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Escrito por David Miranda
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lunes, 20 de octubre de 2008 |
Nasrudín estaba caminando por un camino solitario una noche a la luz de la luna cuando escuchó un ronquido, en algún lugar, que parecía estar abajo suyo. De repente, le dio miedo y estaba a punto de salir corriendo cuando tropezó con un derviche acostado en una celda que se había excavado para él, en parte subterránea.
-¿Quién eres? -preguntó el sabio.
Soy un derviche, y este es mi lugar de contemplación.
-Vas a tener que dejarme compartirlo. Tu ronquido me asustó demasiado y no puedo seguir adelante esta noche. |
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Escrito por David Miranda
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domingo, 19 de octubre de 2008 |
El joven dijo al abad del monasterio:
-Me gustaría mucho ser un monje, pero no he aprendido nada importante en la vida. Lo único que me enseñó mi padre fue a jugar al ajedrez, que no sirve para la iluminación. Además, aprendí que cualquier juego es un pecado. |
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Escrito por David Miranda
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domingo, 19 de octubre de 2008 |
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Érase una vez un comerciante que compró un par de zapatos. Los llevó hasta que estuvieron gastados del todo y entonces como eran cómodos hizo que los remendaran y los siguió llevándo hasta que incluso los remiendos se convirtieron en tiras. Luego puso remiendos sobre los remiendos y aunque algunos aplaudieron su economía y ahorro, los zapatos eran pesados y desagradables a la vista y arrastraban gran cantidad de polvo por la calle. Cuando la gente protestaba el comerciante siempre respondía: |
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Escrito por David Miranda
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domingo, 19 de octubre de 2008 |
Si yo, tu. Si caes, yo contigo, y nos levantaremos juntos en esto unidos.
Si me pierdo, encuéntrame. Si te pierdes, yo contigo, y juntos leeremos en las estrellas cual es nuestro camino. Y si no existe, lo inventaremos. |
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Escrito por David Miranda
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viernes, 17 de octubre de 2008 |
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En un país muy lejano, al oriente del gran desierto vivía un viejo Sultán, dueño de una inmensa fortuna. El Sultán era un hombre muy temperamental además de supersticioso. Una noche soñó que había perdido todos los dientes. Inmediatamente después de despertar, mandó llamar a uno de los sabios de su corte para pedirle urgentemente que interpretase su sueño. |
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Escrito por David Miranda
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viernes, 17 de octubre de 2008 |
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"Yo te enseño a que no seas responsable frente a nadie; padre, madre, patria, religión, partido; no seas responsable frente a nadie. No lo eres. Sólo sé responsable ante ti mismo. Haz lo que sientas. Si está mal, le seguirá inmediatamente el castigo. Si está bien, le seguirá inmediatamente la recompensa, instantáneamente. No hay otra manera... |
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