El viejo de la verruga

Este es un relato japonés que hace muchos años leí en una recopilación, me gusta mucho y su enseñanza es buena además de que es algo chistoso, espero les agrade.

EL VIEJO DE LA VERRUGA.

Hace mucho tiempo existio una pareja de ancianos que vivian en un bosque. El anciano tenia una verruga en la mejilla izquierda, esta no le gustaba bido a que era grande y seguia creciendo, visito muchos medicos para poder quitarla pero no podia. Esto lo ponia triste a loque su mujer siempre le decia: -no te preocupes, tu eres un hombre bueno y habra algun dia alguien que te ayude-.

Un dia el anciano salio por leña al bosque, se fue caminando muy lentamente, duró toda la tarde hasta que el sol empezó a querer ponerse en el horizonte. Cuando se disponía a regresar con la carga de leña en su cansada espalda, empezó a llover. Volteó de un lado a otro buscando refugio, y vio que habia un pino grande con un hueco en medio, por lo que ese fue el lugar en donde se dipuso  a esperar que pasara la lluvia que se llenó de relampagos también.

Cuando paró de llover, se pusó su carga de nuevo en la espalda para así volver y no preocupar a su esposa. Pero de repente escuchó muchas voces, el creyó que eran personas que estaban en el bosque a las que también había sorprendido la lluvia al igual que a él,  pero sintió que palideció cuando vió que eran muchos espiritus y fantasmas que venían de las copas de los árboles.

Se volvió a esconder de nuevo en el hueco del pino ya que le dio miedo que le fueran a hacer algo esos espiritus, pero ellos no se percataron de su presencia y solo estaban hablando entre si y empezaron a hacer un tipo de danza con cantos.

El anciano maravillado hasta empezo a aplaudir pero del ruido que estaban hacidno ellos mismos, los espiritus, no lo escucharon.

Siguieron con su fiesta un rato , hasta que uno de ellos gritó – ¿que cantos y bailes tan feos son esos?, ojalá alguien nos pudiera mostrar otros diferentes!!’

Entonces el anciano salió feliz de su guarida y gritó: ‘Yo sé cómo, to les puedo enseñar!!-.

Todos maravillados, fantasmas y espiritus, lo observaron con que gracia se movía aquel anciano y empezaron a aplaudirle.

-Mañana tienes que volver de nuevo a enseñarnos mas pasos de baile !-le dijeron los fanatasmas.

El anciano dijo que si. Pero uno de los espiritus preguntó: – ¿y como sabremos que de verdad volverás y no nos quedaras mal?- . -Tomemos algo en prenda, -gritó otro. -Si, quitemosle algo por lo que tenga que regresar mañana-

-Quitemosle la gorra- empezó a decir uno.

-no, no, no, – la chaqueta, dijo otro.

– Quitémosle su verruga, he oido decir que dan buena suerte y los humanos las guardan como tesoros-.

-Ésta pues será tu prenda- dijo el jefe de los espiritus, y con sus dedos mágicos le quitó la verruga al viejo de su mejilla derecha. Entonces todos desaparecieron.

El viejo sorprendido se frotó la mejilla y vió que ya no estaba su verruga, y así son una gran sonrisa se amrchó a casa.

Su mujer muy preocupada salió a su encuentro cuando vió que se acercaba a su casa. Y vio con atención a su marido.

-Pero….donde esta tu verruga??.-

El viejo muy feliz le contó la historia de los espíritus y juntos se pusieron a celebrar.

A la mañana siguiente tocó a su puerta un vecino de la pareja, que siempre les pedía comida, ya que era muy glotón. Aquel hombre también tenia una verruga pero en la mejilla izquierda de la cara, por lo que cuando vio a l viejo sin la suya le preguntó abriendo mas los ojos:- ¿qué ha pasado, dónde está la verruga de tu cara?, Yo tambien quiero quitarme la mia, que hiciste?, dime que hiciste para deshacerte de ella!-

El viejo contó con detalles lo que pasó la noche anterior.

Por lo que el vecino se dispuso a hacer lo mismo que el anciando para quitarse su verruga.

Entonces en el atardecer fue al bosque, buscó el árbol donde el anciano estuvo el día anterior y esperó hasta que anocheció.

Cuando la sol empezó a ocultarse, lso espiritus empezaron a bajar , cantar y bailar.

El jefe de los espiritus miró a su alrededor y dijo: – me pregunto si el viejo que bailó ayer con nosotros tardará en venir.-

Al oir esto el vecino glotón salió y dijo -si aqui estoy!-. Y sacó un abanico comenzando así a bailar, pero el no sabía el arte de la danza por lo que sus pasos eran feos y descoordinados.

-Oh!! eso es horroroso!!, no sabemos que hacer contigo. Toma aqui está tu verruga-.

Y con un ruido de sus dedos, el jefe puso la verruga en la mejilla derecha del vecino.

Oh!! gritaba llorando el vecino. -nunca me haré pasar por otro-.

Ahora no sólo tenia una gran verruga en su mejilla izquierda sino tambien en la derecha. Y así, el vecino glotón regresó con dos verrugas en su cara.

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