Elegir el camino

Cuando se le preguntó a Bektash*: -¿Porqué los caminos de desarrollo difieren? Éste respondió: -Dispara una flecha hacia un blanco. Para hacer esto, necesitas un arco, una flecha, un blanco y una persona que dispare. Estos son los elementos que conforman la acción. Pero si el propósito es golpear un objeto contra otro, hay miles de formas de lograrlo. Solo las personas muy superficiales pensarán que la única forma de golpear un objeto con otro consiste en el tiro de la flecha con el arco. Esto es el camino interno, y -continuó Bektash- todo lo que tienen que hacer es darse cuenta de esto. -Pero, -insistió su interlocutor- ¿cómo sabremos cuál es nuestro camino?
-Las personas que pretendan que ustedes sabrán cual es el mejor camino para ustedes, son las que pretenden que lo que les gusta a ustedes es lo que necesitan. El ser humano probablemente no conoce el camino por sí mismo. Necesita que alguien acomode las circunstancias, así como alineando dos superficies para que entren en colisión, en la analogía del arco y el blanco.

*Fundó la orden de derviches Bektasi. Su fama de santidad hizo que se le diera el nombre de Haci Bektas Veli (haci puede traducirse como “peregrino”, y veli significa aproximadamente “derviche y santo”). Su filosofía tiene un carácter humanista, basado en la tolerancia y en el amor a la humanidad, y cuenta entre sus preceptos la idea de la igualdad de la mujer. Prestó gran atención a las tradiciones de los clanes turcos, y fue uno de los primeros autores que utilizó el turco como lengua literaria, en libros como Makalat, Feviad, Sadhiyye y Serh-i Besmele.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: