como un aguila o una gallina…. tu eres lo que piensas

Un hombre se encontró un huevo en el camino, el huevo pertenecía a  un águila. El hombre  lo recogió del suelo y al  llegar a su granja  lo colocó en el nido de una de sus gallinas.

Pasaron unos días y el aguilucho salió del cascarón criándose con los todos los polluelos de la granja.

El águila paso su vida comportándose como una gallina. Rascaba la tierra buscando pequeñas semillas e insectos para alimentarse.Cacareaba y cloqueaba como las gallinas. Cuando quería  volar, solo batía levemente sus alas  de modo que apenas se elevaba un metro sobre el suelo. Nada de eso le parecía anormal ya que así era como comportaban las demás gallinas.

Un día vio que un ave majestuosa volaba por el cielo despejado.

-¡Qué hermosa ave! -le dijo a una de las gallinas que se hallaban a su lado. ¿Que tipo de ave es esa ?

-Es un águila, “la reina de las aves” – le contesto su compañera. Pero no te hagas ilusiones y ya no la mires más que tú nunca serás como ella.

El águila se dejó llevar por los consejos de las otras gallinas y simplemente dejó de prestarle atención a las águilas que volaban sobre la granja.  Al final el águila murió creyendo que era una gallina.

Moraleja : “Tu pensamiento es lo que tu eres”, si una persona cree que es una gallina simplemente morirá como gallina. Los seres humanos están llamados a volar alto , a conquistar las estrellas y a ser los líderes como  las águilas imperiales.

QUE ESTE SEA UNO DE TUS MEJORES DIAS!!!!!!!!

BRILLA SIEMPRE  🙂

Zorba es el camino hacia Buda – Osho

Zorba es el camino hacia Buda
“¿Han leído Zorba el griego? ¡Léanlo! Zorba le dice a su jefe:

– Hay algo que te falta, jefe. ¡Un toque de locura! Hasta que no cortes la cuerda no estarás realmente vivo.

Un poco de locura te proporciona dimensiones, poesía y el suficiente coraje para ser feliz en este mundo infeliz…

Zorba es un hombre hermoso…, no te­nía miedo al infierno, no codiciaba el cielo, vivía momento a mo­mento, disfrutaba las pequeñas cosas…, la comida, la bebida, las mujeres. Después de un día de trabajo, se llevaba su instrumen­to a la playa y bailaba durante horas.

Y la otra cara de Kazantzakis que vivió en Zorba el griego…, Zorba es el criado; la otra parte es el amo que empleó a Zorba de criado. Siempre está triste, sentado en su oficina, clasificando sus archivos, nunca se ríe, nunca disfruta, nunca sale y en el fondo tiene envidia de Zorba porque él gana poco dinero, no demasia­do, pero vive como un emperador, sin pensar en el mañana, en qué pasará. Come bien, canta bien, baila bien. Y su amo, que es muy rico, está triste, tenso, angustiado, padeciendo, sufriendo….

Toda la vida de Zorba es un placer físico, pero sin ansiedad, sin culpa, sin preocuparse por el pecado o la virtud….

Me gustaría que Zorba estuviese vivo dentro de todas las per­sonas del mundo, porque es vuestro patrimonio natural. Pero no deberías detenerte en Zorba. Zorba es sólo el principio.

Me gustaría que fueses a la vez Zorba el griego y Gautama el Buda, simultáneamente. No me conformo con menos. Zorba re­presenta la tierra con las flores y el follaje, las montañas, los ríos y los mares. Buda representa el cielo con todas las estrellas, las nubes y los arco iris. El cielo sin la tierra estaría vacío. El cielo no se puede reír sin la tierra. La tierra sin el cielo estaría muerta. La unión de ambos, y nace un baile en la existencia. El cielo y la tierra bailando juntos…. hay risa, hay alegría, hay celebración.

Si un hombre puede ser un auténtico Zorba no estará lejos de ser un Buda. Habrá hecho la mitad del camino. Y la primera mi­tad es la más difícil, porque todas las religiones se oponen. Todas las religiones te arrastran hacia otro lugar, te alejan de la primera mitad: cuando te hayan arrastrado hacia otra dirección ya nunca podrás ser un Buda, porque sólo este camino te lleva a Buda.

Zorba es el camino hacia Buda”.

Osho, El libro del Hombre

La comparación

Para recordarte que eres necesario. Nadie es más elevado y nadie es más bajo, nadie es superior y nadie es inferior. Todo encaja con todo. Un samurai, un guerrero muy orgulloso, cierto día fue a ver a un Maestro Zen. El samurai era muy famoso, pero mirando al Maestro, mirando la belleza del Maestro y la gracia del momento, de pronto se sintió inferior.

Le dijo al Maestro: `¿Por qué me siento inferior? Sólo un momento atrás todo estaba bien. Al entrar en tu sala, súbitamente me sentí inferior. Nunca antes sentí algo así. He enfrentado la muerte muchas veces y nunca he sentido temor alguno, ¿por qué me siento ahora atemorizado?`. El Maestro le dijo: `Espera. Cuando todos se hayan ido, te contestaré`. Todo el día la gente continuó llegando para ver al Maestro y el samurai comenzó a sentirse cada vez más cansado con la espera. Para la tarde, la habitación estaba vacía, y el samurai dijo: `¿Puedes ahora responderme?`. El Maestro le dijo: `Ven afuera`. Era una noche de luna llena, la luna se asomaba en el horizonte y él dijo: `Mira estos árboles. Este árbol que se eleva hasta el cielo y este pequeño a su lado. Ambos han existido por años junto a mi ventana y nunca ha habido ningún problema. El árbol más pequeño nunca le ha dicho al grande `¿por qué me siento inferior a ti?`. Este árbol es pequeño y aquél es grande, ¿por qué es que jamás he escuchado ningún murmullo al respecto? El samurai dijo: `Porque no pueden compararse`. El Maestro replicó: `Entonces no necesitas preguntarme. Conoces la respuesta`. Cuando no comparas, toda inferioridad y toda superioridad desaparecen. Luego eres, simplemente estás allí. Un pequeño arbusto o un árbol alto y grande, no tiene importancia, eres tú mismo. Se necesita una brizna de pasto tanto como la más grande de las estrellas. El sonido de un cucú es tan necesario como cualquier Buda. El mundo sería menos rico si desapareciera el cucú. Sólo mira a tu alrededor. Todo es necesario y todo encaja con todo. Es una unidad orgánica; nadie es más alto y nadie es más bajo; nadie es superior y nadie es inferior. Cada uno es incomparablemente único. Tú eres necesario. Si no puedes sentir esto en mi presencia, ¿dónde lo sentirás? Todos los días me inclino ante ti sólo para recordarte que eres perfecto, que no careces de nada, que ya estás allí. No es necesario hacer un solo paso, todo está como debería. Esto es conciencia religiosa. El Sol Sale por la Tarde
pp. 130-131

El cielo y el cuevo

Un cuento del Bhagawat Purana:

Una vez volaba un cuervo por el cielo llevando en su pico un trozo de carne. Otros veinte cuervos se pusieron a perseguirle y le atacaron sin piedad. El cuervo tuvo que acabar por soltar su presa. Entonces, los que le perseguían le dejaron en paz y corrieron, graznando, en pos del trozo de carne.
Y se dijo el cuervo:

El náufrago en la isla desierta

El único sobreviviente de un naufragio llegó a una desabitada isla. Pidió fervientemente a Dios ser rescatado y cada día divisaba el horizonte en busca de una ayuda que no llegaba. Cansado optó por construirse una cabaña de madera para protegerse de los elementos y guardar sus pocas pertenencias. Entonces un día, tras merodear por la isla, en busca de alimento regresó a la cabaña para encontrarla envuelta en llamas con una gran columna de humo levantándose hacia el cielo. Lo peor había ocurrido; lo había perdido todo y se encontraba en un estado de desesperación y rabia.

-¡Oh Dios!, ¿cómo puedes hacerme esto?, -se lamentaba. Sin embargo al amanecer del día siguiente se despertó con el sonido de un barco que se acercaba a la isla. Habían venido a salvarlo. -¿Cómo supieron que estaba aquí?, -preguntó el cansado hombre a sus salvadores. -Vimos su señal de humo, -contestaron ellos. Es muy fácil descorazonarse cuando las cosas marchan mal. Recuerda que cuando tu cabaña se vuelva humo, puede ser la señal de que la ayuda está en camino.

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