Una duda

¿Qué duele más? ¿Nunca conocer el amor? ¿O conocerlo y haberlo perdido? ¿O tenerlo y verlo diluido entre tus brazos? ¿O verlo arrebatado? ¿O por la muerte consumado? ¿O amar sin ser amado? ¿O amar a quien no te ama sin ver a quien sí? ¿O matar a quien amas? ¿O saber que te amaba en el umbral de tu muerte? ¿O arrepentirte de haber amado? ¿U odiar al amor? ¿O amar el dolor? ¿O ignorar el amor siendo consciente? ¿O hacerlo inconsciente y saberlo después? ¿O mentir a quien amas? ¿O amar a quien te miente? ¿O salvar a quien odias, porque ama a quien amas, y le ama en lugar de a ti? ¿O amarlo? ¿U odiarte? ¿O amar tu rencor? ¿O amar a solas? ¿O amar en silencio? ¿O no poder amar? ¿O tener prohibido amar? ¿O no querer amar? ¿O amar y odiar al mismo tiempo? ¿O amar y después odiar? ¿O la desilusión antes de ese odio? ¿O volver a amar? ¿O amar a quien ya ama, y es amada? ¿O amar a quien no puede amar? ¿O amar a quien no quiere amar? ¿U olvidar a quien amas? ¿U olvidar que puedes amar? ¿O amar a distancia? ¿O por nadie ser amado? ¿O amar a quien no puedes amar? ¿O amar por obligación? ¿O morir de amor, de amor amargo, triste, seco, lento, frío, único, roto, loco, fugaz, lejano, vacío, débil, ajeno, sangriento, perdido, perfecto, mortal? ¿O simplemente amar?

como un aguila o una gallina…. tu eres lo que piensas

Un hombre se encontró un huevo en el camino, el huevo pertenecía a  un águila. El hombre  lo recogió del suelo y al  llegar a su granja  lo colocó en el nido de una de sus gallinas. Pasaron unos días y el aguilucho salió del cascarón criándose con los todos los polluelos de la granja. El águila paso su vida comportándose como una gallina. Rascaba la tierra buscando pequeñas semillas e insectos para alimentarse.Cacareaba y cloqueaba como las gallinas. Cuando quería  volar, solo batía levemente sus alas  de modo que apenas se elevaba un metro sobre el suelo. Nada de eso le parecía anormal ya que así era como comportaban las demás gallinas. Un día vio que un ave majestuosa volaba por el cielo despejado. -¡Qué hermosa ave! -le dijo a una de las gallinas que se hallaban a su lado. ¿Que tipo de ave es esa ? -Es un águila, “la reina de las aves” – le contesto su compañera. Pero no te hagas ilusiones y ya no la mires más que tú nunca serás como ella. El águila se dejó llevar por los consejos de las otras gallinas y simplemente dejó de prestarle atención a las águilas que volaban sobre la granja.  Al final el águila murió creyendo que era una gallina. Moraleja : “Tu pensamiento es lo que tu eres”, si una persona cree que es una gallina simplemente morirá como gallina. Los seres humanos están llamados a volar alto , a conquistar las estrellas y a ser los líderes como  las águilas imperiales. QUE ESTE SEA UNO DE TUS MEJORES DIAS!!!!!!!! BRILLA SIEMPRE  🙂

El romántico

Manuel Gutiérrez Nájera un poeta mexicano es quien orgullosamente lleva el estandarte del movimiento romántico en México, desgraciadamente como varios de su generación falleció joven. Quiero morir cuando decline el día, en alta mar y con la cara al cielo, donde parezca sueño la agonía y el alma un ave que remonta el vuelo. No escuchar en los últimos instantes, ya con el cielo y con el mar a solas, más voces ni plegarias sollozantes que el majestuoso tumbo de las olas. Morir cuando la luz retira sus áureas redes de la onda verde, y ser como ese sol que lento expira; algo muy luminoso que se pierde. Morir, y joven; antes que destruya el tiempo aleve la gentil corona, cuando la vida dice aún: «Soy tuya», aunque sepamos bien que nos traiciona. Los artistas mueren jóvenes, muchos de ellos, pero no es una regla, los talentos deben desarrollarse con tiempo, no renunciar a ellos tempranamente. Aunque gracias a sus obras podemos conocer más de ellos. ¡Enjoy!

visita guiada al museo de la infelicidad

HOLA: ME GUSTARIA ME ACOMPAÑARAS A VISITAR ESTE MUSEO Ponte en una posición cómoda y haz contacto con tu respiración. Date cuenta de cómo respiras. No tienes que modificar nada, sólo darte cuenta de si lo haces lenta o agitadamente, profunda o ligeramente. Ahora vas a imaginar que vas de visita a un museo… Imagina que estás afuera, frente a la entrada de un edificio grande e importante. Fíjate bien en la fachada, pues ahí vas a encontrar un letrero que dice MUSEO DE LA INFELICIDAD…Y te das cuenta de que ahí adentro hay una exposición especialmente montada para ti. Entra en el museo… Es un sitio obscuro y frío. Escuchas una voz que te da la bienvenida diciendo “Ya que la felicidad me es negada y nadie actúa de acuerdo a mi voluntad, yo no puedo ser feliz. Entonces voy a gozar al máximo de la infelicidad y haré muchos esfuerzos para provocarme la mayor cantidad posible”. Y mientras escuchas, alcanzas a darte cuenta de que esa voz, aunque no la quieras reconocer, es tuya y pertenece a una parte de ti que goza con tu auto destrucción y con tus penas. Y como muestra, están las piezas y obras expuestas en el museo: Te llama la atención un cuadro que se llama “Como el mundo no satisface automáticamente todos mis caprichos, los voy a castigar y jamás seré feliz” El título te suena un poco ridículo, tal vez. O tal vez logres identificarte con él. Lo que sí, cuando ves el cuadro a detalle te das cuenta de que es un retrato tuyo. Y ahí están, en un rincón del lienzo, hechos bola y aplastados, algunos de tus sueños más hermosos. Comienzas a recordar cómo fue que te diste por vencid@ y decidiste no seguir estudiando… o no aceptar ese trabajo tan prometedor… o le dijiste no a esa relación especial… o te dejaste ganar por la adversidad sin siquiera luchar un poco… Recuerdas, una a una, todas las cosas a las que renunciaste y cómo te fuiste alejando de la felicidad. Tal vez estés pensando “Un momento. Yo he hecho muchas cosas para ser feliz. No es cierto que yo deseo la infelicidad” Y tienes razón. Ése es tu deseo consciente… y es posible que te cueste admitir que por allí, muy adentro de ti, hay una partecita pequeña pero poderosa que creyó que la felicidad sólo se podía obtener a través de la admiración ciega, el amor sin restricciones y la aprobación absoluta de los demás. Pero esa parte existe y, en su honor, se ha organizado esta exposición que ahora visitas. Ahora te detienes a ver una escultura. Es grande, pesada y fea. Oscura. Su nombre es “Placer negativo”. Está fabricada con cada una de las veces que de manera deliberada has lastimado a otras personas a través de indirectas o juicios. Alcanzas a reconocer algunas mentiras que has dicho, quizás un par de chantajes sentimentales que aplicaste para salirte con la tuya. También puedes ver las veces que te callaste una bella palabra que pudo poner fin a un conflicto. Ves orgullo, voluntarismo y miedo en esta escultura y sabes que, si bien sus componentes han podido hacerte sentir gozo, éste no es otra cosa que placer negativo. En este momento puedes, si lo deseas, hacer el compromiso interno de observarte internamente para alejar las actitudes negativas que te separan de ser feliz, de estar atent@ a tu deseo secreto de ser desdichad@ para que el mundo se dé cuenta de cuánto daño te hace y tenga lástima de ti. Te puedes comprometer contigo en este momento, sólo si te sientes list@ para hacerlo. Miras rápidamente algunas otras obras expuestas en el museo. No las describiré, pues sólo tú sabes cómo son y de qué están hechas. Todas son tuyas y tiene que ver con infelicidad auto provocada. Caminas hacia una última sala del museo. Es la Sala de la culpa y la vergüenza. Estos sentimientos fueron creados por ti cada vez que te provocaste infortunio y miseria. Así iniciaste tu colección de Infelicidad, ésta que acabas de ver en el museo. ¿Cómo te sientes con la exposición que acabas de visitar?… ¿Qué te gustaría hacer con las obras de arte que viste?… ¿Quieres seguir coleccionando desventura, dolor y fracasos?… ¿O prefieres demoler este edificio y comenzar a construir otro, cimentado en la auto aceptación, en la comprensión de que no puedes manipular la vida ni a los demás y en tu derecho irrestricto a ser tan feliz como quieras? Inhala y exhala tres veces profundamente. Lentamente ve regresando aquí y ahora a este espacio y, si quieres, toma unos minutos para escribir un registro de lo que pudiste vivenciar con este ejercicio

UNA CITA CONTIGO MISM@

En vez de lamentarte porque no tienes una pareja a tu lado preocúpate por ser feliz contigo mismo. Los fines de semana que vienen haz planes para pasarlo bien con la persona más importante de tu vida y a quien más deberías amar; esa persona eres tú. Si poco a poco te comienzas a dedicar tiempo te darás cuenta que la vida se puede disfrutar muchísimo, aun cuando no tienes pareja. Y lo mejor de todo es que mientras más cosas te atrevas hacer sol@, te sentirás más segur@ y tu autoestima aumentará más y más. Actividades para pasarla bien contigo mism@: 1. Haz un recuento de las cosas que mas disfrutabas hacer y comienza a hacerlas otra vez; ya sea correr bicicleta, visitar museos, ir al teatro o a festivales. 2. Aprende a hacer algo nuevo. 3.- Ve de compras quizas hace mucho que no te comprabas algo , recuerda que cuando uno se ve en el espejo y se ve lind@ el estado de animo de siente mejor. 4.- cocina tu platillo favorito, renta una pelicula pero procura qu eno tenga historias de amor , para que no sufras 5.- Diariamente, medita en lo positivo que será tu día y tu futuro. No te lamentes y da gracias por todo. Ser feliz contigo mism@ es el primer paso poder ser feliz en una futura relación.

Creatividad: Liberando las fuerzas internas OSHO

1. El creador no puede seguir un camino ya trillado. Tiene que ir solo; tiene que marginarse de la mente colectiva, de la psicología de las masas. 2. Una persona creativa es aquella que tiene percepción, puede ver cosas que no ha visto nadie antes, oye cosas que no ha escuchado nadie antes; oye cosas que no ha escuchado nadie antes; entonces hay creatividad. 3. Una vez que desaparece la patología todo el mundo se convierte en un creador. Trata de entender esto tan a fondo como puedas: sólo las personas enfermas son destructivas. Las personas sanas son creativas. La creatividad es una especie de fragancia de la auténtica salud. Cuando una persona está realmente sana y es total, la creatividad surge naturalmente en él, aparece la necesidad de crear. 4. La mente debe de seguir siendo viva y creativa, y a la vez debe de ser capaz de entrar en silencio siempre que quiera. Eso es maestría. Cuando quieres pensar, puedes pensar, cuando no quieres pensar, puedes entrar en no mente. Un verdadero maestro puede hacer ambas cosas. 5. La energía es buena, la energía es deleite, la energía es divina. Una vez que la energía es liberada, uno se puede volver creativo. Te da inteligencia, sensibilidad, te da todo lo que es bello. 6. La energía necesita trabajo, si no estará inquieta. La energía necesita expresión, la energía necesita ser creativa. Si no, la misma energía enroscada dentro se convertirá en una dolencia, en una enfermedad. 7. La naturaleza le da energía creativa a todo el mundo. Se vuelve destructiva sólo cuando es obstaculizada, cuando no se permite su flujo natural. 8. Si quieres ser creativo, ¿qué debes hacer? Deshaz todo lo que la sociedad te ha hecho. Deshaz todo lo que tus padres y tus profesores te han hecho. Deshaz todo lo que el policía, el político y el sacerdote te han hecho, y de nuevo volverás a ser creativo.

El tonto duerme

El tonto duerme… Todos estáis dormidos, así que todos sois tontos. No os sintáis ofendidos. Las cosas hay que decirlas tal como son. Funcionáis en sueños; por eso vais dando tumbos, seguís haciendo cosas que no queréis hacer. Seguís haciendo cosas que habéis decidido no hacer. Seguís haciendo cosas que sabéis que no están bien y no hacéis co­sas que sabéis que están bien. ¿Cómo es posible tal cosa? ¿Por qué no podéis andar derechos? ¿Por qué seguís atrapados en caminos que no conducen a ninguna parte? ¿Por qué seguís extraviándoos? A un joven con bonita voz le proponen participar en una función teatral, pero él intenta librarse diciendo que siempre pasa vergüen­za en ese tipo de ocasiones. Le aseguran que será muy fácil, y que solo tiene que decir una frase: «Vengo a robar un beso y corro al combate. ¡Ah! Oigo un disparo de pistola…», y después abandonar el escenario. Durante la función, el joven sale a escena, ya muy avergonzado por los cortos y ajustados pantalones coloniales que le han hecho ponerse en el último momento, y queda completamente trastorna­do al ver a la bella heroína que le espera tendida en una hamaca de jardín, con un vestido blanco. Carraspea y declara: «Vengo a sobar un berro… no, a robar un beso y combo al carrete, digo, corro al combate. ¡Ah! Oigo un pistolo de dispara… no, un esporo de pistilo, un pistado de perola… ¡Mierda, me cago en todos vosotros! ¡Ya os dije que no quería actuar en esta maldita función!» Eso es lo que está pasando. Examina tu vida. Todo lo que sigues haciendo es tan confuso y confunde tanto… No tienes nada de clari­dad, no tienes nada: de percepción. No estás alerta. No ves, no oyes… Desde luego, tienes oídos para oír, pero dentro no hay nadie que lo entienda. Desde luego, tienes ojos para ver, pero dentro no hay na­die. Tus ojos siguen viendo y tus oídos siguen escuchando, pero no se comprende nada. Y a cada paso das un tropezón, a cada paso co­metes algún error. Y aún sigues creyendo que estás consciente. Desecha por completo esa idea. Desecharla constituye un gran salto, un gran paso adelante, porque en cuanto abandonas la idea de «estoy consciente» empiezas a buscar y rebuscar maneras y medios para estar consciente. Así pues, lo primero que tienes que meterte en la cabeza es que estás dormido, completamente dormido. La sicología moderna ha descubierto unas cuantas cosas im­portantes; aunque solo se han descubierto a nivel intelectual, es un buen comienzo. Si se han descubierto intelectualmente, tarde o temprano también se experimentarán existencialmente. Freud fue un gran pionero; por supuesto, no era un buda, pero sí un hombre de gran trascendencia, porque fue el primero que consiguió que la mayor parte de la humanidad aceptara la idea de que el hombre tiene un gran subconsciente oculto en su interior. La mente consciente representa solo una décima parte, y la mente subconsciente es nueve veces más grande que la consciente. Después, su discípulo Jung fue un poco más lejos, un poco más a fondo, y descubrió el subconsciente colectivo. Detrás del sub­consciente del individuo hay un subconsciente colectivo. Ahora es preciso que alguien descubra una cosa más que está ahí, y yo tengo la esperanza de que, tarde o temprano, las investigaciones psicoló­gicas en marcha lo descubran: el subconsciente cósmico. Los budas han hablado de él. Así pues, podemos hablar de la mente consciente: una cosa muy frágil, una parte muy pequeña de nuestro ser. Detrás de la mente consciente está el subconsciente: poco claro, se pueden oír sus su­surros pero no los sabes interpretar. Siempre está ahí, detrás de la mente consciente, tirando de sus hilos. En tercer lugar está la men­te inconsciente, con la que solo entramos en contacto durante el sueño o cuando tomamos drogas. Y detrás, la mente subconsciente colectiva. Con esta solo entramos en contacto cuando emprende­mos una profunda investigación de nuestra mente subconsciente; entonces se encuentra uno con el subconsciente colectivo. Y si se­guimos profundizando aún más, se llega al subconsciente cósmico. El subconsciente cósmico es la naturaleza. El subconsciente colec­tivo es toda la humanidad que ha vivido hasta ahora; forma parte de uno. El inconsciente es un inconsciente individual que la sociedad ha reprimido, sin permitirle expresarse. Por eso llega de noche por la puerta trasera, en los sueños. Y la mente consciente… La llamaré la mente supuestamente consciente, porque solo es eso. Es tan diminuta… solo un parpadeo, pero aunque solo sea un parpadeo es importante porque contiene la semilla; las semillas siempre son pequeñas. Tiene un gran poten­cial. Ahora se está abriendo una dimensión totalmente nueva. Así como Freud abrió la dimensión que está debajo de la conciencia, Sri Aurobindo abrió la dimensión que está por encima. Freud y Sri Aurobindo son las dos personas más importantes de esta época. Los dos son intelectuales, ninguno de ellos es una persona despierta, pero los dos han hecho un gran servicio a la humanidad. Nos han hecho intelectualmente conscientes de que no somos tan pequeños como parecemos desde la superficie, de que la superficie oculta grandes profundidades y alturas. Freud descendió a las profundidades; Sri Aurobindo intentó pe­netrar en las alturas. Por encima de lo que llamamos nuestra mente consciente está la verdadera mente consciente; solo se alcanza me­diante la meditación. Cuando a nuestra mente consciente normal se le añade la meditación, cuando a la mente consciente normal se le suma la meditación se convierte en la verdadera mente consciente. Más allá de la verdadera mente consciente está la mente superconsciente. Cuando uno medita no ves más que vislumbres momentáneos. La meditación es tantear en la oscuridad. Sí, se abren unas cuantas ventanas, pero se vuelve a caer una y otra vez. La mente superconsciente significa que se ha llegado al shamadi: se ha alcanzado una percepción cristalina, se ha alcanzado una conciencia integrada. Ahora ya no se puede caer abajo; es tuya. Hasta cuando duermes seguirá estando contigo. Más allá de…

Actuar OSHO

Actuar ¡Deja de actuar! Pero cuando digo que dejes de actuar, no estoy diciendo que no hagas nada. Ésta es la segunda cosa que debes entender: cuando digo que dejes de actuar, no me interpretes mal, no estoy diciendo que no hagas nada. “Deja de actuar” significa simplemente que dejes de empujar a la corriente; que te dejes llevar por el río. Él ya va camino del océano y te llevará a tu destino, sea éste cual sea: X, Y o Z; eso es imprevisible. Nadie conoce el punto exacto en que el río se encontrará con el océano, ni dónde ni cuándo, y es bueno que nadie lo sepa. Es bueno porque así la vida sigue siendo un misterio; una continua sorpresa. Uno se asombra a cada paso y le embarga una profunda admiración.

Yo no enseño perfección, enseño totalidad – OSHO

Yo no enseño perfección, enseño totalidad ” ¿Qué enseño yo aquí? Yo no enseño perfección, enseño totalidad. Es algo completamente distinto, sé total. No te preocupes por la perfección. Cuando digo sé total, quiero decir sé real, quédate aquí; hagas lo que hagas, hazlo con totalidad. Serás imperfecto, pero tu imperfección estará llena de belleza y llena de tu totalidad. No intentes ser perfecto, de lo contrario, será una fuente de ansiedad. Ya hay bastantes problemas, no te crees más… Estés donde estés y hagas lo que hagas, hazlo con totalidad. Implícate en lo que estás haciendo, permite que se convierta en tu meditación. No te preocupes de si es perfecto o no; nunca será perfecto. Es suficiente con que seas total. Si has sido total, habrás disfrutado haciéndolo, te habrás sentido satisfecho, te habrás implicado, te habrá absorbido y habrás salido como nuevo, fresco, joven y rejuvenecido.” Osho, Compasión. El florecimiento supremo del amor Tomado de http://osho-maestro.blogspot.com/

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