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¿Hay vida después del sexo? – OSHO

¿Hay vida después del sexo?

A una determinada edad, el sexo se vuelve importante; no es que tú le des importancia, no es algo que tú provoques, es algo que ocurre. Hacia los catorce años, más o menos, de repente la energía está desbordada de sexo. Es como si se hubieran abierto las compuertas dentro de ti. Se han abierto fuentes sutiles de energía, que todavía no estaban abiertas, y toda tu energía se vuelve sexual, impregnada de sexo. Todo acto está impregnado. Es algo que ocurre; tú no has hecho nada. Es algo natural.
La trascendencia es también algo natural. Si se vive el sexo plenamente, sin ninguna idea de pecado, sin ninguna idea de librarse de él, entonces a los cuarenta y dos años —al igual que a los catorce años se abre el sexo y toda la energía se vuelve sexual, a los cuarenta y dos años más o menos— esas compuertas se vuelven a cerrar. Esto es algo tan natural como el despertar sexual; empieza a desaparecer.
El sexo es trascendido sin ningún esfuerzo de tu parte. Si haces algún esfuerzo será represivo porque no tiene que ver contigo. Es algo inherente a tu cuerpo, a tu biología. Tú has nacido como ser sexual; no hay nada de malo en ello. Es la única forma posible. Ser humano significa ser sexual. Cuando tú fuiste concebido, tu padre y tu madre no estaban rezando, no estaban escuchando el sermón de un sacerdote. No estaban en la iglesia, estaban haciendo el amor; sus energías sexuales se estaban encontrando y fusionando en el otro. Fuiste concebido en ese momento; fuiste concebido en un profundo acto sexual. La primera célula fue una célula sexual y después de esa célula surgieron muchas otras células. Pero cada célula sigue siendo básicamente sexual. Todo tu cuerpo es sexual, está compuesto de células sexuales. Ahora hay millones.
Ten esto muy presente: tú existes como ser sexual. Una vez que lo has aceptado, el conflicto que se ha creado a lo largo de los siglos desaparece. Una vez que aceptas esto profundamente, sin ninguna objeción, cuando consideras el sexo como algo natural, entonces lo vives. Tú no me preguntas cómo trascender el comer, tú no me preguntas cómo trascender el respirar, porque no hay ninguna religión que te enseñe a trascender la respiración, ésa es la causa. De lo contrario, me preguntarías, «¿Cómo puedo trascender la respiración? ¡Respira! Eres un animal que respira; también eres un animal sexual. Pero existe una diferencia. Los catorce primeros años de tu vida, son prácticamente no-sexuales, o como mucho, existe sólo un rudimentario juego sexual que no es realmente sexual, es sólo una preparación, un ensayo, eso es todo. A los catorce años, de repente, la energía está madura.
Mira…ha nacido un niño; inmediatamente, en tres segundos el niño tiene que respirar, de lo contrario, morirá. A partir de entonces, la respiración permanecerá toda su vida porque es algo que ha llegado en la primera etapa de la vida. No se puede trascender. Quizás antes de que te mueras, sólo tres segundos antes, se parará, pero no antes. Recuerda siempre: los dos extremos de la vida, el principio y el final, son exactamente iguales, simétricos. El niño nace, empieza a respirar a los tres segundos. Cuando el niño es mayor y se está muriendo, en el momento que deja de expirar, a los tres segundos se morirá.
El sexo entra en acción en una etapa más tardía: durante catorce años el niño ha vivido sin sexo. Y si la sociedad no está muy reprimida y, por lo tanto, obsesionada con el sexo, un niño puede vivir completamente ajeno al hecho de que el sexo, o cualquier cosa parecida al sexo, existe. El niño puede permanecer totalmente inocente. La inocencia tampoco es posible porque le gente también está reprimida. Cuando aparece la represión, entonces, junto con ella, surge la obsesión.
Así que los sacerdotes continúan reprimiendo; también hay anti-sacerdotes, Hugh Hefners y otros parecidos que siguen creando cada vez más pornografía. Así que, por un lado están los sacerdotes que se dedican a reprimir, y por el otro lado hay otras personas, los anti-sacerdotes, que se dedican a hacer de la sexualidad algo cada vez más fascinante. Ambos tipos coexisten, son las dos caras de la misma moneda. Sólo cuando desaparezcan las iglesias desaparecerán las revistas pornográficas, nunca antes. Son compañeras de trabajo. Parecen enemigas pero no te dejes engañar. Se critican entre sí pero ésa es de forma de que funcionen.
Oí la historia de dos hombres que estaban sin trabajo, les habían despedido, así que decidieron crear un nuevo negocio muy sencillo. Empezaron a viajar, yendo de una ciudad a otra. Primero iría uno y por la noche, echaría alquitrán en las ventanas y en las puertas de las casas. Después de dos o tres días aparecería el otro para limpiar. Avisaría que limpiaba también el alquitrán y que limpiaba las ventanas. Mientras tanto, el otro se dedicaría a hacer su parte del negocio en la siguiente ciudad. De esta manera, empezaron a ganar mucho dinero.
Esto es lo que ocurre entre la Iglesia y Hugh Hefners y otras personas que crean pornografía. Va todo unido; son socios de una misma trama. Cuando estás muy reprimido, empiezas a encontrar un interés perverso. El interés perverso es el problema, no el sexo.
Así que no albergues ninguna idea contra el sexo en tu mente, de lo contrario nunca serás capaz de trascenderlo. La gente que trasciende el sexo es la gente que lo acepta de manera natural. Es algo difícil, ya lo sé, porque has nacido en una sociedad que es neurótica sobre el sexo. Ya sea de una manera o de otra pero la neurosis es la misma. Es muy difícil escapar de esa neurosis pero si estás un poco alerta, puedes escapar de ella. Por lo tanto, la verdadera cuestión no es cómo trascender el sexo sino cómo trascender esta ideología perversa de la sociedad: este miedo al sexo, esta represión del sexo, esta obsesión por el sexo.
El sexo es maravilloso. El sexo es en sí mismo un fenómeno natural, rítmico. Tiene lugar cuando el niño está preparado para ser concebido, y es bueno que ocurra, de lo contrario no existiría la vida. La vida existe a través del sexo; el sexo es el medio. Si entiendes la vida, si amas la vida, sabrás que el sexo es algo sagrado, santo. Entonces lo vives, entonces disfrutas de él, y desparecerá de forma tan natural como apareció. Más o menos a los cuarenta y dos años el sexo empieza a desaparecer de una forma tan natural como surgió. Pero no ocurre de esa manera.
Te sorprenderá cuando digo hacia los cuarenta y dos años. Conoces personas que tienen setenta, ochenta y no lo han trascendido. Conoces «viejos verdes». Son víctimas de la sociedad. Dado que no pudieron ser naturales, es una resaca, porque los reprimieron en el momento en que debían haberse divertido y disfrutado. En aquellos momentos de disfrute no estaban totalmente inmersos. No fueron orgásmicos, fueron indiferentes.
Siempre que eres indiferente ante algo, esto se demora mucho más. Si estás sentado en la mesa comiendo y comes con indiferencia, te quedarás con hambre, entonces continuarás pensando en comida durante todo el día. Intenta ayunar y te darás cuenta: no harás otra cosa que pensar en comida. Sin embargo, si has comido bien, y cuando digo comer bien no me refiero únicamente a llenar el estómago. Esto no significa necesariamente que hayas comido bien; puede que te hayas llenado. Pero comer bien es un arte, no consiste simplemente en empacharse. El hecho de saborear la comida, de oler la comida, de tocar la comida, de masticar la comida, de digerir la comida y digerirla como algo divino, es todo un arte. Es algo divino; es un don de Dios.
Los hindúes dicen, Anam Brahma, la comida es Dios. Así que, comes con profundo respeto y, cuando comes, te olvidas de todo, porque es una oración. Es una oración existencial. Estás comiendo a Dios, y Dios te va a dar alimento. Es un don que hay que aceptar con profundo amor y gratitud. Tú no atiborras tu cuerpo, porque atiborrar el cuerpo supone ir contra el cuerpo. Es todo lo contrario. Hay personas que están obsesionadas con hacer régimen y hay otras personas que están obsesionadas con atiborrarse de comida. Ambas se equivocan porque de las dos maneras el cuerpo pierde su equilibrio.
La persona que realmente ama su cuerpo sólo come hasta el punto en el que el cuerpo se siente totalmente relajado, equilibrado, tranquilo; donde el cuerpo no se siente inclinado hacia la izquierda ni hacia la derecha sino sencillamente en el medio. Comprender el lenguaje del cuerpo constituye todo un arte, comprender el lenguaje de tu estómago, comprender lo que necesita, darle sólo lo que necesita y dárselo de una forma artística, de una forma estética.
El animal come, el hombre come. Entonces, ¿qué diferencia hay? El hombre convierte el acto de comer en una verdadera experiencia estética. ¿Qué sentido tiene decorar la mesa en la que vas a cenar? ¿Qué sentido tiene encender unas velas en la mesa? ¿Qué sentido tiene poner varillas de incienso? ¿Qué sentido tiene llamar a los amigos e invitarles a que vengan? Hacer de ello un arte, no simplemente atracarse de comida. Sin embargo, estos sólo son los signos exteriores de este arte; los signos interiores consisten en entender el lenguaje del cuerpo, escucharlo, ser sensible a sus necesidades. Entonces comes, y durante el resto del día no te vuelves a acordar de la comida. Sólo cuando tu cuerpo vuelva a sentir hambre volverá el recuerdo. Es algo natural.
Ocurre lo mismo con el sexo. Si no tienes ninguna actitud contraria hacia él, lo tomas como un don divino, natural, lleno de gratitud. Lo disfrutas; con la oración lo disfrutas. El tantrismo dice que antes de hacer el amor con un hombre o con una mujer debes rezar porque va a ser un encuentro divino de energías. Dios te va a rodear; donde hay dos amantes, allí está Dios. Cada vez que las energías de dos amantes se están encontrando y fusionando, hay vida, vida plena; Dios te rodea. Las iglesias están vacías; las habitaciones de los amantes están llenas de Dios. Si has saboreado el amor de la forma en que el tantrismo dice que hay que saborearlo, si has conocido el amor de la forma en que el tao dice que hay que conocerlo, entonces cuando tengas cuarenta y dos años, el sexo empezará a desaparecer por sí mismo. Y te despedirás de él con profunda gratitud porque estás saciado. Ha sido maravilloso, ha sido una bendición; le dices adiós.
Y los cuarenta y dos años son la edad de la meditación, la edad adecuada. Desaparece el sexo; ya no existe toda esa energía rebosante. Uno se vuelve más tranquilo. La pasión ha desaparecido, surge la compasión. Ya no hay más fiebre; uno no está interesado por el otro. Con la desaparición del sexo, el otro deja de ser el objetivo. Uno comienza a volverse hacia su propia fuente; comienza el viaje de regreso.
El sexo se trasciende no como fruto de tu esfuerzo. Es algo que ocurre si has vivido plenamente. Así que yo te sugiero que abandones todas las «anti» actitudes, actitudes anti-vida y acepta los hechos: el sexo existe, así que, ¿quién eres tú para desecharlo? Es sólo tu ego. Recuerda: el sexo crea los más grandes problemas al ego.
Así que hay dos tipos de personas: personas muy egoístas que siempre están en contra del sexo; personas humildes que nunca están en contra del sexo. Pero, ¿quién escucha a las personas humildes? De hecho, las personas humildes no se dedican a predicar, sólo las egoístas.
¿Por qué hay un conflicto entre el sexo y el ego? Porque el sexo es un asunto en tu vida en el que no puedes ser egoísta, en el cual la otra persona se vuelve más importante que tú. Tu mujer, tu hombre, se vuelve más importante que tú. En todos los demás asuntos tú sigues siendo el más importante. En una relación amorosa la otra persona se vuelve muy, muy importante, importantísimo. Tú te conviertes en un satélite y la otra persona se convierte en el núcleo y lo mismo le ocurre a la otra persona: tú te conviertes en el núcleo y él se convierte en un satélite. Es una rendición recíproca. Ambos se rinden ante el dios del amor y ambos se vuelven humildes.
El sexo es la única energía que te da indicios de que hay algo que no puedes controlar. Puedes controlar el dinero, puedes controlar la política, puedes controlar el mercado, puedes controlar el conocimiento, puedes controlar la ciencia, puedes controlar la moralidad. El sexo trae consigo un mundo totalmente diferente que no puedes controlar. Y el ego es el gran controlador. Si puede controlar es feliz; si no puede controlar, es infeliz. De forma que ahí comienza un conflicto entre el ego y el sexo. Recuerda, es una batalla perdida. El ego no puede ganar porque el ego es superficial. El sexo está profundamente arraigado. El sexo es tu vida; el ego es sólo tu mente, tu cabeza. El sexo tiene raíces por todas partes dentro de ti; el ego sólo tiene raíces en tus ideas; es muy superficial, sólo está en tu cabeza.
Así que, ¿quién va a intentar trascender el sexo? La cabeza intentará trascender el sexo. Si eres muy racional intentarás trascender el sexo porque el sexo te conduce a lo más hondo. No te deja que permanezcas en la cabeza. Todo lo demás lo puedes dirigir desde ahí; el sexo no lo puedes dirigir desde ahí. No puedes hacer el amor con la cabeza. Tienes que bajar, tienes que descender de las alturas, tienes que acercarte más a la tierra.
El sexo humilla al ego, por eso las personas egoístas están siempre en contra del sexo. Siguen encontrando maneras de trascenderlo; no lo pueden trascender nunca. Como mucho, pueden convertirse en uno pervertidos. Todo su esfuerzo está condenado al fracaso desde el principio. Puedes fingir que has ganado la batalla frente al sexo, pero hay una corriente subterránea. Puedes racionalizar, puedes encontrar razones, puedes fingir, puedes crear una dura coraza alrededor de ti pero en lo más profundo la verdadera razón, la realidad, seguirá intacta. Y la causa real explotará; no puedes ocultarla, es imposible.
Puedes intentar controlar el sexo pero seguirá circulando una corriente subterránea de sexualidad que se manifestará de distintas maneras. Surgirá una y otra vez de todas tus racionalizaciones.
No te voy a aconsejar que hagas ningún esfuerzo por trascenderla. Lo que te sugiero es todo lo contrario: olvídate de trascenderla. Sumérgete en ella todo lo que puedas. Mientras haya energía, profundiza todo lo que puedas, ama todo lo que puedas y haz de todo ello un arte. No es algo que simplemente haya que hacer; he aquí todo el significado de convertir el hecho de hacer el amor en un arte. Hay aspectos sutiles que sólo la gente que se adentre con un gran sentido estético será capaz de conocer. De lo contrario, puedes hacer el amor durante toda tu vida y seguir insatisfecho porque desconoces que la satisfacción es algo estético. Es como una música sutil que surge en tu alma.
Si a través del sexo entras en armonía, si a través del amor pierdes la tensión y te relajas, si el amor no consiste simplemente en un derroche de energía porque no sabes qué hacer con ella, si no es sólo un alivio sino una relajación, si te relajas con tu mujer y tu mujer se relaja contigo, si, por unos segundos o unas horas, te olvidas de quién eres y estás completamente perdido en el olvido, renacerás más puro, más inocente, más virgen. Y tendrás una clase diferente de ser, a gusto, centrado, arraigado.
Si ocurre esto, un día te darás cuenta de que la corriente ha desaparecido y te ha enriquecido, eres riquísimo. No sentirás que haya desaparecido. Lo agradecerás porque ahora se te abren mundos más ricos. Cuando el sexo te abandona se abren las puertas de la meditación. Cuando el sexo te abandona ya no intentas perderte en el otro. Te vuelves capaz de perderte en ti mismo. Surge otro tipo de orgasmo, el profundo orgasmo de ser con uno mismo. Sin embargo, esto surge sólo a través de ser con el otro.
Uno crece, madura a través del otro; entonces llega un momento en el que puedes estar solo, inmensamente feliz. Ya no necesitas a la otra persona, ha desaparecido la necesidad pero has aprendido mucho de ella. El otro se convierte en un espejo. Tú no has roto el espejo; has aprendido mucho sobre ti mismo, ya no te hace falta mirar al espejo. Puedes cerrar los ojos y ver tu rostro. Pero no serías capaz de ver ese rostro si no hubiera existido un espejo al principio.
Deja que tu mujer sea tu espejo, deja que tu hombre sea tu espejo. Contempla sus ojos y observa tu rostro, dirígete hacia ella para conocerte a ti mismo. Llegará un día en que no necesites el espejo. Sin embargo, no estarás en contra del espejo, le estarás muy agradecido. ¿Cómo vas a estar en contra de él? Estarás tan agradecido que ¿cómo vas a estar en contra de él? Entonces tendrá lugar la trascendencia.
Trascendencia no significa represión. La trascendencia es un crecimiento natural; creces hacia arriba, vas más allá, al igual que una semilla rompe y un brote empieza a salir a la tierra. Cuando desaparece el sexo, la semilla desaparece. Con el sexo eras capaz de dar la vida a otra persona, a un niño. Cuando desaparece el sexo, toda la energía te empieza a dar a luz a ti mismo. Esto es lo que los hindúes han llamado dwija, el que ha nacido dos veces. Un nacimiento es el que te dieron tus padres, el otro nacimiento todavía está por venir. Te lo tienes que dar tú mismo. Tienes que ser tu padre y tu madre.
En ese momento, toda tu energía girará; se convertirá en un círculo interior. Ahora mismo será difícil para ti hacer un círculo interior. Será más fácil conectarla con otro polo —una mujer o un hombre— y de esa manera completar el círculo. Así puedes disfrutar las bendiciones del círculo. Pero poco a poco serás capaz de hacer el círculo interior tú sólo, porque también dentro de ti, tú eres hombre y mujer, mujer y hombre.
No hay nadie que sea sólo un hombre, ni nadie que sea sólo una mujer, porque procedes de la comunión entre un hombre y una mujer. Los dos participaron; tu madre te dio algo, tu padre te dio algo. Ellos han contribuido en ti al cincuenta por ciento; ambos están ahí. Existe una posibilidad de que ambos se puedan encontrar dentro de ti; de nuevo tu padre y tu madre pueden amar; dentro de ti. Entonces nacerá tu realidad. Una vez se encontraron, cuando nació tu cuerpo; ahora, si se pueden encontrar dentro de ti, nacerá tu alma. Eso es lo que significa la trascendencia del sexo: un sexo más elevado.
Permíteme que te diga una cosa: cuando trasciendes el sexo, alcanzas un sexo más elevado. El sexo común es vulgar, el sexo elevado no es vulgar en absoluto. El sexo común se dirige hacia el exterior, el sexo elevado se dirige hacia el interior. En el sexo común se encuentran dos cuerpos y el encuentro tiene lugar en el exterior. En el sexo elevado, tus propias energías internas se encuentran. No es algo físico, es algo espiritual; es la trascendencia.

237 razones para tener sexo

237 razones para tener sexo aquí la lista completa, tienes alguna otra razón coméntala…

El presente artículo es una traducción del cuestionario realizado por la universidad de Texas.
Desarrollado por Dr. Cindy Meston y Dr. David M. Buss.

La traducción fue realizada por generadordeideas.com si encuentras algún error contáctanos.

La gente tiene sexo por muchas diferentes razones debajo encontraras una lista de algunas de las razones por las que tuviste sexo en el pasado.

1.- yo estaba “en el calor del momento”

2.- solo pasó

3.- estaba aburrido

4.- solo estaba “buscando algo que hacer”

5.- alguien se atrevió

6.- yo decidí cercanía emocional (intimidad)

7.- me quería sentir cerca de dios

8.- quería ganar aceptación de mis amigos

9.- es excitante, aventurero

10.- yo quería hacerlo después de una pelea

11.- yo quería librarme de una agresión

12.- estaba bajo la influencia de drogas

13.- deseaba tener una mejor relación con mi actual compañero

14.- quería expresar mi amor por la otra persona

15.- quería la experiencia de placer físico

16.- quería mostrar mi afecto a la otra persona

17.- sentía que se lo debía a la otra persona

18.- sentí atracción por la otra persona

19.- estaba despertando al sexo y necesitaba liberación

20.- mis amigos tenían sexo y decidí entrar al círculo

21.- se siente bien

22.- mi pareja insistió

23.- la persona era famosa y deseaba poder decir que tuve sexo con ella

24.- me forzaron sicológicamente

25.- me forzaron verbalmente

26.- quería que la persona me amara

27.- quería tener un hijo

28.- desee hacerlo para que alguien sintiera celos

29.- quería tener más sexo que mis amigos

30.- estaba casado y pues se supone que

31.- estaba cansado de ser virgen

32.- estaba despertando al sexo

33.- me quería sentir amado

34.- me estaba sintiendo solo

35.- todos estaban teniendo sexo

36.- yo quería la atención

37.- era más fácil ir hasta el final que parar

38.- decidí asegurar la relación “me confié”

39.- estaba compitiendo con alguien más para obtener a la persona

40.- quería “tomar el control” de la persona

41.- tenia curiosidad de saber cómo era la persona en la cama

42.- tenía curiosidad acerca del sexo

43.- me quería sentir atractivo

44.- como un favor a mi pareja

45.- quería mostrar sumisión

46.- quería liberar ansiedad stress

47.- no sé cómo decir no

48.- sentía que era mi deber

49.- quería terminar la relación

50.- mis amigos me presionaron

51.- quería la aventura excitación

52.- quería la experiencia

53.- me sentí obligado a

54.- es divertido

55.- decidí ponerme a mano con alguien (revancha)

56.- quería ser popular

57.- para conseguir regalos

58.- decidí actuar una fantasía

59.- no había tenido sexo por un tiempo

60.- la persona estaba disponible

61.- no quería perder a la persona

62.- pensé que me ayudaría a atrapar a una nueva pareja

63.- desee atrapar a un nuevo compañero

64.- lo sentí como un favor hacia la persona

65.- que quería sentir poderoso

66.- deseaba “poseer” a la persona

67.- quería liberar tensión

68.- me quería sentir mejor conmigo

69.- estaba en la clase turista

70.- lo sentí como rebelión

71.- quería intensificar mi relación

72.- lo tome como el siguiente paso en mi relación

73.- quería ser bonito

74.- quería sentirme conectado con mi pareja

75.- me quería sentir joven

76.- quería manipular para que hicieran algo por mí

77.- quería que se detuviera de preguntar por sexo

78.- quería herir humillar a alguien

79.- quería que se sintiera mejor

80.- no quería decepcionarlo

81.- trataba de terminar una persona/relación pronto

82.- quería reafirmar mi orientación sexual

83.- quería intentar nuevas técnicas o posiciones sexuales

84.- me sentía culpable

85.- mis hormonas estaban fuera de control

86.- era la única forma de que mi pareja pasara tiempo conmigo

87.- se convirtió en hábito

88.-queria mantener contenta a mi pareja

89.- no tenía autocontrol

90.- me quería comunicar a un nivel más profundo

91.- estaba asustado de que mi pareja tuviera un amante por no tener sexo con ella

92.- tenía curiosidad de mis habilidades sexuales

93.- quería una experiencia espiritual

94.- fue solo parte de la relación (rutina)

95.- quería perder mis inhibiciones

96.- para conseguir que me llevaran

97.- necesitaba otra más en la cuenta

98.- me demandaba que tuviera sexo con ella

99.- la oportunidad se presento

100.- quería saber cómo se sentía tener sexo mientras estaba drogado

101.- es considerado taboo por la sociedad

102.- deseaba incrementar el número de parejas sexuales que había experimentado

103.- la persona era demasiado sexy como para resistirse

104.- pensé que me relajaría

105.- pensé que me haría sentir más sano

106.- quería nuevas experiencias

107.- quería saber cómo era tener sexo con otra persona

108.- pensé que me ayudaría a dormir

109.- podría presumir mi experiencia sexual

110.- me permití sacar el sexo de mi sistema para pensar en otras cosas

111.- quería disminuir el deseo de mi pareja a tener sexo con otra persona

112.- dañaría mi reputación si decía no

113.- era demasiado atractiva como para oponerse

114.- quería celebrar algo

115.- sucedió

116.- quería que se sintiera mejor con ella misma

117.- desee aumentar el enlace emocional teniendo sexo

118.- deseaba saber si tener sexo con otra persona diferente a mi pareja era mejor o diferente

119.- estaba enojado con mi pareja, así que decidí tener sexo con otra

120.- quería cumplir una promesa a mi pareja

121.- lo esperaba de mí

122.- no quería perder a mi pareja

123.- quería el simple placer

124.- quería dominar a mi pareja

125.- quería hacer una conquista

126.- soy un adicto al sexo

127.- era un favor para alguien

128.- quería ser usado o degradado

129.- alguien me ofreció dinero por hacerlo

130.- estaba tomado

131.- me pareció un buen ejercicio

132.- estaba presionado para hacerlo

133.- me ofrecieron drogas por hacerlo

134.- estaba frustrado y necesitaba revelarme

135.- fue un ajuste romántico

136.-me sentía inseguro

137.- mi compañero estaba aburrido, y decidí hacerlo con alguien más

138.- estaba en el “rebote” de otra relación

139.- quería subir mi autoestima

140.- quería que mi pareja estuviese conmigo

141.- por una apuesta

142.- fue una ocasión especial

143.- fue el siguiente paso en la relación

144.- quería tener un favor especial para mí

145.- quería vengarme de mi pareja por haberme engañado

146.- quería aumentar mi reputación

147.- me quería mantener caliente

148.- quería castigarme

149.- quería romper la relación de un rival teniendo sexo con su pareja

150.- para que mi pareja dejara de regañarme

151.-queria alcanzar un orgasmo

152.- desee jactarme con mis amigos de mis conquistas

153.- quería mejoras mis habilidades sexuales

154.- quería obtener un trabajo

155.- quería obtener un aumento

156.- quería una promoción en el trabajo

157.- quería satisfacer una obligación

158.- quería hacer dinero

159.- quería mantener satisfecha a mi pareja

160.- quería cambiar el tema de conversación

161.- quería dejar de hacer otra cosa

162.- quería probar mi compatibilidad con mi nueva pareja

163.- quería conseguir a alguien para expresar mi amor

164.- quería poner nuevamente la pasión en la relación

165.- quería evitar una separación

166.- quería ser uno con la otra persona

167.- quería conseguir un favor de alguien

168.- quería terminar mi relación

169.- quería contagiar a alguien (sida, herpes, etc)

170.- quería terminar otra relación

171.- no quería lastimar los sentimientos de alguien

172.- quería sentirme mejor conmigo mismo

173.- para quitarme un dolor de cabeza

174.- estaba asustado de decir no por temor a daño físico

175.- quería alejar a mi pareja de la perdición

176.- quería quemar calorías

177.- quería quedar a mano con mi pareja que me engaño

178.- quería lastimar a un enemigo

179.- quería sentirme mayor

180.- es mi naturaleza

181.- era el rito de iniciación de un club

182.- quería centrarme más en el trabajo, el sexo me estaba distrayendo

183.- desee decir que te extrañaba

184.- quería celebrar un cumpleaños, aniversario u ocasión especial

185.- quería decir lo siento

186.- quería regresar un favor

187.- quería decir “gracias”

188.- quería darle la bienvenida a alguien

189.- quería decir “adiós”

190.- quería desafiar a mis padres

191.- quería aminorar síntomas menstruales

192.- quería aminorar el dolor testicular

193.- quería obtener lo mejor de la vida

194.- quería sentirme femenina

195.- quería sentirme masculino

196.- soy un adicto al sexo

197.- quería saber cuál es la queja

198.- pensé que elevaría mi status social

199.- la persona tenía mucho dinero

200.- el aspecto físico me atrajo

201.- era buena bailarina

202.- me habían dicho que era buena en la cama

203.- tenía ojos hermosos

204.- me hizo sentir atractivo

205.- una película erótica me había predispuesto

206.- me habían invitado una cena costosa

207.- era buena besando

208.- me compro joyas

209.- tenía un gran sentido del humor

210.- era muy segura de si misma

211.- me deseaba realmente

212.- la deseaba realmente

213.- quería llegar al amigo de esa persona

214.- me sentía celoso

215.- la persona me adulo

216.- quería saber si podía llevarla a la cama

217.- tenía un cuerpo deseable

218.- no había tenido sexo en un buen tiempo

219.- olía bien

220.- tenía una cara atractiva

221.- la vi desnuda y no me pude resistir

222.- la conversación me llevo

223.- era inteligente

224.- me acaricio

225.- uso ropa reveladora

226.- había bebido demasiado y me pude aprovechar de ella

227.- la persona estaba generalmente fuera de mi alcance

228.- era misteriosa

229.- lo hice por amor

230.- quería olvidar mis problemas

231.- quería reproducirme

232.- estaba ovulando

233.- quería que mi pareja me notara

234.- quería que mi pareja olvidara sus problemas

235.- quería levantar el espíritu de mi pareja

236.- quería someter a mi pareja

237.- quería que mi pareja se sintiera poderosa

238.- (¿Cuál es tu razón?)