reflexiones

Una vela encendida puede encender millones de velas sin perder su llama – OSHO

Una vela encendida puede encender millones de velas sin perder su llama
“Lo digo para ti, no hay mal y no hay fuerzas malignas en el mundo. Sólo hay personas de conciencia y hay personas que están profundamente dormidas–y el letargo no tiene fuerza. Toda la energía está en manos de la gente despierta. Y la persona consciente puede despertar al mundo entero. Una vela encendida puede encender millones de velas sin perder su llama”.

Osho

Comer bien es un arte – OSHO

Comer bien es un arte – OSHO
“Pero comer bien es un arte. No se trata sólo de atiborrarse. Es un gran arte: probar la comida, oler la comida, tocar la comida, masticar la comida, digerir la comida, y digerirla como algo divino. Es divino; es un regalo de lo divino.

Los hindúes dicen: Anam Brahma, la comida es divina. Así que come con gran respeto, y mientras comes olvida todo, porque es una plegaria. Es una plegaria existencial. Estás comiendo lo divino, y lo divino te va a nutrir. Es un regalo que debe aceptarse con profundo amor y gratitud. Y no atiborres al cuerpo, porque al atiborrar al cuerpo es estar en contra del cuerpo. Es el otro polo. Hay personas que están obsesionadas con el ayuno, y hay personas que están obsesionadas con atiborrarse. Ambas están equivocadas porque de las dos maneras el cuerpo pierde su balance.

Un verdadero amante del cuerpo come sólo al punto en el que el cuerpo se siente perfectamente en silencio, balanceado, tranquilo; en donde el cuerpo siente que ni se está inclinando a la izquierda ni a la derecha, sino justo en el medio. Es un arte entender el lenguaje del cuerpo, entender el lenguaje de tu estómago, entender lo que se necesita, darle sólo lo que se necesita, y darlo de manera artística, de manera estética.

Los animales comen, el hombre come. Entonces, ¿cuál es la diferencia? El hombre hace del comer una gran experiencia estética. ¿Qué caso tiene tener una hermosa mesa en el comedor? ¿Qué caso tiene el poner ahí velas encendidas? ¿Qué caso tiene el incienso? ¿Qué caso tiene el pedirle a los amigos que vengan y participen? Es convertirlo en un arte, no sólo atiborrarse. Pero éstas son señales externas del arte; las señales internas consisten en entender el lenguaje de tu cuerpo: escucharlo, ser sensible a sus necesidades. Y entonces comes, y entonces durante todo el día no te acordarás de la comida para nada. Sólo cuando el cuerpo tiene hambre llegará de nuevo el recuerdo. Entonces es natural”.

Osho, The Beloved

Sólo las personas que son capaces de estar solas son capaces de ama

Sólo las personas que son capaces de estar solas son capaces de amar
“Sólo las personas que son capaces de estar solas son capaces de amar, de compartir, de ir al más profundo centro de otra persona –sin poseerla, sin volverse dependiente del ella, sin crear a ese “otro” reduciéndolo a una cosa y sin volverse adicto al otro.
Ellos dan al otro absoluta libertad, porque saben que si el otro se va, ellos estarán tan felices como lo están ahora. Su felicidad no puede ser arrebatada por el otro, porque no es dada por el otro”.

Osho

La ira sólo es un vómito mental -OSHO

La ira sólo es un vómito mental
“La próxima vez que te sientas iracundo, ve y da siete vueltas a la casa, y después siéntate debajo de un árbol y observa dónde se ha ido tu ira. No la has reprimido, no la has controlado, no se la has echado encima a nadie… La ira sólo es un vómito mental; no hace falta echarla encima de nadie.Corre un poco, o toma una almohada y golpéala hasta que se te relajen las manos y los dientes. En la transformación nunca controlas, simplemente te haces más consciente. Estás iracundo, es un fenómeno muy hermoso, es como electricidad en las nubes…”

Osho

El amor provoca el deseo de estar solo – OSHO

El amor provoca el deseo de estar solo
“El hombre mundano sólo conoce una parte de la polaridad; de ahí su desdicha. Sólo conoce el calor; no conoce la balsámica frescura de ser un Buda. Y el monje sólo conoce la frialdad, no conoce la euforia, el éxtasis, la emoción, la inmensa celebración de vivir en una ardiente pasión….

Bajo mi punto de vista, no hay necesidad de elegir. Deja de elegir y verás el juego de las polaridades. Ambos extremos del espectro son tuyos, y ambos tienen que ser vividos. Sí, tienes que volverte profunda, intensa, auténticamente apasionado, pero también tienes que volverte frío, silencioso, tranquilo. Tienes que amar y también tienes que meditar. La meditación y el amor no deberían estar separados, deberían estar juntos, como los valles y las montañas. La montaña tiene su belleza, sus cumbres soleadas y su nieve virgen….; y la pureza de su aire, su cercanía a las estrellas…. parece como si pudieras susurrarles al oído. Pero el valle también tiene su belleza, su oscuridad y su textura aterciopelada, su oscuridad y su inmensidad, su oscuridad y su misterio, la sombra de los árboles, el murmullo de las corrientes de agua. Ambas cosas son hermosas….

La vida existe en polos opuestos, y es una forma maravillosa. Si amas, para tu sorpresa, del amor pronto surgirá un gran deseo de estar solo. Todos los amantes lo sienten. Si no lo has sentido es porque no has amado, porque tu amor ha sido tibio; no ha sido realmente apasionado. Si lo hubiera sido, habría surgido un gran deseo de estar solo, de tener tu propio espacio, de ir hacia adentro, de caer, de desaparecer hacia dentro, porque el amor, cuando es tan apasionado, te cansa, te agota, te vacía. Y vaciarse es maravilloso, pero luego empiezas a sentir que necesitas nutrirte.

¿Y dónde obtendrás ese alimento? Simplemente, yendo hacia dentro, escapándote hacia tu interior, cerrando los ojos al mundo y olvidándote por completo de los demás. En esos momentos de interioridad tu energía se recarga, vuelves a sentirte lleno de nuevo. Luego, estás demasiado lleno, y de ese exceso, surge el desbordamiento; entonces tienes que encontrar a alguien que esté dispuesto a compartir tu energía, a compartir tu canción, a bailar contigo. De esa soledad, surge un gran deseo de estar con alguien. Ese es el ritmo….

Esta es una de las verdades que todo el mundo tiene que aprender. Los amantes no lo saben, así que cuando quieren estar solos, se sienten culpables. Cuando una de las dos personas quiere estar sola, la otra se siente rechazada. Es un gran malentendido….

Cuando le dices a tu amante o a tu amado: “Quiero estar solo unos días, me gustaría pasar unas semanas solo en el campo”, no puede entenderlo, porque nadie le ha explicado el hecho fundamental de que el amor provoca el deseo de estar solo….

Acepta la vida en su totalidad. Tanto la pasión fogosa como la refrescante compasión son buenas. Deja que ambas sean tus dos alas; no te cortes un ala, porque entonces nunca podrás emprender el vuelo eterno, el vuelo del solitario al solitario….

Observa tus propias experiencias y te darás cuenta de que lo que estoy diciendo es cierto, porque lo que estoy diciendo no son ideologías, son hechos”.

Osho, Bienestar emocional

¿Acaso tú no eres un hipócrita? – OSHO

¿Acaso tú no eres un hipócrita?
“Precisamente el otro día, alguien me preguntó: “¿Acaso tú no eres un hipócrita? Vives rodeado de comodidades, en una bonita casa, con un gran coche, vives como un rey”. Esta persona no entiende lo que quiere decir la palabra “hipocresía”. La esencia de mi enseñanza es vivir lo mejor posible. No soy un hipócrita, porque vivo de la manera que enseño a vivir.
Sería hipócrita si estuviese enseñando a vivir en la pobreza y yo viviese en un palacio. Pero yo no enseño a vivir en la pobreza, no es mi objetivo. Yo vivo naturalmente, y vivir con comodidades es natural. Si la comodidad está al alcance, sería una estupidez no aprovecharla. Si no está al alcance, es otra historia. Pero aprovecha todo lo que esté a tu alcance para vivir cómodamente.

He vivido en muchas situaciones distintas, pero siempre con comodidad. Cuando era estudiante solía ir andando a la universidad, caminaba seis kilómetros a diario, ¡pero me encantaba!. Hacía esos seis kilómetros con mucho placer, lo disfrutaba. Cuando era profesor, solía ir a la universidad en bicicleta, y también lo disfrutaba. Fuera cual fuese la situación la disfrutaba, tanto si iba en una bicicleta o en un Mercedes, eso era lo de menos. He vivido con comodidad. La comodidad es una actitud mental, un enfoque vital. He vivido en casas muy sencillas. Cuando empecé a ejercer de profesor en la universidad, me fui a vivir en una habitación sin ventanas ni ventilación. El alquiler solo costaba veinte rupias al mes, pero me encantaba, lo disfrutaba, no me importaba en absoluto. Aprovecho al máximo todo lo que me da cada momento. He vivido el momento en su totalidad, y nunca me he arrepentido ni he deseado otra cosa; cuando las cosas cambiaban, disfrutaba igual de la nueva situación. Nunca se podrá decir de mí que soy un hipócrita. Me resulta imposible ser un hipócrita porque no tengo ideales, ni “tendría que ser” ni “debería ser”. Lo que “es” es lo único que existe, y vivo en ello”.

Osho, Bienestar emocional

Con meditación la vida ser pura dicha – osho (video)

Con meditación la vida ser pura dicha – osho
“ahora mismo, tú estas aqui y yo estoy aqui, y eso es suficiente”

Zorba es el camino hacia Buda – Osho

Zorba es el camino hacia Buda
“¿Han leído Zorba el griego? ¡Léanlo! Zorba le dice a su jefe:

- Hay algo que te falta, jefe. ¡Un toque de locura! Hasta que no cortes la cuerda no estarás realmente vivo.

Un poco de locura te proporciona dimensiones, poesía y el suficiente coraje para ser feliz en este mundo infeliz…

Zorba es un hombre hermoso…, no te­nía miedo al infierno, no codiciaba el cielo, vivía momento a mo­mento, disfrutaba las pequeñas cosas…, la comida, la bebida, las mujeres. Después de un día de trabajo, se llevaba su instrumen­to a la playa y bailaba durante horas.

Y la otra cara de Kazantzakis que vivió en Zorba el griego…, Zorba es el criado; la otra parte es el amo que empleó a Zorba de criado. Siempre está triste, sentado en su oficina, clasificando sus archivos, nunca se ríe, nunca disfruta, nunca sale y en el fondo tiene envidia de Zorba porque él gana poco dinero, no demasia­do, pero vive como un emperador, sin pensar en el mañana, en qué pasará. Come bien, canta bien, baila bien. Y su amo, que es muy rico, está triste, tenso, angustiado, padeciendo, sufriendo….

Toda la vida de Zorba es un placer físico, pero sin ansiedad, sin culpa, sin preocuparse por el pecado o la virtud….

Me gustaría que Zorba estuviese vivo dentro de todas las per­sonas del mundo, porque es vuestro patrimonio natural. Pero no deberías detenerte en Zorba. Zorba es sólo el principio.

Me gustaría que fueses a la vez Zorba el griego y Gautama el Buda, simultáneamente. No me conformo con menos. Zorba re­presenta la tierra con las flores y el follaje, las montañas, los ríos y los mares. Buda representa el cielo con todas las estrellas, las nubes y los arco iris. El cielo sin la tierra estaría vacío. El cielo no se puede reír sin la tierra. La tierra sin el cielo estaría muerta. La unión de ambos, y nace un baile en la existencia. El cielo y la tierra bailando juntos…. hay risa, hay alegría, hay celebración.

Si un hombre puede ser un auténtico Zorba no estará lejos de ser un Buda. Habrá hecho la mitad del camino. Y la primera mi­tad es la más difícil, porque todas las religiones se oponen. Todas las religiones te arrastran hacia otro lugar, te alejan de la primera mitad: cuando te hayan arrastrado hacia otra dirección ya nunca podrás ser un Buda, porque sólo este camino te lleva a Buda.

Zorba es el camino hacia Buda”.

Osho, El libro del Hombre

Para morir hermosamente – OSHO

Para morir hermosamente
“La muerte es simplemente el punto culminante, el crescendo de tu vida. No está contra la vida, no destruye la vida.

Para morir hermosamente, uno tiene que vivir hermosamente. Para morir con asombro y con entusiasmo, en éxtasis, uno tiene que prepararse toda la vida para el éxtasis, el entusiasmo, el asombro”.

Osho

CÓMO TEMPLAR EL ACERO

CÓMO TEMPLAR EL ACERO
Lynell Waterman cuenta la historia del herrero que, después de una juventud llena de excesos, decidió entregar su alma a Dios. Durante muchos años trabajó con ahínco, practicó la caridad, pero -a pesar de toda su dedicación, nada parecía andar bien en su vida.
Muy por el contrario: sus problemas y sus deudas se acumulaban día a día.
Una hermosa tarde, un amigo que lo visitaba -y que sentía compasión por su situación difícil- le comentó:

Realmente es muy extraño que justamente después de haber decidido volverte un hombre temeroso de Dios, tu vida haya comenzado a empeorar. No deseo debilitar tu fé, pero a pesar de tus creencias en el mundo espiritual, nada ha mejorado.
El herrero no respondió enseguida: él ya había pensado en eso muchas veces, sin entender lo que acontecía con su vida. Sin embargo, como no deseaba dejar al amigo sin respuesta, comenzó a hablar -y terminó por encontrar la explicación que buscaba. He aquí lo que dijo el herrero:
En este taller yo recibo el acero aún sin trabajar, y debo transformarlo en espadas. ¿Sabes tú como se hace ésto? Primero, caliento la chapa de acero a un calor infernal, hasta que se pone roja. En seguida, sin ninguna piedad, tomo el martillo más pesado y le aplico varios golpes, hasta que la pieza adquiere la forma deseada. Luego la sumerjo en un balde de agua fría, y el taller entero se llena con el ruido del vapor, porque la pieza estalla y grita a causa del violento cambio de temperatura. Tengo que repetir este proceso hasta obtener la espada perfecta: una sola vez no es suficiente.”
El herrero hizo una larga pausa, encendió un cigarrillo y siguió:
A veces, el acero que llega a mis manos no logra soportar este tratamiento. El calor, los martillazos y el agua fría terminan por llenarlo de rajaduras. En ese momento, me doy cuenta de que jamás se transformará en una buena hoja de espada.
Y entonces, simplemente lo dejo en la montaña de fierro viejo que ves a la entrada de mi herrería.”

Hizo otra pausa más, y el herrero terminó:
- Sé que Dios me está colocando en el fuego de las aflicciones. Acepto los martillazos que la vida me da, y a veces me siento tan frío en insensible como el agua que hace sufrir al acero. Pero la única cosa que pienso es: “Dios mío, no desistas, hasta que yo consiga tomar la forma que Tú esperas de mí. Inténtalo de la manera que te parezca mejor, por el tiempo que quieras -pero nunca me pongas en la montaña de fierro viejo de las almas.”