No importa que te amen o te critiquen, te respeten, te honren o te difamen, que te coronen o te crucifiquen; porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo.
Anoche con un musical del cielo venistes de nuevo a mi mente, ¿que facultad reminsente posee la melodia de las gotas de lluvia que me hacen anelarte? Sera que en…