en todas las ocasiones que mantienen relaciones sexuales. Este líquido procede de unos restos glandulares embrionarios, similares a los que constituyen la próstata del varón (estas se localizan en la cara anterior de la vagina y su estimulación, una vez iniciada la excitación sexual con el pene en determinadas posturas), así que eso que solo los muy machos lo encuentran para nada insisto lo importante es que ambos queden satisfechos.
En fin la lista puede seguir y tu? Conoces más mitos, seguro que si pero en mi experiencia terapéutica les puedo decir que en la sexualidad no hay nada sucio mas que el que no se bañen, ja! y lo que decidan hacer como pareja aunque para los demás suene loco o perverso lo importante es QUE TODO DEBE SER CONSENSUADO, si alguno de los dos no esta de acuerdo pues ni modo que quede como simple fantasía o pongan en marcha sus dotes de buenos negociadores.
BRILLEN SIEMPRE
jugando “AMAR”
Vestidas como princesas de color rosa y montadas en los tacones de mamá, dibujamos el momento de nuestro primer beso e imaginamos el día de nuestra boda. Con el tiempo cambiamos el vestido rosa pastel por una mini falda y unos “stiletos de moda” mientras afianzamos nuestro ideal amoroso entre Johnny Depp y Robert Pattinson (ja! me proyecte) . Tejemos al amor entre las novelas, los libros y las canciones que cantamos a todo pulmón y suspiramos por la llegada de aquel personaje.
Y entre las fantasias, sueños y las ilusiones, llega la realidad cuando al hombre perfecto lo compartimos con tres mujeres más, o que bien siempre está el que alega su miedo al compromiso.
Entre fracaso y fracaso, nos entregamos a una caja de chocolates y una comedia romántica que nos haga creer de nuevo. Después de ello, recobramos las fuerzas con un par de tequilas y una plática intensa con las amigas del por qué los hombres son así y porque no hasta llorar todo lo que no se habia llorado. Terminamos comprando el lápiz labial que nos dará unos labios más carnosos, un push-up bra de la modelo brasileña con piernas de envidia y le damos una segunda pensada a la cirugía que dicen que sólo duele lo necesario, todo para intentar parecernos más a la de la portada de revista y menos a nosotras.
Pero al final de cuentas seguimos en el mismo punto, cuestionándonos por qué nuestra pareja no se comporta cómo el personaje de la tele y a pensar que a lo mejor nosotros no somos suficientes o bien que todos los hombres son iguales.
¿Serán ellos o seremos nosotras? O a lo mejor algo más profundo ¿será el amor?
El amor no se enseña en los libros o entre las meriendas, lo vemos y percibimos en nuestro entorno, en las parejas más cercanas como nuestros padres o bien, en las ficticias que nos acompañan todas las tardes en nuestro televisor.
Nuestra educación sentimental viene en su mayoría de ahí. De las películas, historias, canciones y fotografías que consumimos a diario. Nos gustan por que nos hacen creer, nos hacen soñar y tener esperanza. Gracias a ellos, a los 3 somos las princesas de Disney y nos vestimos con todo incluyendo las zapatillas de cristal, a los 7 podemos ser mamás expertas en cambio de pañales de bebés casi reales y a los 10 súper profesionistas con los kits “Mi Alegría”. Durante todo este tiempo, sabemos que eventualmente llegará nuestro príncipe azul a “salvarnos”. Con ello, llegan los 17 o veintitantos u treintas (ja! tambien me proyecte) mientras el susodicho no se ha dignado a aparecer y es ahí cuando comienza el problema.
Al vivir dentro de un mundo mediático formamos nuestros ideales con base en sus mensajes, retomamos los modelos a seguir en todos los aspectos y validamos nuestra vida a partir del éxito preestablecido por estas creencias. Si tomas en cuenta que buscamos al amor perfecto, el cuál hemos conocido y construido a partir de las relaciones que vemos en la tele, de lo que leemos en las revistas, te darás cuenta que no estás buscando a Juan Pérez sino a Hugh Grant protagonizando “Realmente Amor”.
El amor, también se define aquí, en el centro de lo ideal y alejado de lo real. Si realizamos una mirada cuidadosa de lo que buscamos en nuestra media naranja, veremos que muchas características, las hemos recopilado de las películas y de los libros y que con ello, nos alejamos de la realidad del amor, aquella dónde el “vivieron felices para siempre” implica conocer al hombre de tu vida despertándose una mañana de cruda o peleando con él por las compras del súper.
La invitación es esa, reconocer nuestros ideales, bajarlos al mundo terrenal, sacar a la princesa rosa y al príncipe azul para convertirlos en seres terrenales. Crear nuestra propia definición amorosa aislada de los estereotipos mediáticos. Este proceso nos liberará y dejará disfrutar más al hombre que no nos trae flores ni serenata pero nos da masajes en los pies cuando llegamos cansadas y nos deja ver nuestra película favorita.
!como no queriendo decir no, no diciendo!
No pude escucharte porque tu silencio me ensordecia…………….
Watzlawick dice que “es imposible no comunicar” y si entiendo a la comunicación como la acción de interactuar y poner en común algo más que información, entro en aprietos al querer hacer la diferencia entre lo no verbal y lo verbal, aunque didácticamente esta separación sea muy socorrida.
En este momento recuerdo que de pequeña me enseñaron a hablar para poder comunicarme, pero nadie me enseño a poner atención en mí y en mi cuerpo para poder decir lo que yo quería o sentía y así crecí y me formé. Sin embargo, cuando yo decía mentiras o cometía una travesura, por más que hablaba y hablaba mis papas no me creían; yo me daba cuenta que no me creían y lo peor es que tenían razón, pero cómo podían ser tan hábiles, dónde aprendieron esa destreza, no los podía engañar, era como algo mágico, podían ver dentro de mí, cómo lo hacían, quién sabe.
Conforme crecía, aprendí a hacer lo mismo. Leer a mis amigos o conocidos, no sólo en lo que me decían, sino también en lo que no escuchaba, sólo viendo y sintiendo. Expresiones mías y de otros eran: “me late que nos esta engañando”, “no te creo porque no te veo convencido”, “por qué te pones nervioso”, “veme a los ojos”, “habla más fuerte”, “siento que no”, y muchas más. Algo particular era que no necesitaba preguntar, bastaba con estar atento y además considerando el momento y lo que sucedía ya fuera de desagrado o felicidad. De ahí que para confirmar lo dicho era más evidente en la no asertividad negativa que en la positiva, como que había más elementos o eran más evidentes y más si se trataba de alguien muy allegado como mis papás, mis hermanos o mi pareja.
Hoy he aprendido que esta habilidad, tiene que ver mucho con intuición y sensibilidad, además de aprendizaje e Interés. Porque cierto es que cuando algo me interesa hago uso de este conocimiento para mi beneficio, por ejemplo: el poder darme cuenta en cada situación de las circunstancias que imperan en ese momento (intuición y sensibilidad), saber qué hacer o como conducirme (aprendizaje e interpretación) y hacer todo lo posible para lograr lo que quiero o comprender y entender algo o a alguien, motivado siempre por un interés.
En suma, esta habilidad de poder ver lo no dicho, lo fenomenológico y poder entablar una comunicación al recibir información y mensajes incluso inconscientemente o en los más finos microcomportamientos es para mí lo no verbal, sin olvidar claro esta, que la comunicación es a través de la palabra articulada y expresada, ambas como componentes de un mismo código.
Darme cuenta que mi cuerpo es el mensaje y que a través de él me manifiesto es para mí como persona el pasar una barrera más en mi conocimiento, es ensanchar mi comprensión como persona, como ser social y espiritual, siendo que muchas veces antes de pensar lo primero que surge en mí es una sensación, una emoción, una reacción física, conductual y luego el pensamiento y las fantasías, aunque en otras circunstancias se da todo lo contrario, es el pensamiento y las fantasías quienes provocan cambios en mí, ya sea para mi mismo o en contacto con el medio ambiente.
Si bien se ha desarrollado mucha investigación para poder comprender al hombre en su lenguaje no verbal, yo soy mi propia investigación al conocerme y hago investigación al conocer a los demás, y creo que la importancia está más en la vivencia cotidiana al considerar que decimos más de lo que creemos y menos de lo que pensamos, como lo señala Knapp, nos expresamos con todo nuestro ser y digo nosotros como perteneciente a una cultura muy particular, como la mexicana (latina) en la que fuera de todo individualismo, somos un pueblo de mucho contacto, más derechos que izquierdos, hablando de hemisferios cerebrales.
Considero el trabajo multidisciplinario que refiere Flora Davis, para comprender lo no verbal como un aporte significativo para el conocimiento del hombre, pero si este conocimiento sólo se queda en el laboratorio o en la sistematización rigurosa, la utilidad próxima quedaría en entredicho, pienso lo anterior al ubicarme como paciente, que aún siendo psicoterapeuta, en el momento de trabajarme, no estoy pensando en que movimientos hago, sino en lo que me producen esas reacciones y en qué las producen.
Al intentar darme cuenta de mi propia fenomenología, entra en juego todo mi ser en contradicciones y comprensiones, es como un no saber que yo soy, y sin embargo, creo que soy, no sólo en como me pienso, sino también al sentirme. Es como derrumbar ideas y aceptarme completamente, porque al querer conocerme caer en intelectualizaciones me pierdo a mí mismo, pues al sentirme, me pongo en contacto con mi verdadero yo, y eso me confronta existencialmente. En este momento rescato a Goerge du Maurier, quien dice que “las palabras pueden muy bien ser lo que emplea el hombre cuando le falla todo lo demás”
Ahora, si esto lo ubico como terapeuta, puede ser que esté más protegido pues yo sólo observo lo que el otro vive, pero qué sucede cuando lo que veo me checa, madres!!!, qué es lo que sucede, cómo, por qué, pues fácil, estoy conectado con él y conmigo. Sin embargo, el conocer acerca de lo no verbal fenomenológico, me da herramientas para poder observar plenamente al otro a partir de mi propia experiencia como ser humano , y aunque sea diferente a los demás y viceversa, existe algo en común, que somos humanos dentro de un contexto socioculturalespiritual.
Finalmente, considero que lo no dicho en palabra, pero sí expresado por medio de mi cuerpo y comportamiento, deja salir quien soy y rescatando la idea de “¿quién eres tu, que soy yo?”. Considero que soy un participante más en el proceso de comunicación, y más aún, un conformador existencial del conglomerado de potencialidades humanas. ¿Quién soy yo? Soy cuerpo, palabra, pensamiento, sentimiento, que integradamente, consciente o inconscientemente determinan mi existencia, la diferencia está sólo en la calidad, en la vivencia, en la experiencia y mi experiencia soy yo.


