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El infierno
Todo un grupo de gente murió al mismo tiempo en una catástrofe y se sorprendieron al encontrarse en un mundo muy similar a éste.
Tenían a su disposición todo tipo de entretenimientos y todas las facilidades posibles. Se asombraron al descubrir que estaban en el infierno. Aquellos que querían vidas excitantes las tuvieron. La gente que deseaba mucho dinero lo obtenía. Se alcanzaban ambiciones de todos los tipos. Un día conocido como el Día de las Quejas, un grupo de condenados se dirigió al demonio controlador y dijeron: -Llevamos una vida maravillosa: fiestas, riquezas, excitación, pero parece como si nos estuviésemos desgastando, nos volvemos poco atractivos unos a otros y lentamente vamos perdiendo las pertenencias que nos llegan tan fácilmente… -Sí, -dijo el diablo- ¿a qué es infernal?
Sólo quiero aire
Un joven fue a ver a un sabio maestro y le preguntó: -Señor, ¿qué debo hacer para conseguir lo que yo quiero?. El sabio no contestó. El joven después de repetir su pregunta varias veces con el mismo resultado se marchó y volvió al día siguiente con la misma demanda. No obtuvo ninguna respuesta y entonces volvió por tercera vez y repitió su pregunta: -¿Qué debo hacer para conseguir lo que yo quiero? El sabio le dijo:
-Ven conmigo. Y se dirigieron a un río cercano. Entró en el agua llevando al joven de la mano y cuando alcanzaron cierta profundidad el sabio se apoyó en los hombros del joven y lo sumergió en el agua y pese a los esfuerzos del joven por desasirse de él, allí lo mantuvo. Al fin lo dejó salir y el joven respiró recuperando su aliento. Entonces preguntó el sabio: -Cuando estabas bajo el agua, ¿qué era lo que más deseabas? Sin vacilar contestó el joven: -Aire, quería aire. -¿No hubieras preferido mejor riquezas, comodidad, placeres, poder o amor? –No, señor, deseaba aire, necesitaba aire y solo aire -fue su inmediata respuesta. -Entonces -contestó el sabio-, para conseguir lo que tú quieres debes quererlo con la misma intensidad que querías el aire, debes luchar por ello y excluir todo lo demás. Debe ser tu única aspiración día y noche. Si tienes ese fervor, conseguirás sin duda lo que quieres.