PSICOLOGIA
Y MIS NECESIDADES?????
Este artículo está dedicado a personas que como much@s de mis pacientes sospechan que su máximo tesoro no está afuera sino dentro de sí mismas y que necesitan aprender a reencontrarse con él.
Es curioso como las personas nos dedicamos a pensar en los demás, a complacerlos, a tratar de buscar su aprobación, etc. Y dejamos de tomar en cuenta nuestras necesidades, siempre considerando retomarlas en la primera oportunidad que se presente, sin embargo, ésta nunca llega y si llega la volvemos a posponer.No sé si te suene familiar, esta situación es más recurrente de lo que creemos, incluso llegamos a pensar que es correcto, que seremos egoístas si volteamos a vernos a nosotros mismos, que debemos favorecer el bienestar de nuestra pareja, nuestros hijos, nuestros padres, nuestros jefes, etc., que si no lo hacemos seremos vistos como desconsiderados, por no decir otros calificativos.
Dejamos de escucharnos a nosotros mismos por escuchar lo que los demás nos dicen, aún cuando lo que nos dicen vaya en contra de nuestros deseos, expectativas y/o necesidades.Olvidamos que somos las (los) únicas (os) que realmente sabemos qué necesitamos, que somos sabios de nuestras emociones, sin embargo otorgamos el “poder” a los que nos rodean para opinar e incluso decidir qué, cómo, cuándo, dónde, quién cubrirá nuestras necesidades. Tal es nuestra necesidad de aprobación que renunciamos a la libertad de decidir sobre nuestras vidas.
En toda relación se requiere de un vínculo que permita que esa relación surja, sólo que a veces, ese vínculo es negativo, de total dependencia y vamos ciegos, sordos y mudos dejándole al otro las riendas de nuestras expectativas, es decir, esperamos incluso que adivine que esperamos de la relación y se ponga las pilas para que salga adelante, y nos disponemos a esperar ya que tarde o temprano se dará cuenta de qué y cómo quiero.
Alguna vez leí una frase de Fritz Perls, (padre de la terapia Gestlat), que dice:
“Yo soy yo, Tú eres tú, no estoy en la vida para responder a tus expectativas y tú no estás en la vida para responder a las mías. Si por casualidad nos encontramos, será hermosos, si no, cada uno podrá seguir en paz su propio camino”.
Cuando entendí su mensaje me di cuenta que las personas depositamos en nuestras parejas, nuestros padres, nuestros jefes, amigos, hermanos, etc., la responsabilidad de brindarnos no sólo su apoyo sino los recursos para que nuestras expectativas se cumplan, es más esperamos que ello las cumplan, renunciando a la responsabilidad de cumplir MIS expectativas, el otro (llámese como se llame) podrá ser compañero de viaje, en el camino que hemos decido recorrer, pero NUNCA podrá ser el responsable de facilitarnos ni los recursos, ni la estrategia o el camino que deberemos recorrer.
Ahora bien, ¿cómo seremos capaces de identificar nuestras necesidades?
1. En primer lugar es necesario escuchar nuestros instintos, nuestro cuerpo es el más sabio con respecto a aquello que requiere y en paralelo nuestro yo interno también sabe perfectamente que emociones nos envuelven y cuáles son nuestras necesidades, entonces necesitamos aprender a identificar, por ejemplo: si tengo hambre o estoy llenando con alimentos mi necesidad de compañía.
2. Una vez identificada nuestra necesidad real (Hambre o compañía), tenemos que preguntarnos qué requiero para satisfacerla y si cuento con los elementos para cubrirla, sino qué plan necesito establecer para hacerme de los recursos que he identificado, por ejemplo, si lo que necesito es compañía y no tengo amigos, puedo inscribirme en un gimnasio, o en un coro, o en grupo de lectura, o en un curso de cocina, etc., y así rodearme de personas con gustos en común y por qué no hacerme de un grupo de amigos.
3. Asumir el compromiso que implica el responsabilizarnos de nuestras necesidades ya que gracias a ese compromiso liberamos a los que nos rodean de la carga que hemos sido hasta ahora.
4. Llevar a cabo el plan que trazamos con el compromiso de no postergarlo y de revisarlo cada vez que sea necesario y de acuerdo a las necesidades que vayamos identificando para hacer los ajustes que sean necesarios.
Como ves es más sencillo de lo que parece el punto clave es la responsabilidad y en primera instancia es estar consciente de nuestras necesidades. La pregunta clave es ¿cuándo empiezas?
Recuerda que si no puedes realizar este plan de acción por ti sola, la terapia siempre es una excelente alternativa, la ayuda está ahí, al alcance de tu mano, sólo tienes que tomarla.
CODEPENDENCIA
Se define a la codependencia como el comportamiento emocional que se presenta cuando permitimos que el estado de ánimo y acciones de otra persona nos afecte de manera negativa, al grado de obsesionarnos con la idea de cambiar o controlar a esa persona; ya que desde el punto de vista de nosotros la otra persona está equivocada y si cambia todo estaría muy bien.
Así es como nos enredamos en los problemas de los otros, y vamos dejando a un lado nuestras cosas, por buscar entre las cosas de los otros. En esta situación se permiten abusos, maltratos y dolor, tanto físico, pero sobre todo psicológico y emocional y siempre hay la tendencia a pensar que no es suficiente lo que hacemos por los demás, como si esa fuera una misión que se nos encomendó.
Las personas codependientes tienen dificultad para pedir; les resulta muy difícil pedir lo que necesitan y más bien están atentos siempre a las necesidades y demandas que le hacen los otros que están a su alrededor, pues se siente responsable de su seguridad, su salud y bienestar, en fin todo lo que pueda hacer feliz al otro.
Los codependientes tienen una muy alta tolerancia al dolor y generalmente se siente atraídos por personas con problemas, ya que de manera inconsciente, encuentran terreno fértil para cumplir la misión de “solucionarles la vida a los demás”, incluso sin que nadie se lo pida
Son personas que tienen mucha necesidad de controlar. El codependiente es controlador y manipulador y desde su punto de vista resuelve los problemas de los demás; lo cual no necesariamente es así, ya que los otros no ven ni sienten las cosas de la misma manera, pero los codependientes van al rescate constantemente de los demás, solo que el costo emocional es muy alto, ya que se llenan de odio, resentimiento y culpa al dar más allá de sus propias fuerzas, y en la gran mayoría de los casos, no lograrán llegar a las metas que han estado pensando y por las cuales han estado luchando; es más su pareja o su familia, los sienten como alguien con quien es muy difícil convivir. Llevan la vida con tanta preocupación por los otros que incluso a veces llega a enfermarse impidiéndose una vida con paz, felicidad y satisfacción.
Los codependientes presentaban una condición física, mental, emocional y espiritual muy parecida a la de los adictos. Además se ha comprobado que cuando lograban salir de una relación, se vuelven a relacionar repitiendo esos mismos patrones de conducta con otras personas. Los codependientes tienen como una constante la dificultad de expresar los verdaderos sentimientos, presentan incapacidad de hablar o discutir los problemas con objetividad, de comunicarse en forma directa y poca confianza en sí mismo y en los demás.
Es importante aclarar que en todas las familias existen ciertas características que afectan la dinámica de la propia familia y no se trata de culpar ahora a los padres, abuelos, tíos, hermanos o quienes participaron en la crianza y educación, por lo tanto lo importante es realizar los ajustes necesarios para resolver esto, más que buscar a los culpables.
Las causas más comunes de la codependencia son la necesidad innata de recibir amor y si las personas que nos cuidan no logran por sus propias vivencias darnos ese amor, satisfacer esas necesidades y demandas, es muy probable que crezcamos con la necesidad de buscar la aprobación en otras personas para sentirnos bien con nosotros mismos.
| Existen una serie de mensajes en la educación y crianza que van dejando una profunda huella, por ejemplo cuando se nos dice “que inteligente eres”, “qué buen trabajo hiciste”, “muchas gracias por tu ayuda”, “qué bien te ves con ese vestido”, etc., estos son un ejemplo de mensajes que van a generar una buena auto estima; pero en el caso contrario, igual van a dar como resultado una auto estima dañada y una personalidad desvalorizada.
Si en lugar de esos mensajes hemos recibido mensajes como “mira que tonto eres”, “nunca haces las cosas bien” “otra vez fallaste”, “contigo siempre lo mismo” es casi seguro que al crecer vamos a buscar amor y aprobación en todos lados y por la baja auto estima entraremos en relaciones de manera desesperada y a conformarnos con “migajas” de cariño y atención, e incluso vamos a permitir y hasta justificar el maltrato. |
Puedes reconocer la codependencia si tienes una gran necesidad de ser aceptado (a) más de lo común, presentas una sensación de pérdida de identidad, a veces la persona no sabe quién es o qué quiere o que objetivos busca en la vida; si llegas a sentir una especie de parálisis sentimental por miedo a herir a los demás; si tienes reacciones desmedidas que desconciertan y confunden a los demás; si padeces de incapacidad de disfrutar por estar demasiado comprometido con los demás; si presentas constante preocupación exagerada por los demás hasta hacerse daño; si tienes incapacidad de permitir que los demás vivan las consecuencias de sus actos; en realidad estas son solo algunas y puedes presentar una o varias de estas conductas de manera notoria o si notas que tu pareja presenta esto, podrás saber que hay problemas de codependencia.
Estas conductas siguen y las siguientes ya son un signo mucho mas claro, por ejemplo si la buena voluntad de ayudar nos vuelve obsesivos; si la compasión nos pone en el lugar de rescatar y tomar la responsabilidad del otro; si lo que hacemos por la otra persona nunca es suficiente y nos exigimos darle más; si no podemos dejar que el otro sea como es e insistimos en que debe de cambiar; si creemos que los otros no son capaces de cuidarse y lograr sus cosas por sí mismos; si somos capaces de postergar las metas y rutinas personales para acomodarnos a las demandas o necesidades de los demás; si nos sacrificamos hasta que duela y terminamos siendo o pareciendo víctimas del otro; si hemos perdido el interés de vivir nuestra propia vida; si padecemos síntomas como gastritis, diarrea crónica, depresión dolores de espalda y cabeza, en general que ya no se logra tener un equilibrio de buena salud; si sentimos miedo al abandono; si no podemos poner límites; si nos cuesta manejar la ira, tanto la propia porque no la podemos parar o por el temor exagerado por la ira de los demás; si vivimos sacrificándonos por otros y ellos no dan lo que merecemos, necesitamos o esperamos.
Una de las mayores justificantes para ocultar de codependencia es cuando una persona vive el amor, ya que se nos ha inculcado que en el amor se da todo, que debes vivir para tu pareja, que debes cumplir hasta su último capricho, etc., y con la justificante del amor, hay personas que van por la vida diciendo que aman demasiado a su pareja, que por amor hacen todo por los suyos, que el amor es la razón de su ser, solo que el problema es cuando la persona vive su vida a través de la vida de los demás y con el escudo del amor, se engaña a si misma la persona creyendo que por amor va a vivir la vida de los demás, sin darse cuenta que es un acto de invasión, intromisión y limita la libertad de los demás y a la larga siempre terminan mal ese tipo de relaciones, ya que sus necesidades van más allá de lo que corresponde al verdadero amor.
Cuando el amor no produce paz sino angustia o culpa está contaminado de codependencia. Ese tipo de amor es patológico, lo que se puede considerar un amor enfermos, ya que es muy destructivo pues al no producir paz interior ni crecimiento espiritual no lleva a la felicidad. Por eso hay que tener cuidado, el amor no duele, el amor no es una lucha, el amor no es una constante batalla, el amor no es culpa, el amor no es rencor, el amor no es desvelo, el amor no es llanto, el amor no es desconfianza, el amor no es pelea, etc.
si te gusto el artículo tambien puedes leer el libro de Walter Riso: amar o depender? ed. norma.
QUE TENGAN UN EXCELENTE DIA……………… BRILLEN SIEMPRE
LA TRISTE HISTORIA DE UNA BRUJA…
Dentro de una cueva subterránea vive el destinetero, su trabajo consiste en observar las auras de los niños y de acuerdo a la forma de sus ojos, predice el destino de los futuros hombres. Sus decisiones son muy sabias y pocos son los que se atreven a contradecirlo.
Fue así como un día la señora Murrieta llevó a su hija Fausta a que le predijera el futuro. Era una costumbre que las madres hacían para no errar y saber desde un principio qué educación brindarles a sus hijos.
Iba también con ellas la vecina y su hija Melina, una niña rubia de ojos verdes. A Fausta no le importaba ser amiga de una niña tan bonita, pues tenía la creencia de que llegaría muy lejos con la medicina, que importa que no fuera muy agraciada, pues pensaba ser la mejor doctora que se ha conocido.
Su madre hizo la pregunta:
— Gran guía, ¿qué será de mi preciosa hija?
—Como Fausta sé que se llama sin que tú me lo digas—contestó sin titubear—, sé también que una bruja malvada en el futuro será.
¿Bruja? ¿Malvada? ¡No, no, se ha de haber equivocado!, pensó Fausta, tal vez confundió médico con bruja. Y ya iba a reclamar cuando la vecina también preguntó:
— Gran guía, ¿qué será de mi preciosa hija?
—Como Melina sé que se llama sin que tú me lo digas—contestó de nuevo el destinetero—, sé también que una hermosa hada en el futuro será.
Las dos madres salieron muy satisfechas con sus hijas, pues habían dado a luz a dos protagonistas de cuento de hadas. No es para menos, cualquiera cría médicos, arquitectos, profesores, dentistas, ¡qué va!… ¿Pero díganme cuántas hadas y brujas hay en el mundo? Era un suceso digno de celebrarse.
Cuando Fausta regresó de su escuela al otro día, vio sobre su cama una enorme caja de regalo con una nota que decía: “Para que nuestra inteligente hija cumpla su destino”. Abrió la caja y encontró para su decepción: dos calderitos, una mini escoba, una bola de cristal, una rana dentro de un frasco y un sombrerito coqueto que terminaba en pico.
Ella no entendía porque le regalaban esas cosas. No lo encontraba divertido, ¿se estarían burlando sus papás? Cómo no tenía intención de usar ninguno de estos objetos raros, terminó por abandonarlos debajo de su cama.
Salió al jardín para animarse un poco y vio frente a su casa que Melina jugaba feliz con una varita mágica que tenía en la punta una estrella dorada. Iba con intención de acercarse y preguntar si podía jugar con ella, cuando una abeja se puso a gimotear una cancioncilla molesta en su oído.
— ¿Te gusta mi abeja? —chilló con su vocecilla Melina— Tengo muchas, mira en el panal —levantó su varita y señaló la rama de un frondoso árbol donde colgaba un panal que ejecutaba toda una orquesta—. Las alimento con todas esas flores que ves allá. ¡Ah, y además tengo un pony! —terminó diciendo con una sonrisa abierta e irritante.
Melina llevaba puesto un vestidito corto azul cielo con volantes rosas pastel en las mangas, sin duda alguna lucía esplendorosa, lo suficiente como para molestar a una niña con una simple y estúpida túnica negra.
A partir de ese momento la amistad entre ellas cambió. La pequeña hada no dejaba de presumirle a Fausta sus artefactos mágicos y sus lindos vestidos, por lo que la brujita se volvió verde de envidia. Ella también quería lindos juguetes, bonitas mascotas y lindos vestidos.
— Hija, debes aceptar tu oficio con dignidad —le repetía su padre una y otra vez— el destino te puso en el camino de la brujería y así es como debe ser.
En la escuela Fausta sufría mucho por conseguir amigos, pues la rechazaban por tener la piel verde y una vestimenta anticuada; mientras que Melina tenía más amigos de lo que podía contar con los dedos de su mano, la seguían a todos lados y le pedían muchos consejos.
Y aunque siempre estaba sola, Fausta disfrutaba mucho la escuela, aprender le daba nuevas esperanzas; sospechaba que el conocimiento sería su única herramienta para enfrentar al destino. El único problema era que ni en clases sus compañeros la dejaban tranquila, siempre que ella quería participar, se burlaban de ella y la insultaban diciéndole que era muy fea. El único refugio que tenía era el baño de la escuela, ahí todas las tardes le lloraba a su retrete favorito. A Melina en cambio se le hacían muy aburridas las clases, profesores parloteando a cada rato detalles que a nadie le importaba; pero por ser hermosa siempre la pasaban con diez.
Un día antes de la fiesta de graduación a la hadita le salieron unas hermosas alas violáceas que cautivaron a todos los que la miraban. A Fausta, sólo le salió una horripilante verruga en la nariz.
Desolada se refugió en las entrañas del bosque donde compró una cabaña muy sencilla alejada de la civilización. Ahí creó una basta biblioteca donde aprendió física y química. Como ninguna Universidad la aceptaban por miedo a supuestas maldiciones, y al no ver cumplido su sueño de ser doctora, se conformó con aprender por correo farmacéutica.
Bajo un laboratorio improvisado creó muchos medicamentos a los que ella llamó “Pócimas”. Las vendía a buen precio y se volvió famosa, a cada rato iban a verla para comprar una Pócima milagrosa, que si para el cutis, los reumas, la gripe, el insomnio, la alergia…
Melina tampoco ingresó a la Universidad, simplemente no le interesaba, ella era feliz chismeando con los animales del bosque y jugando a las escondidas con otras hadas y lindas criaturas. Aunque no todo era mil sobre hojuelas, también tenía un lado malévolo que la impulsaba a molestar a la bruja del bosque todas las mañanas mientras ella aún dormía. Le gritaba a su ventana: “Eres fea y te morirás fea. Nadie te quiere, si gustas puedes volverte más verde, pues nadie te va a hacer caso.”
Poco a poco Fausta se cansó de las burlas y decidió vengarse, aún cuando estaba segura de que Melina lo hacía de pura envidia. No había nadie tan sabia y poderosa como la mismísima “Bruja del bosque”.
Su ayudante, un jorobado amante del tap, pero que no podía bailar por culpa de su joroba, recibió órdenes de su jefa de robarse las alas de esa molesta hada, tan molesta como el zigzagueo de una mosca. Al menos ya no podría volar hasta su ventana y decirle esas cosas horrendas que escuchaba todas las mañanas.
Día con día llegaba el jorobado con alas de colores, pero ninguna pertenecía a Melina, Fausta lo sabía pues a la mañana siguiente escuchaba de nuevo: Eres fea y te morirás fea… y todos aquellos insultos que no es necesario repetir para que Fausta no se ofenda más. Para remediar ese problema de una vez por todas, la bruja le pidió a su ayudante el hada completa.
Y así, a las once de la noche, justo una hora antes de su cumpleaños, el jorobado entró a la casa con un costal en hombros. En el interior de la bolsa alguien gritaba y suplicaba piedad, y el corazón de Fausta bailaba de emoción al pensar que por fin arreglaría cuentas con su antigua rival. Corrió por una enorme jaula y ahí aventó el costal, luego cerró la puertecita y desde afuera con una vara abrió la bolsa y salió a toda velocidad una hermosa hada azul; pero no era Melina.
— ¿Por qué me has encerrado, malvada bruja? —preguntó asustada la hada azul— ¿qué mal te he hecho?
—Tú ninguno, por cierto —respondió Fausta— pero hay un hada que es más molesta que un calcetín húmedo dentro de un zapato. Estoy cansada de que me traten como a un ser despreciable. De cierto que yo no he elegido este camino y no es justo que aparte me lo echen en cara todos los días.
La hadita azul guardó silencio un rato y al final le expuso a la bruja una teoría sobre revelarse contra el destino.
—No entiendo porque tanto sufrimiento, si no quieres ser bruja pues no lo seas y ya. ¿Qué más da si un tal destinetero te dijo que lo serías? Tú tienes voz y puedes decir sin problema: No quiero, gracias, mi destino lo marco yo.
Por un momento la bruja quedó perpleja, nunca se imaginó que podría hacer tal cosa, era el consejo más atrevido que alguien le había dicho. De todas formas ya era demasiado tarde, había sido educada como bruja, y por lo tanto, bruja debía ser; más aún si piensa y se comporta como tal. El hada azul aprovechó la confusión de Fausta y, para salir de aquel embrollo, le prometió que si la dejaba libre, ella le regalaría unas lindas alas.
—¿Y podré verme bella como una mariposa? —dijo la bruja con los ojos llorosos.
—Pues confórmate con verte como un murciélago —replicó el hada.
Decidida, Fausta abrió la puerta de la jaula y cerró los ojos. Imaginaba todo lo que podría hacer con unas alas nuevas, ya no necesitaría de escobas ni artefactos raros, podría ser libre como una libélula y volar a lugares nunca antes vistos… y tal vez, sólo tal vez, la gente podría verla como alguien diferente. Pero cuando sospechó que ya había pasado un tiempo y nada de nada, escuchó azotarse la puerta de la cabaña… Sí, el hada azul se había escapado…
Unas lágrimas se escaparon de la mejilla verde de Fausta. Siempre era lo mismo. No servía de nada soñar en tonterías. El jorobado la había estado observando y sintió tristeza de ver así a su jefa, ella que ponía empeño en ser mejor cada día, y más aún que era su cumpleaños.
Se retiró en silencio a la cocina y preparó té y pastelillos para ambos. Fausta, aunque agradecía el gesto de su ayudante, no tenía muchos ánimos de festejar. Sin embargo, una vocecita en su interior no dejaba de repetirle: Si el destinetero pudo decidir mi vida con sólo enunciar unas palabras como si fueran ciertas, tal vez yo también pueda hacerlo y decidir lo que haré el resto de mis días… Educarme a mí misma…
QUE ESTE SEA UNO DE TUS MEJORES DIAS…………… BRILLA SIEMPRE
¿MALA SUERTE EN EL AMOR? ¡AQUÍ TIENES LA RAZÓN!
¿Cuántas veces has escuchado la típica queja “no tengo suerte en el amor”? Aquellas mujeres que alegan “no existen hombres buenos”, ¡dejen de echarle la culpa a los hombres!. Si siempre atraes a chico equivocado, es porque envías el mensaje equivocado. Seguramente estás cometiendo uno de los siguientes errores:
Demasiado exigente
Es cierto que hay que tener expectativas altas y no debemos conformarnos con menos. Pero he conocido mujeres que han rechazado oportunidades amorosas por asuntos ridículos como: “odio a un muchacho que vista medias blancas con pantalones oscuros”, “si es hijo único lo descarto, porque debe ser egoísta” o “no soporto a un hombre que le gusten los video juegos”. Préstale atención a lo que sí cuenta. Lo importante es que te respete, y tenga los mismos principios y valores morales que tú.
Te haces la ciega
Tu enamorado te da señales de que te dará mala vida pero tú las ignoras. Por ejemplo, si se toma 20 tragos en una fiesta, no lo justifiques, ¡Es alcohólico!. Y si constantemente coquetea con otras mujeres, reconoce que te será infiel. Quien no se porta bien desde el inicio, no lo hará nunca. ¡Presta atención a las banderas rojas!
Muy acelerada
Cada hombre que te pretende lo ves rápidamente como tu futuro esposo. Algunas cometen la locura de decir en la primera cita: “Estoy buscando una relación seria, no me gustan los juegos”. Cuando un muchacho capta tu deseo por atraparlo, huye en dirección opuesta. Toma las cosas con calma. Primero desarrolla una amistad y deja que florezca en un romance.
Te rebajas
Das demasiado y muchas veces sin que te lo pida. Estás convencida que llenando los roles de amante, mamá y sirvienta lograrás atrapar el corazón de tu enamorado. Él se da cuenta de tu inseguridad, pero como se encuentra en una posición envidiable – ¿a quién le amarga un dulce? – se queda contigo hasta que se canse de tus extremas atenciones. Tienes que darte importancia, será difícil extrañarte si siempre estás ahí, ¡sin invitación!
Miedo a enamorarte
Sólo estás dispuesta a abrir tu corazón cuando tengas la certeza, convicción y seguridad de que esta persona no te va a decepcionar y romper tu corazón. Es decir, no estás dispuesta a tomar riesgos, pero la realidad es que para encontrar el verdadero amor hay que arriesgarse. ¡Atrévete a abrir tu corazón!
Si has practicado alguno de los comportamientos anteriores, no puedes decir “tengo mala suerte en el amor”, más bien, lo que has tenido es mal comportamiento en el amor. ¡Cambia esa conducta!
QUE ESTE SEA UNO DE TUS MEJORES DIAS…………….. BRLLA SIEMPRE
LA IMPORTANCIA DE LA COMUNICACION EN LA PAREJA
¿Es buena tu comunicación en pareja?
¿Tienes temas de conversación con tu pareja?
¿Se entienden bien tú y tu pareja?
¿De qué hablas con tu pareja?
¿Son placenteras las conversaciones con tu pareja?
¿Tienes buenos acuerdos con tu pareja?
La comunicación hoy en día nos sirve además de lo obvio, para definir la calidad de nuestra vida. La comunicación es como una especie de medidor o termómetro que nos permite saber que tan felices y satisfechos vivimos o no. Muchos de los objetivos en la vida, se relacionan con la vida en pareja, ya que este es un aspecto primordial en nuestras vidas, y la comunicación con la pareja es el vehículo sobre el cual podemos entendernos con nuestra pareja.
La única manera de alimentar cualquier relación es a través de la comunicación efectiva, ya que de otra forma no hay como tener una relación sana ¿sino sabemos y no conocemos a la otra persona?
Es importante determinar que a través de la comunicación conocemos a las personas, su historia, sus intereses, sus objetivos, sus frustraciones, sus gustos, etc., así que es por eso que toma una importancia primordial en cualquier relación el poder establecer un buen vehículo de comunicación claro y abierto. Además es importante saber que no podemos amar lo que no conocemos.
La comunicación entre las personas considera varios aspectos, los cuales son de suma utilidad para poder lograr el buen entendimiento con los otros.
La comunicación es esencial en cualquier relación de pareja porque a través de ella podemos conocer y comprender y amar a las personas, ya que no se puede amar lo que no conocemos.
Además es importante comunicarnos para que nuestra pareja sepa lo que nos gusta, lo que pensamos, lo que sentimos, lo que necesitamos o esperamos de la vida y con esto, nuestra pareja podrá tener un mayor conocimiento en general de nosotros y podrá entendernos y ayudarnos cuando así lo necesitemos.
La comunicación no solo son la palabras, también cuentan en la comunicación la mirada, los gestos, la sonrisa, el gesto, el tono de la voz, los ademanes que acompañan a las palabras, etc. A esto le llamamos lenguaje no verbal y que, en la mayoría de las ocasiones, es más expresivo y cercano que las propias palabras, ya que las intenciones de las palabras se acompañan por estos factores y por lo tanto las palabras toman un sentido muchas veces totalmente opuesto a lo que dice solo la voz.
Uno de los factores más importantes en la comunicación es el dialogo y la definición de dialogo nos dice que es: La conversación entre dos o más personas en la que todas ellas alternan en el uso de la palabra.
La comunicación efectiva requiere del dialogo para llegar al entendimiento. El diálogo nos permite intercambiar ideas, sentimientos y opiniones, profundizan en el conocimiento de las vidas de otras personas para poder logran un mayor acercamiento.
Para mantener una relación de pareja sólida, es necesario mantener una disposición abierta al diálogo, entre otras cosas, ya que además de la comunicación es necesario mostrar interés y preocupación por las cosas, ideas, sentimientos, intenciones, necesidades, etc., de nuestra pareja.
El mantener una relación de pareja requiere de mantener conversaciones entretenidas, profundas, interesantes, hablando con entusiasmo y también se requiere darle espacio para hablar de las pequeñas cosas que acontecen a diario con la certeza de que al otro le interesa.
Esto es importante aunque en ocasiones estemos cansados y con pocas ganas de hablar, debemos hacer de la conversación un amigo cotidiano de la relación, ya que ahora puedes entender que el hablar con tu pareja te acerca más a tu relación, y escuchar te permite conocer más a la persona con quien convives.
Con un diálogo eficaz y cotidiano evitaras los malos entendidos y muchos problemas, ya que podrás conocer más a tu pareja, saber que necesita y que quiere y eso hará que la persona se sienta más feliz por ser atendida con lo que realmente necesita. No hay nada más destructivo para una relación que la falta de conocimiento del uno para con el otro y esto se debe en mucho por la falta de conversación.
Es importante saber que no basta con oír. Es necesario prestar atención y mostrar interés a lo que nos cuente nuestra pareja. Es importe poner atención a lo que se habla para poder entender el mensaje completo y así no tener confusiones y malos entendidos. Recuerda que en el hablar está la clave para conocer a las personas, sobre todo a las que realmente te interesan.
Mas que importante, es necesario comunicar lo que sentimos, así que el dialogo en la pareja requiere de que se escuchen ambos y que los dos tengan la oportunidad de escuchar y ser escuchados. Hay a quien le cuesta expresar lo que piensa y siente, pero el error más grave es creer que el otro debe saber lo que queremos; ya que nos avergüenza expresar nuestros sentimientos y se nos pasa por alto que no hemos tomado en cuenta que para nuestra pareja puede ser una necesidad conocerlos. Tenemos que encontrar la forma de hacer conocer a nuestra pareja lo que pensamos, de lo contrario no podremos llegar a una relación estrecha y sólida.
En la relación se requiere de comunicar los sentimientos tanto positivos como negativos, solo que se debe tener cuidado en cuanto al tono de voz, los gestos y el ambiente en que se habla, ya que el contexto de la situación puede cambiar de manera importante el mensaje que se quiere dar. No debemos vivir con miedo de expresar lo que realmente sentimos, aun siendo sentimientos negativos o no agradables, solo que es importante buscar soluciones a eso y por lo tanto cuidar el contexto en que se habla es sumamente importante.
Los gritos, las malas palabras, los insultos, las descalificaciones, las humillaciones, los gestos de desagrado, etc., son las razones por las cuales la comunicación se vuelve ineficaz y solo se llega a empeorar las cosas entre la pareja.
Para lograr una comunicación efectiva no podemos dejarnos llevar por el enojo, la ira y el descontrol de las emociones. Ya que en estas condiciones solo podemos transmitir lo negativo y jamás llegaremos a un entendimiento.
Debes considerar que la mayoría de los problemas que tienen las parejas están relacionados con la comunicación, ya sea porque la pareja no se comunica o porque lo hacen de una manera inadecuada.
La falta de comunicación es uno de los principales problemas que pueden surgir en las parejas y que incluso pueden llegar a destruir la mejor relación. Incluso la manera tan estresante en que vivimos en la actualidad no impide tener una buena comunicación y el problema para la pareja es que la comunicación es un requisito indispensable para mantenerse unidos. Es importante luchar para mantener una buena intimidad en la pareja donde fluya la comunicación y se puede hacer un dialogo sin interrupciones ni ataduras.
Nunca dejes que el error más grande de la comunicación en pareja se apodere de tu relación, y ese error es pensar que el otro conoce o sabe de lo que tú necesitas, de cuáles son tus sentimientos, cuál es tu estado de ánimo y que sabe realmente que hacer para que tu estés bien. El sobre entendido es la tumba del entendimiento de la pareja.
No esperes que tu pareja adivine lo que piensas, sientes o te sucede, dile lo que esperas o deseas y no juzgues o critiques si no es capaz de adivinarlo, ya que es tu pareja no un mago (a). Piensa que no lo hace adrede, tan sólo que no tiene capacidad de observación o sensibilidad para captar los pequeños detalles que hablan por sí solos. No culpes a tu pareja de lo que tu puedes decirle, esa es tu responsabilidad y recuerda que también es cierto que no solo por decirlo se va a cumplir, hay muchas cosas que nuestra pareja no va a darnos, ya que es una persona diferente, con otra educación, otros valores, otros principios, pero al hablar se podrán aclarar las cosas y podrás saber que esperar de tu relación, así que siempre saldrás ganando con la comunicación.
El amor hay que cuidarlo y los momentos que se comparten con la pareja son muy importantes para que el amor crezca.
QUE TENGAS EXCELENTE FIN DE SEMANA…………… BRILLA SIEMPRE
se puede recuperar la capacidad de amar?
Quienes han experimentado un rompimiento amoroso probablemente pueden identificarse con muchas de las partes que se mencionan en este artículo, es importante señalar que nos referimos específicamente a algo que podemos llamar parálisis psicológica, desorientación y vacío que se experimenta tras la ruptura o separación de los amantes.
No en todos los casos se experimenta la misma situación, porque la conducta humana varía mucho de una persona a otra. Generalmente en una primera crisis, se logra soportar esta situación aún siendo muy grave, la persona afectada no sabe cómo enfrentarlo. El dolor sentimental que produce esta relacionado con la intensidad del compromiso existente en la relación amorosa.
La ruptura y dolor se relaciona con lo que llamaremos cambio afectivo, este se determina por la cantidad de tiempo que uno ha pasado con la otra persona y por la profundidad del compromiso. Por ejemplo, hay parejas que han concluido o que se han visto hace poco tiempo, en estos casos el periodo para el cambio afectivo generalmente es corto.
Cuando la pareja continúa estando junta en períodos de estabilidad, alternados con crisis sentimental, el tiempo sigue y la relación sentimental pasa por un periodo de mayor profundidad en las emociones y sentimientos.
Es importante que en los periodos de rompimiento, la persona siga desarrollando sus actividades y funcionamiento normal mientras que las heridas se curan. Sabemos que no siempre es así, cuando el dolor es profundo la persona pasa por períodos largos de sentimientos confusos y vaivenes emocionales.
Consideramos que rompimiento, o los efectos del rompimiento, se vuelven mas problemáticos cuando se intenta reprimirlos o inhibirlos a través de la negación o a través de los excesos, como son las drogas, el alcohol y el sexo. El fracaso en reconocer y expresar el sufrimiento emocional puede perjudicar la salud psicológica y emocional de las personas, ya que serán afectadas sus posibilidades reales de formar nuevas relaciones amorosas en el futuro.
Se puede temer que en la siguiente relación se repita la misma historia de acontecimientos, o peor aún, se duda de que uno mismo sea capaz de amar. Hacer frente a la experiencia del dolor y comprender en lo que uno fallo puede convertir el dolor en una experiencia de crecimiento y dejar una huella de ideas de cómo afrontar nuevas relaciones amorosas.
La secuencia de un rompimiento emocional mal resuelto puede afectar algo más que la salud emocional. Cuando la vida se llena de sufrimiento por la pérdida y no se puede afrontar los sentimientos que acompañan a este sufrimiento, el cuerpo recibe la señal de que no se quiere recuperar. Las penas no resueltas, la represión y la desesperación debilitan el sistema inmunológico, acarreando padecimientos en el organismo y dejando espacio a las enfermedades.
Así que el dolor de la separación, aunque difícil, es necesario vivirlo, se debe recuperar al igual que otras heridas la capacidad de sanación de las emociones.
Después de sufrir una pérdida amorosa o sentimental el querer vivir desconectado de las emociones puede ser el peor error, experimentarlo significa estar en contacto con una realidad dolorosa que debe superarse.
Tampoco se trata de quedarse instalado en el dolor eterno y sufrimiento por la pérdida.
Existen una amplia cantidad de síntomas que se experimenta por el dolor sentimental. Se puede abusar de la comida o del alcohol, así como de las pastillas para distintos dolores, para dormir, tranquilizantes, antidepresivos, y pareciera que se está buscando una medicina para liberar el dolor, lo lamentable es que no existen, para cerrar las heridas del amor se debe pasar por un proceso, en otras palabras es el trabajo que debemos hacer para restablecer nuestra capacidad de amar.
Se pueden producir un número importante de trastornos como son, perder el apetito, dejar de dormir o de descansar, la pérdida de peso, se sube de peso, se pierde el cabello, se quiebran las uñas, se padece gastritis, se producen diarreas, etc.. Lo más difícil son los lapsos en que se pierde la memoria o que nos damos cuenta que sólo usamos nuestra capacidad racional para recordar el dolor y a la persona relacionada con el mismo.
Tal vez se llegue a sentir como si tuviera poca o ninguna energía. La mayor parte de las personas tratan de sumergirse en la rutina diaria. Somos incapaces de recordar o ver lo bueno que tienen la vida o la gente que lo rodea. Los pensamientos quedan limitados a la persona que hemos perdido y al dolor que esto nos produce.
Muchas personas si aíslan, se recluyen y dejan de tener contacto por el temor a ser lastimados, o a no poder volver a encontrar alguien que valore lo que sentimos.
Cuando se entra en el dolor emocional, es posible que nuestra vida parezca sin control. Todo lo que nos rodea se encuentra lleno de un profundo vacío que se siente en el interior de nuestro ser.
Existen una serie de tapas que se cubren en el proceso de la pérdida:
1. La pena y el dolor.
2. Sentirse culpable.
3. Enojarse.
4. Adaptarse a una nueva situación emocional.
5. Resolver el conflicto.
6. Encontrar el nuevo amor.
Es importante que sepamos que el dolor no siempre permanecerá en nuestra vida, es algo que se transformara al pasar el tiempo.
En el momento de la pérdida los amigos, la familia, el trabajo, son los mejores aliados.
Es importante que si el dolor supera tus fuerzas busques la ayuda de un especialista, el dolor es una etapa que puedes superar.
disfruta tu dia…………..brilla siempre
EL ABUSO EMOCIONAL EN LA PAREJA…….. TU PAREJA TE PRESIONA?
Dando consulta me he encontrado con muchas pacientes las cuales sienten que su relación de pareja les agobia la existencia, su pareja afecta su felicidad y su autoestima, y no saben como enfrentarlo, esto se debe al abuso emocional, que en muchas ocasiones puede ser mucho más perjudicial que el abuso físico. Y el abuso emocional se relaciona con el tipo de palabras que se usan, lo que se conoce como abuso verbal, o sea, las palabras que lastiman; las actitudes y comportamientos también pueden ser fuentes de abuso emocional, ya que en muchas ocasiones son formas de descalificar, minimizar, ridiculizar, etc., a una persona.
En este sentido se puede incluir los insultos, comentarios ofensivos, injurias y burlas, incluyendo comentarios desagradables sobre tu persona, tu cultura o tradiciones y creencias, la familia, el sexo, los amigos, las características físicas, la religión, etc. Así como los gestos, ademanes, miradas, etc
Puede ser directo o sutil. Muchos comentarios de abuso se hacen de manera hostil o cuando la persona está enojada y los hace gritando o subiendo la voz, pero también se realizan comentarios como quien no quiere la cosa o incluso con una sonrisa, o como quien dice “te los digo Chana para que me entiendas Juana. Es importante saber que este tipo de abusos causan un dolor, pero en muchas ocasiones no sabemos por qué, ya que aparentemente todo está bien y nada se dijo a gritos ni con palabras ofensivas. Pero la intención, el gesto y el mensaje bien que causan su efecto negativo sobre la persona.
El objetivo de los comentarios hirientes o desagradables es hacer que la otra persona se sienta humillada, equivocada, mal o que no vale o no sabe hacer las cosas, mientras que el abusador busca sentirse mejor. También debemos conocer que el abusador cuando está enojado, usa el abuso verbal como una forma de castigo, para que la otra persona se sienta culpable, pero también el dejar de hablar, el aplicar la “ley del hielo” es una forma de castigar y de hacer sentir a la persona que es culpable de lo que causo el desagrado.
El abuso emocional lastima, y ese dolor puede continuar incluso después que la relación termina, causando baja autoestima y sentimientos de inseguridad y desconfianza. De hecho, nunca te sentirás totalmente bien, seguro/a, comprendido/da, valorado/da, etc., en una relación donde existen ataques verbales y emocionales.
Una pareja abusivo (a) tiene el tipo de discusiones contundentes, donde parece que no tienen error o falla, pero esto lo hacen para que no tengas tiempo de pensar acerca de lo que tiene razón y lo que está equivocado en su conducta.
Si esto te ha sucedido es importante que te preguntes:
- ¿Te sientes como que si no puedes discutir con tu pareja sobre las cosas que te molestan?
- ¿Tu pareja con frecuencia te critica, humilla, o lastima tu auto estima?
- ¿Tu pareja te dice como te vistas?
- ¿Tu pareja te ridiculiza por el hecho de que te expreses o por lo que hablas?
- ¿Tu pareja te aísla de tus amistades, familia o el trabajo?
- ¿Tu pareja hace comentarios negativos sobre tu físico?
- ¿Tu pareja te compara con otras personas?
- ¿Tu paraje critica la forma en que te educaron?
- ¿Tu pareja critica a frecuentemente a tu familia?
- ¿Tu pareja te hace saber que no la haces en el sexo?
- Etc.
Con este tipo de cosas tu pareja parece que quiere convencer de que prácticamente no sirves para nada. Lo que en verdad busca es lograr que tengas nuevas conductas y actitudes que lo beneficie a el (ella). Simplemente tú pareja te empuja a comportarte de una manera que es tal y como el (ella) quiere. Gradualmente te hacen sentir diferente acerca de ti mismo, y destrozan cualquier tipo de confianza que tienes en ti mismo, tu auto estima y el valor para ti mismo (a) como persona queda muy devaluado.
Características comunes de las personas que abusan:
- Fueron abusados verbalmente de niños o vieron el abuso verbal en la familia.
- Tienen un carácter muy fuerte el cual sale a relucir al momento de tener cualquier desacuerdo con alguien.
- Son extremadamente posesivos y celosos.
- Solo se sienten bien es si su pareja es totalmente sumiso (a) y dependiente de él/ella.
- Entra en relaciones superficiales con otras personas.
- Presenta bajo amor propio y baja auto estima.
- Demandan que su pareja cambie con base a sus exigencias e intereses, sin importar los de su pareja.
- Tienen una capacidad inmensa para el autoengaño.
- Siempre busca la culpa en la otra persona, no es responsable de nada de lo que funciona mal.
- No recurriría al alcohol si no molestaran o si lo comprendieran.
- Se incomoda si no hacen lo que él dice.
- No necesitan ayuda porque no les pasa nada.
Nadie es perfecto y se sabe que mantener una relación no es fácil. Toma trabajo pero uno nunca debe aceptar este tipo de abuso. Nadie se lo merece. Si tu pareja tiene características de abusarte emocionalmente busquen ayuda para el bien de todos.
¿Como reconocer las señales?
Cuando hay abuso verbal en una relación, por lo general es un problema mutuo, no sólo de una de las partes. Si tú o tú pareja pueden contestar sí a cualquiera de las siguientes preguntas, puedes considerar que estas viviendo en una relación con abuso:
- Cuando estoy enojado (a), digo cosas a propósito para que mi pareja se sintiera mal.
- Uso palabras con la intención de lastimar a mi pareja.
- Es culpable mi pareja de que yo me sienta triste o enojado (a).
-Me siento acusado (a) por otras personas cuando utilizan insultos o agresiones verbales.
- Cuando me enojo soy agresivo con otras personas verbal o físicamente.
También es importante que revises las siguientes señales del abuso:
- Tienes miedo del temperamento de tu pareja.
- Tu pareja te insulta o te hace sentir mal sobre ti misma (o).
- Tu pareja trata de controlarte al decirte donde puedes ir, con quien puedes hablar, la ropa que debes usar o como te debes comportar.
- Tu pareja te ha pegado, pateado, empujado, dado una palmada, escupido o tirado cosas hacía ti.
- Tu pareja te amenaza.
- Tu pareja te hace sentir culpable después de lastimarte.
- Tu pareja trata de reducir el tamaño del abuso diciendo que eres demasiado sensible, o que nada pasó.
- Tu pareja promete que va a cambiar pero no lo hace y continúa comportándose igual o solo por breves periodos cambia.
¿Se puede cambiar una situación de abuso?
Si te sientes a salvo que no corres ningún riesgo, la próxima vez que tu pareja te diga algo hiriente, puedes señalar la conducta abusiva e insistir que deje de hacerlo. Podrías decir: “A mí no me hables así, me estas insultando”. “Tu manera de hablarme me hace sentir muy mal”, “sé que me insultas porque estás enojado, pero aun así respetarme.”
Si eres tú la que lastima con sus palabras, debes callar cuando sabes que vas a decir algo hiriente. Tómate un tiempo fuera y trata de decir o hacer otra cosa en su lugar. Trata de expresar sin gritos ni malas palabras lo que té hace enojar, te lastima o decepciona, sin agredir, atacar o culpar a tu pareja, MUCHAS VECES SOMOS LOS AGRESORES Y BUSCAMOS SER VICTIMAS, consiente o inconscientemente, PARA NO SER RESPONSABLES DE LOS PROBLEMAS.
Si vives o estás en una relación donde existe abuso emocional, o si descubres que sigues una rutina de estar en relaciones de este tipo, o alguien cercano (a) a ti está en una situación como estas, es necesario que hables con un terapeuta, ya que el camino para sanar si lo puedes encontrar.
QUE ESTE DIA SEA EL MEJOR DE TU VIDA…………….BRILLA SIEMPRE
EL CONTACTO FÍSICO
Al inicio de una relación de pareja el contacto físico facilita la adquisición de confianza, en todos los sentidos, es decir, podemos entregarnos de forma total, emocional y físicamente. Es el contacto físico lo que permite alcanzar un desarrollo emocional sano en la pareja. Cuando una relación inicia, los besos, las caricias, los abrazos, son piezas indispensables, buscamos estar con la pareja a cada momento, gracias al tacto reconocemos otro cuerpo, regalamos de forma constante caricias que nos acercan más y más a la persona que amamos creándose un vínculo amoroso. Si la relación logra pasar la etapa de la atracción física, y pasamos a la etapa de identificar los aspectos de concordancia, aquellas cosas que son del agrado mutuo, que podemos compartir, identificamos nuestros puntos comunes podemos iniciar una etapa diferente en la que crearemos un proyecto de vida común, es decir, los planes, las metas, los sueños que como pareja tenemos y que determinan el futuro quehacer de ambos, y todo esto lo rodeamos de la cercanía corporal, del contacto físico con el otro, de crear una complicidad en la que a veces tan sólo basta mirarnos para saber qué nos queremos decir.
Sin embargo, surge otra etapa que se identifica como lucha de poder, en esta etapa la pareja empieza a perder de vista las metas, los sueños, y el contacto físico, es una etapa en la que la pareja necesita de inteligencia para sortear los problemas, de no ser así terminarán separados, la lucha de poder es sinónimo de divorcio. Nuevamente el contacto físico es una herramienta muy poderosa para unir a la pareja, obviamente se requiere de la disposición de ambos integrantes, en esta etapa el acudir a terapia puede ser un elemento de recuperación importante.
Es muy fácil identificar a las parejas y las etapas por las que atraviesan, a través del contacto físico que tienen o que dejan de tener, el roce de las manos, la conversación, la intimidad de una caricia, la complicidad en la mirada, el intercambio de besos, los abrazos independientemente de la edad o de su condición social.
Las parejas necesitan de ese contacto físico para sobrevivir, a continuación mencionaré algunos enemigos de la pareja:
El silencio
El silencio también comunica, expresa enojo, resentimiento, rencor, frustración, por problemas que en su momento no se enfrentaron, se fueron guardando, en apariencia por no crear un conflicto más grande, ocultamos lo que sentimos, el problema es que el distanciamiento crece y obviamente el contacto físico se pierde.
La falta de tiempo
El quehacer diario, el tráfico, el estrés, provocan que las parejas no tengan tiempo para si mismos ni para compartir, de tal forma que los puntos de encuentro se extravían y el contacto físico se pierde.
Los celos
El desconfiar de la pareja, vigilarla, interrogarla crea un clima inadecuado a la relación, la confianza es un elemento básico en la pareja, que mantiene la cercanía y la intimidad.
La falta de intimidad
No es sinónimo de sexualidad, cuando hablo de intimidad me refiero a la espiritualidad de la pareja, a la complicidad de pensar en el otro, de los secretos que comparten, a las metas que inicialmente los unieron, cuando la intimidad se pierde, el contacto físico también.
La abstinencia sexual
Al no haber contacto físico, la sexualidad también se ve afectada, tu pareja no te atrae, no te apetece tener sexo, ya no hay la necesidad de estar con la pareja.
Ante todo revisar qué sucede con la pareja, si me interesa mantenerla o rescatarla, platicar, acerca de estos enemigos que han provocado malos entendidos, hacerlo sin reproches, con la confianza que la convivencia nos daba, hablar de las necesidades de cada uno, tratar de reencontrar los puntos comunes, asumir las responsabilidades que tenemos, y dar la oportunidad de reiniciar una nueva relación abierta en la que el contacto físico prevalezca.
EL DOLOR EMOCIONAL
El dolor emocional es aquel que se presenta en los momentos de crisis de nuestra vida, en los momentos de perdida, por enlistar algunos estarían:
el divorcio, el desamor, la desaprobación, el rechazo, separación, muerte, etc.
El dolor emocional es uno de los males más frecuentes y que sucede a casi diario a nuestro alrededor o a nosotros mismos, nadie esta libre de sentirlo en un momento o en muchos momentos de la vida. Este tipo de dolor puede llegar sorpresivamente y a medida de que nos toma desprevenidos el golpe es más devastador, por ejemplo cuando existe una infidelidad.
Es el tipo de dolor que no queremos enfrentar y en muchos de los casos tratamos de evadir, ya que los seres humanos nos vamos haciendo “casi expertos” en evadir las cosas dolorosas de la vida, el sufrimiento es algo que parece tener dos extremos en la reacción humana, uno de los extremos es el auto engaño, ya que no queremos reconocer que algo grave está sucediendo en nuestra vida. Un ejemplo de esto es cuando ante la amenaza de la separación, que es evidente porque nuestra pareja cada vez se aleja mas y mas, tanto físicamente como emocionalmente, queremos creer que no pasa nada, que todo se va a arreglar y esta es una de las formas más comunes de hacernos “tontos solos”.
El otro extremo es la adicción al dolor, existen personas que van pasando de dolor en dolor por la vida, tanto físicamente como emocionalmente. Todos hemos conocido a alguien quien siempre nos hace comentarios sobre lo mal que le ha ido o sobre los problemas físicos que están pasando, sin darse cuenta que ese dolor le reporta ganancias; un ejemplo muy común es cuando presentamos un comportamiento que verdaderamente da lástima y en realidad eso es lo que buscamos, mostrar un dolor que verdaderamente desgarre para encontrar la compasión de los demás o con esto podemos hacer un chantaje a las personas que nos quieren; otro ejemplo común es la entrega total, en donde nos muestran todo el sacrificio que se hace o se vive para darle un significado a nuestro actuar, como en el caso donde la madre abnegada a dado todo por sus hijos, lo cual se puede ver como una conducta llena de dolor y que pide compasión.
Es muy duro para cada uno de nosotros, reconocer que en algún momento de nuestra vida hemos estado en estos extremos de esta fina cuerda de la vida que es el dolor emocional.
Una de las características más duras del dolor es que entra en todas las esferas de la vida de cada persona, ya que se convierte en dolor mental, emocional, espiritual y físico, el cual además va afectando a los que nos rodean de muy diversas formas, desde el comprometerlos a estar al lado del “dolido”, hasta repudiar al “dolido” y estos extremos son mecanismos de defensa que tenemos que usar para tratar de mantener un pequeño equilibrio ante el “dolido”.
Ahora pongámonos un momento en el lugar de una persona que está al lado de alguien que sufre, si es una persona con quien sentimos un compromiso de alguna naturaleza, sea emocional o material, ese compromiso o interés, nos hace actuar en compañía del “dolido”, pero cuando es el sentido contrario, donde no tenemos intereses ni emocionales o materiales, o estos interés se han terminado o han cambiado con el “dolido”, nuestro actuar es de repudio, rechazo o alejamiento, tal es el caso donde se ha dejado de querer a la pareja.
A medida de que el dolor va tomando fuerza en nuestro ser, va invadiendo la mente y el cuerpo, por eso es que una persona que presenta dolor emocional, tarde o temprano enfrenta enfermedades que hoy en día sabemos que su origen es de tipo emocional, o como antes se decía que estaba mal de los “nervios” y en el sentido contrario las cosas actúan igual, ya que una persona que sufre dolor físico, su mente va ir sufriendo el desgaste que sufre el cuerpo, hasta invadir las emociones y la psicología de la persona sujeta al dolor.
Esto lo convierte en un tema extremadamente delicado, que podemos suponer que hay dolores que matan, tanto las emociones, como al cuerpo. Por lo tanto hay que tener cuidado en cómo manejar el dolor, ya que existe desde la visión popular de decir “échale ganas”, hasta la postura de consultar a un especialista para encontrar la ayuda mas idónea de cada caso, ya que el dolor, también toma significados diferentes dependiendo de la personalidad del que sufre el dolor sea físico o emocional.
En las etapas de dolor existen muchas conductas:
1.- Conductas de huida.- Se caracterizan por alejarse del evento doloroso.
2.- Conductas de represión.- El inconsciente nos hace olvidar enérgicamente eventos o pensamientos que serían dolorosos si se les permitiese acceder a nuestro pensamiento.
3.- Conductas de proyección.- Son cuando los sentimientos o ideas dolorosas, son proyectadas hacia otras personas o cosas cercanas pero que el individuo siente ajenas y que no tienen nada que ver con él.
4.- Conductas de negación.- Es cuando la persona trata factores de la realidad obvios, como si no existieran.
5.- Conductas de regresión.- Que son el retorno a un funcionamiento mental de nivel anterior (“más infantil”).
6.- Conductas de aislamiento.- Que se caracterizan por la separación del recuerdo y los sentimientos, es cuando alguien deja de sentir algo que realmente le afecta.
7.- Conductas de sustitución.- Son cuando la persona substituye un pensamiento desagradable inmediatamente por uno agradable.
8.- Conductas de desplazamiento.- Es cuando la persona tiene sentimientos hacia una persona pero los conecta a otra, es el típico “que no busca quien se lo hizo sino quien se la pague”.
9.- Conductas de racionalización.- Es encontrar una auto justificación de los actos, sin percibir los resultados, es cuando se hace exactamente lo contrario a lo que se necesita.
Muchas de estas conductas, que a resumidas cuentas tratan de ocultar el dolor o evidenciarlo al máximo, se asocian al uso del alcohol, drogas, uso de medicamentos y conductas no sanas en la persona. Ya en realidad se está buscando un “Escape del dolor”.
Un escape muy común, casi imperceptible y cotidiano es el mira horas y horas la televisión o la computadora y otras distracciones le evitan su situación actual. Estas distracciones sirven para mantenerle aislado de su dolor, pero al final de cuentas no permiten que la persona resuelva el problema, sino que lo deje que eche raíces cada vez más profundas.
Hay que tener cuidado, ya que el dolor emocional puede permanecer instalado en nosotros por un largo período; lo cual nos lleva a dormir rumiando el dolor y al despertar sentiremos el mismo dolor, solo que en muchos de los casos nos vamos acostumbrando al dolor e incluso hay quienes se vuelven adictos al dolor, lo cual conlleva consecuencia incluso el no querer dejarlo, ya que es como despojarnos de una gran arma que nos permite relacionarnos con otras persona, ¿Quién no conoce a alguien que nos ha contado su historia triste y llena de penurias?, en la cual sigue viviendo y te acaso te pones a pensar que motivos tiene para vivir así?.
Hay quienes afirman que el dolor es el mejor maestro, ya que entre más duelan las cosas, mas aprendemos de ellas, y en realidad es al contrario, entre más relajada esta la mente y más confortable este la persona más fácil es aprender.
Es importante saber si estamos sufriendo por el mismo dolor desde hace mucho tiempo o acaso se ya se han acumulado más cosas. Es importante identificar el momento de desapegarnos del dolor, si, por contradictorio que parezca, debemos programarnos para dejar el dolor.
Es necesario sentir el dolor mientras nos ayude a aprender más de lo que nos pasa, esto es, mientras represente una forma de ampliar la visión acerca de nosotros mismos, pero no más, jamás permitas que el dolor se instale en tu vida o se convierta en la manera en que vives, ya que se convierte en tu acompañante y te llevará hasta la tumba. Parece obvio que nadie desea apegarse al dolor. En realidad, aún así, desapegarse de él tal vez sea uno de nuestros mayores desafíos.
Pero ¿y qué hacemos con el dolor?. El primer paso es aceptar la necesidad de abandonar un padrón emocional que nos daña y daña o enferma a las personas que nos rodean; pero debes saber que abandonar la fuente del dolor implica sufrimiento. Esto requiere de aprender a hacer el periodo de duelo o luto, ya que, el proceso de recuperación del dolor nos permite vivir de manera mas plena y volver a disfrutar de cada día, de cada persona y de cada cosa que la vida nos da para sentir placer por estar vivos.
El dolor es un sentimiento que se puede considerar normal o verdadero, ya que es una emoción humana, y como tal hay que vivirla en su momento, pero el problema es cuando el dolor se convierte en una arma de negociación o de forma de vivir.
El recuperarnos de una perdida nutre la capacidad de amar, de vivir y disfrutar mejor las cosas, es un mal entendido que el efecto traumático de una desgracia nos debe sumir en depresión y dolor de por vida. Cuando nos separamos de un padrón emocional doloroso con el cual convivimos por tantos años, debemos mantener la conciencia de su importancia en nuestro proceso de auto-conocimiento: una forma de gratitud por lo aprendido, esto es recoger las lecciones que nos da la vida, para valorar mejor las cosas y disfrutarlas mucho mas.
Para evitar el evadir el dolor, puedes hacer cosas muy sencillas u útiles, como escribir, todo aquello que te permita tocar fondo con tu dolor, dejar que el llanto se presente, que la rabia se presente, etc. No tienes por qué ocultar tus sentimientos, ya que debes estar consciente que son sentimientos temporales y que te vas a recuperar y te vas a sentir mejor muy pronto.
QUE TENGAN UN EXCELENTE FIN DE SEMANA
reflexion de Facundo Cabral
No estás deprimido, estás distraído …
…Distraído de la vida que te puebla,
Distraído de la vida que te rodea,
Delfines, bosques, mares, montañas, ríos.
cuando en el mundo hay cinco mil seiscientos millones.
Además, no es tan malo vivir solo.
Yo lo paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer y gracias a la soledad me conozco…… algo fundamental para vivir.
No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene setenta años, olvidando que Moisés dirigía el Éxodo a los ochenta y Rubinstein interpretaba como nadie a Chopin a los noventa, sólo por citar dos casos conocidos.
Además, la vida no te quita cosas: te libera de cosas… te alivia para que vueles más alto, para que alcances la plenitud.
De la cuna a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problemas, son lecciones.
No perdiste a nadie: El que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.
No hay muerte… hay mudanza.
Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Miguel Ángel,
Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuelo y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja, porque nos hace desconfiados.
Haz sólo lo que amas y serás feliz. El que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser, será y, llegará naturalmente.
No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible y sin esfuerzo, porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban tres o cuatro meses de vida.
Recuerda : “Amarás al prójimo como a ti mismo”. Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios y decide ahora mismo ser feliz, porque la felicidad es una adquisición.
Además, la felicidad no es un derecho,
sino un deber; porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio.
Un solo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir,
mandó a matar a seis millones de hermanos judíos.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perusa, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman; la música de Mahler, Mozart, Chopin, Beethoven; las pinturas de Caravaggio, Rembrandt, Velázquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.
Y si tienes cáncer o sida, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas:
si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto (tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas)… y si le ganas, serás más humilde, más agradecido… por lo tanto, fácilmente feliz, libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad y la
vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.
Ayuda al niño que te necesita, ese niño que será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas.
Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar de la naturaleza y cuidarla para el que vendrá.
Da sin medida y te darán sin medida.
Ama hasta convertirte en lo amado; más aún, hasta convertirte en el mismísimo Amor.
Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas.
Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida. Vale la pena, ¿verdad?.
Si Dios tuviera un refrigerador, tendría tu foto pegada en él. Si Él tuviera una cartera, tu foto estaría dentro de ella. El te manda flores cada primavera. Él te manda un amanecer cada mañana. Cada vez que tú quieres hablar, Él te escucha, El puede vivir en cualquier parte del
universo, pero Él escogió tu corazón. Enfréntalo, amigo, ¡Él está loco por ti!
Dios no te prometió días sin dolor, risa sin tristeza, sol sin lluvia, pero él sí prometió fuerzas para cada día, consuelo para las lágrimas, y luz para el camino.


